Recomendación: “Curso online de Oftalmología para Pediatras” (¡que vivan los MOOC!)

Quiero recomendar un curso online gratuito (MOOC)  de Oftalmología para Pediatras, dirigido por la Dra. Alicia Galán, extraordinaria estrabóloga y oftalmóloga pediatra, a través de la Clínica Oftalmológica DYTO de Barcelona. Como su título indica, está dirigido a pediatras, con el objetivo de profundizar sobre conocimientos oftalmológicos relevantes para el pediatra general.

Suele ocurrir que el ojo da un poco de reparo a los médicos no oftalmólogos, quizás por lo delicado del órgano, quizás por la dificultad de acceso a los detalles del ojo si no se cuenta con el aparataje que solemos usar los oftalmos; el hecho es que mucha es la información que un médico no oftalmólogo puede sacar de los ojos sin necesidad de dispositivos ultratecnológicos, sino con conocimiento y herramientas bastante cotidianas en una consulta. Por ello aplaudo iniciativas divulgativas como este curso de la Clínica DYTO.

Este MOOC consta de nueve capítulos: 1) La visión del niño. Cómo se desarrolla la visión desde el nacimiento hasta los 10 años.  2) Defectos ópticos y su tratamiento. 3) Estrabismo. 4) Diagnóstico precoz y ambliopía. 5) Diagnóstico y tratamiento de las urgencias oftalmológicas. 6) Signos y síntomas oftalmológicos frecuentes en la consulta del pediatra. 7) Signos y síntomas de enfermedad ocular grave. 8) Enfermedades sistémicas con repercusión ocular. 9) Pautas de exploración oftalmológica para el pediatra.

El contenido extendido se puede consultar aquí. De nuevo invito a los médicos interesados, incluso no pediatras (y más de un oftalmólogo se podría beneficiar también, la verdad).

logotipo de las plataformas MOOC, massive open online courses.

Para quienes no estén familiarizados con el término MOOC, éste significa massive open online course, es decir, se trata de cursos con las siguientes características: se hacen a través de internet, son gratuitos y, por tanto, son accesibles a un público ilimitado. Desde mediados de la pasada década esta modalidad educativa se ha popularizado ostensiblemente y ahora es posible hacer cursillos de prácticamente cualquier tema por la web, desde tocar la guitarra y hacer cupcakes hasta estadística financiera avanzada, leer jeroglíficos o sobre el control epigenético de la expresión génica.

Existen plataformas de MOOC donde participan universidades reconocidas que dan respaldo a la seriedad de los cursos ofrecidos. Os recomiendo Coursera, una de las más importantes, con una vastísima oferta de contenidos mayoritariamente en inglés (también hay en español) y con participación de universidades de todo el mundo desde Yale a Hong Kong pasando por la Autónoma de Barcelona. También Miríada X con cursos de universidades españolas. Los MOOC además de servir para actualizarse en la propia profesión resultan perfectos para adquirir cómodamente conocimientos en áreas lejanas del oficio por las que uno pueda sentir interés (por decencia no os diré las frikadas de curso que he llegado a hacer).

Pero también los MOOC tienen sus inconvenientes. Aun estando respaldado por una buena universidad, no siempre el curso será bueno, o por más bueno que sea será imposible que se ajuste al nivel deseado dentro de una audiencia tan amplia y heterogénea. Por ello la tasa de abandono de los MOOC tiende a ser alta. Otro problema es la evaluación, pues es fácil imaginar la libertad de copiar respuestas de los test; o la modalidad de evaluación entre pares, donde un alumno corrige el trabajo de otro, cosa que me parece académicamente obscena. La consecuencia es que los certificados obtenidos de un MOOC no suelen tener demasiado peso curricular.

Otra modalidad de enseñanza por internet es el seminario web o webinar, más breve, de audiencia más reducida y más controlable en su desarrollo. El webinar es una herramienta muy interesante como complemento de la actividad presencial universitaria y además permite la interacción entre el docente y los asistentes y el intercambio de material didáctico.

Y otro modelo más, que no podía faltar, el de los cursos online de pago. Como ejemplo os pongo la web www.video2brain.com apreciada por los sumergidos en temas de ilustración, diseño digital, edición audiovisual y cosillas informáticas.

La reflexión a la que me llevan estos nuevos modelos de intercambio del conocimiento es ¿por qué infame carajo los congresos médicos siguen anclados en el absurdo y obsoleto formato que tienen desde hace más de un siglo? Es un tema que me pone nervioso.

No encuentro sentido a congregar en un único espacio físico a cientos de profesionales, quienes han pagado una inscripción onerosa más viaje y alojamiento, para asistir a una retahíla de presentaciones, con frecuencia simultáneas, ver una larga serie de pósteres y/o vídeos y luego volver con un vil libro de resúmenes, unas pocas notas en un bloc y cuatro gadgets promocionales inútiles de los patrocinadores.

¿Qué le queda al asistente de ello? ¿El conocimiento adquirido compensa los gastos económicos y las horas de asiento en el auditorio? ¿Prima la divulgación de conocimiento o las relaciones sociales y la posibilidad de turismo encubierto? Si tiempo después quieres repasar una conferencia interesante ¿cómo lo haces si el contenido de un congreso se pierde en el tiempo?

Sinceramente mi sensación en los congresos (hablo de los de mi área, no puedo generalizar) es la de pasar muchas horas sentado para obtener poco aprendizaje nuevo, haberme desesperado con numerosas conferencias penosas y ofensivas porque sus ponentes no sabían que existía www.ilustracionmedica.es para hacerlas bien, haber soportado mucha conversación social de pasillo con gente que me la repanchinfla y recordar tan solo los restaurantes a los que fui y las excursiones con los compis en horas robadas al congreso.

Después cuando tengo una duda sobre un procedimiento quirúrgico tengo que ir a Youtube y ver los vídeos ahí colgados, y cuando quiero actualizarme en algo miro lo que hay publicado en PubMed. No te fastidia, uno aprende más a través de Google que de las sociedades médicas de especialidades.

Por supuesto que hay simposios cortos y monográficos bien estructurados, con público y ponentes involucrados, de los que uno sale satisfecho. Pero aún en éstos sería conveniente considerar la inclusión de las plataformas online como complemento u opción a la modalidad presencial. Me gustaría poder repasar algunos trabajos libres o volver a ver una conferencia cuando torno a casa tras el congreso, tener acceso a pósteres y vídeos durante una temporada. Ello incluso mejoraría la discusión, pues muchos que no se atreven a hacer preguntas u observaciones en un congreso (me incluyo) sí se animarían a hacerlo en los comentarios de cada comunicación.

Implementar los simposios online no significa eliminar la opción presencial, ambas son compatibles. Me encantaría que las sociedades médicas pensaran en esta posibilidad, la tecnología ya esta ahí. El modelo actual de macrocongreso presencial beneficia principalmente a hosteleros, restauradores y taxistas. En segundo lugar beneficia al ego de las juntas directivas de los congresos. Lo menos beneficiado es el auténtico intercambio y difusión de la ciencia.

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3 comentarios en “Recomendación: “Curso online de Oftalmología para Pediatras” (¡que vivan los MOOC!)

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