Jeroglíficos cardiovasculares

Bien me podría referir a la incomprensible caligrafía de la que los facultativos hacemos alarde en la documentación clínica y las recetas, tópico que por cierto está en progresiva extinción merced a las historias informatizadas. Pero no, se trata de auténticos jeroglíficos egipcios relacionados con el aparato cardiovascular.

La compleja escritura sagrada faraónica se basaba en signos inspirados en objetos de la realidad, algunos fácilmente reconocibles y otros tan estilizados que los egiptólogos aún no se ponen de acuerdo sobre su significado. Estos signos podían representar directamente el objeto delineado, bien un concepto asociado, bien un signo fonético o bien un determinante gramatical. Muy compleja la cosa y asombrosa, considerando que fue la primera escritura desarrollada.

Un grupo numeroso de jeroglíficos se inspiran en partes del cuerpo humano y de animales. Del ser humano se representaban básicamente estructuras externas: manos, brazos, piernas, cabeza, orejas, boca, dientes o el ojo en múltiples formas. De los animales también se podían simbolizar partes exteriores, como patas, pieles, cuernos, etc., pero también algunas estructuras internas como vértebras, costillas o alguna tripa inespecífica. Curiosamente no se prodigaron con los órganos internos como fuente de jeroglíficos, con la notoria excepción del corazón, que aparece en dos de ellos.

El corazón en la cultura egipcia

El corazón era considerado por los antiguos egipcios la sede del pensamiento y del alma. No había órgano más valioso. Se le adjudicaban capacidades que ahora asignamos al cerebro: raciocinio, inteligencia, valor, poder creador y pensamiento espiritual. El cerebro, en cambio, no recibía la menor consideración, de modo que durante los ritos de momificación era vilmente sacado a gancho por las narices y tirado a la basura.

Los pulmones, el hígado, el estómago y los intestinos eran extraídos y conservados aparte en sus respectivos vasos canopos. Solamente el corazón y los riñones eran dejados in situ. Se resguardaba el corazón del cadáver con amuletos protectores, en virtud del papel crucial que el órgano debería desempeñar durante el juicio del difunto en el más allá.

pesado del corazón, libro de los muertos

Ceremonia del pesado del corazón, ilustrada en el Papiro de Ani, Museo Británico.

En otro post comentamos cómo se desarrollaba el juicio de Osiris, momento cumbre en el paso a la vida eterna y en torno al cual giraba todo el ritual funerario. En pocas palabras, el juicio consistía en que los dioses colocaban el corazón del difunto en una balanza comparándolo con una pluma, símbolo de la verdad y la justicia (la Maat). El corazón debía ser tan liviano como la pluma para que el fallecido fuese aceptado en el mundo de Osiris. Si era más pesado lo devoraba un bestiajo infernal (Ammit) y el alma del muerto desaparecía. Así de importante era el corazón.

Nefer: bondad y belleza

cartucho de Neferkara

Cartucho real de Neferkara. El símbolo central, con forma de pala o instrumento de cuerda es el jeroglífico “nefer”. Representa el corazón colgando de la tráquea o de un cacho de aorta torácica.

El primer jeroglífico es el trilítero nfr hiero_F35_nefer ), habitualmente pronunciado nefer (sépase que en lengua egipcia no se anotaban las vocales, como en otras lenguas del tronco afroasiático, por ejemplo el árabe o el hebreo, así que se desconoce la pronunciación real del egipcio). El jeroglífico para nefer es ciertamente curioso: consta de una figura piriforme de la que sale un asta vertical larga, en cuya parte superior presenta uno o dos trazos horizontales en forma de cruz.

Aunque no todos los estudiosos se ponen de acuerdo, se asume que la figura piriforme representa el corazón, mientras que el trazo vertical correspondería a la aorta, según unos, o a la tráquea o el esófago, según otros. En cualquier caso, el jeroglífico nefer es una representación del mediastino, pero no de un humano sino de animal, quizás ovino. Se ha dicho también que el símbolo representa un instrumento musical de cuerda tipo laúd, cosa que si bien puede parecer en el símbolo escrito, no se sostiene cuando se examinan amuletos con forma de nefer en 3D.

Nefer significa bonito, bello, bueno o bondadoso; siempre se asocia a cualidades agradables y positivas. No se sabe cómo derivó la asociación de estos conceptos con un mediastino animal, pero considerando la importancia dada al corazón, no parece descabellado que éste se incluya en el jeroglífico que representa tan nobles términos.

La expresión nefer nos suena muy a Egipto Antiguo, pues forma parte del nombre de muchos personajes famosos, como Nefertiti (la reina de Ajenatón), Neferjeperura (el propio Ajenatón, d.XVIII), Neferneferuatón (corregente con Ajenatón, quizás Smenkare), Nefertari (la reina de Ramsés II, d.XIX), Neferkara (nombre de varios faraones, incluyendo el gran Pepy II, d.VI), Seneferu (o Snofru, faraón de la d.IV), Nefermaat (chaty del anterior), Neferhotep (nombre de tres faraones), Neferites (dos monarcas de d.XXIX), Sennefer (noble tebano famoso por su tumba), Hunefer (escriba famoso por su papiro) y así un montón.

algunos ejemplos de cartuchos reales donde aparece el jeroglífico "nefer".

Algunos ejemplos de cartuchos reales donde aparece el jeroglífico “nefer”.

moneda egipcia

Moneda de Nectanebo II (s.IV a.C), mostrando los jeroglíficos nefer (bueno) y nub (oro). En el tubo vertical de nefer se observan estriaciones, ¿anillos traqueales?, y cuatro salientes superiores, ¿cartílagos laríngeos?

Otro sitio donde aparece el nefer es en la moneda egipcia. Resulta curioso que la sociedad egipcia se desarrollara a lo largo de varios milenios sin necesidad de acuñar moneda. No se negociaba con dinero sino en especie, sobre todo con medidas de cereal.

No fue sino hasta la dinastía XXX, la última, cuando en tiempos de Nectanebo II (359-343 a.C.) se acuñó moneda autóctona egipcia. Esta moneda de oro no estaba destinada a los propios egipcios sino a la abundantísima colonia griega que se había ido asentando en Egipto. En el anverso de la moneda de Nectanebo II se aprecian dos jeroglíficos: uno es nefer y el otro es nub, correspondiente a “oro” y representado por un collar con cuentas. Es decir, la inscripción de la moneda, nubnefer, significa “buen oro” u “oro fino”.

Ib, el corazón en sentido real y figurado 

El jeroglífico que dibuja el corazón ( hiero_F34_ib ) estiliza su figura dándole una forma que recuerda una vasija con tapa y asas. La “tapa” podría remitirse a la emergencia de los grandes vasos, mientras las “asas” serían las orejuelas auriculares. Ello se aprecia mejor en los amuletos cordiformes que se colocaba a las momias en los aledaños cardiacos.

Amuletos funerarios en forma de corazón ("ib").

Amuletos funerarios en forma de corazón (“ib”). Se colocaban en el precordio o dentro de la cavidad torácica de la momia. Met Museum.

Dependiendo de los signos acompañantes, este jeroglífico se lee como ib o como haty. Se usaba haty para referirse al corazón como víscera física y cárnica. En cambio ib era el corazón en su elevado sentido figurado como sede del alma y el pensamiento. En tal sentido el jeroglífico cardíaco corresponde a la sílaba “ib” de algunos nombres faraónicos: Adyib, Ibiau, Nedyemibra, Sehetepibra, Peribsen o Sejemib (no es por nada, pero casi parecen nombres de anticuerpos monoclonales).

Ejemplos de cartuchos reales donde aparece el jeroglífico "ib" del corazón.

Ejemplos de cartuchos reales donde aparece el jeroglífico “ib” del corazón.

Al corazón se le dedican numerosos hechizos en los textos funerarios, con el fin de protegerlo y de suplicarle al mismo órgano que no hablara en contra de su dueño, que no delatara las debilidades del difunto para que pudiese pasar el examen de admisión a la vida eterna.

A veces me da la impresión de que retornamos a un sistema de escritura pseudo-jeroglífica a causa del uso reiterativo e intensivo de los emoticonos en las redes sociales. Se usan emoticonos tanto para señalar objetos, estados mentales, circunstancias metafóricas y como modulador de lo escrito en el mensaje de texto, vamos, más o menos los usos dados a los jeroglíficos.

Os cuento, incluso, que el socorrido emoticono del cagajón con ojos del Whatsapp tiene su ancestro en un jeroglífico: hiero_F52_caca, el codificado como F52 en la lista de Gardiner, correspondiente al fonema hs. Es un zurullo de caca (sin ojos) y se usaba para decir caca, precisamente.

jeroglífico para caca

Escena de ganadería en la decoración de la mastaba del sacerdote Fetekti, dinastía V. La flecha señala el jeroglífico zurullesco que designa excremento. (Modificado de Wikipedia)

Bibliografía recomendada:

  • Elisa Castel Ronda: Egipto, signos y símbolos de lo sagrado. Aldebarán, 1999.
  • Alan Henderson Gardiner: Gramática egipcia, una introducción al estudio de los jeroglíficos. Publicaciones Lepsius, 1995.
  • Mark Collier y Bill Manley: Introducción a los jeroglíficos egipcios. Alianza Editorial, 2007.
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3 comentarios en “Jeroglíficos cardiovasculares

  1. Estimado, el nombre del rey que acuñó monedas en el Antiguo Egipto es Nesferites de la dinastía
    XXIX. El motivo fue principalmente pagar a mercenarios griegos. Saludos.

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    • Gracias por el comentario, Sebastián. He encontrado disparidad en las fuentes al respecto, pues hay autores que asignan la primera emisión de moneda a Acoris, sucesor de Neferites I (d. XXIX) y otros a Dyedhor (d. XXX, breve reinado entre los Nectanebos I y II). Hay unanimidad en que el motivo fue el pago a los mercenarios griegos. La famosa moneda que aparece en la foto sí es de época de Nectanebo II.

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