mosaico romano, fauna marina

Extraordinario mosaico romano con vida marina, procedente de la Casa del Fauno, Pompeya (Museo Arqueológico de Nápoles).

He aquí otro tema sobre cosas del cuerpo humano y cosas que se comen (siempre hay graciosos que piensan lo mismo, ¡cochinotes!). Marisco es un término eminentemente culinario, no taxonómico, referido a los bichos marinos comestibles que no son peces. Incluye invertebrados de distintos phyla: moluscos (ostras y demás bivalvos, caracoles, pulpo, calamar, etc.), crustáceos (gambas, langosta, cangrejo y similares), algún equinodermo como el erizo de mar, y algún cnidario como las ortiguillas (anémonas).

Por curiosidades del lenguaje existen diversos nombres de entidades patológicas relacionados con apelativos de mariscos, y no hablo, claro está, de las uñas como mejillones o percebes de algunos guarros, del eritema solar “en gamba” de los guiris, ni de las chirlas o almejas de reminiscencias vulvares.

Moluscos

Molluscum en latín significa blando, y de ahí proceden palabras como mullido, muelle, molicie, emoliente y mojar. El equivalente griego para blando es μαλάκια (malakia) y de allí deriva el término malacia para describir el ablandamiento patológico de una estructura de naturaleza rígida: condromalacia, traqueomalacia, escleromalacia (curioso oxímoron etimológico), osteomalacia, etc.

La primitiva taxonomía aristotélica distinguía los bichos marinos blandos (μαλάκια ζῷα, malakia zoa) como el pulpo, de los bichos marinos duros (ὀστρακόδερμα ζῷα, ostrakóderma zoa) como el cangrejo. En el siglo XVIII Linneo recuperó malakia para nombrar a los animales marinos de cuerpo fofo, pero usó su equivalente latino molluscum y desde entonces así se conoce a esta sabrosa familia.

Otra cosa moluscoide: una frecuentísima afección cutánea es el molusco contagioso, producida por un poxvirus. Se manifiesta como pequeñas pápulas umbilicadas o perladas, en reducidos grupos, a veces aisladas; aparecen en cualquier parte de la superficie cutánea, pero más en cuello, párpados, manos y pies. Se contagia por contacto y es frecuente la autoinoculación en la persona afectada. Se trata de una condición benigna y de fácil tratamiento: la eliminación mediante cirugía menor o curetaje de las lesiones, o la aplicación de crioterapia.

molusco contagioso

Molusco contagioso, aspecto típico de las lesiones. (Vía www.dermapics.org)

El nombre quizás proviene del contenido blando y pastoso que se extrae de las lesiones del molusco contagioso. La primera descripción se atribuye al dermatólogo inglés Thomas Bateman (1778-1821), en su atlas “Delineations of cutaneous diseases” de 1817. En la figura adjunta se puede ver la descripción original y la ilustración acompañante que muestra un caso bastante avanzado de molusco, aunque no sé si lo que describió Bateman corresponde a lo que actualmente se llama molusco contagioso.

Texto e ilustración del Atlas de Thomas Bateman de 1817 donde describe el molusco contagioso.

Texto e ilustración del Atlas de Thomas Bateman de 1817 donde describe el molusco contagioso.

Otro conocido molusco es el molusco hemorroidal, esa dilatación pellejosa en la unión mucocutánea anal que queda como testigo de haberse pasado por una almorrana. No es raro que alguien profano en las cosas del cagalar confunda un inocente molusco hemorroidal con un condiloma o verruga de transmisión venérea.

Cangrejo

Sólo con mirar la figura dibujada de un cangrejo en un cartel de hospital ya sabemos que estamos ante el temido cáncer. La asociación del cáncer con el cangrejo procede de la Antigüedad, pues el nombre del cangrejo en griego era καρκίνος (karkinos, origen de la raíz carcino-) y en latín se llamaba directamente cancer (cancris, cancrum, cancrorum). Desde tiempos de Hipócrates se aplicaba el apelativo cangrejil para las enfermedades tumorales progresivas e incurables. Sobre todo se aplicaba el término a los tumores mamarios, ya habituales en tiempos remotos aunque no existieran las botellas de PET, los desodorantes con aluminio, los móviles ni los pollos hormonados.

No se tiene claro el origen de la asociación cangrejo-tumor maligno, pero se suponen varias posibilidades: la dureza al tacto de las neoplasias o la textura rugosa de una úlcera maligna, similares al caparazón del crustáceo; o bien la forma bizarra que adquieren las prolongaciones de los tumores y su vascularización radial, que recordaría al cangrejo con sus patas y pinzas; o bien la firme adherencia del cáncer a los tejidos, como se aferra el cangrejo con sus tenazas; o más peregrinas evocaciones al dolor que ocasionaría el pinzamiento de las tenazas, o al voraz apetito del tumor que devora al enfermo.

cáncer de mama muy avanzado

Carcinoma mamario muy avanzado, con extensa ulceración cutánea. Quizás el aspecto rugoso y duro de estas lesiones sugirió su semejanza con el caparazón del cangrejo. (Vía images.wocn.org)

Aclaratoria para legos: el cáncer no es una única enfermedad, sino cientos de enfermedades de orígenes y comportamientos muy diversos, que sólo tienen en común la multiplicación descontrolada de la estirpe celular involucrada. Así que decir que alguien murió de cáncer (cosa muy de periodistas) no dice nada concreto, igual que decir que alguien falleció por paro cardio-respiratorio (también muy periodístico). Otra aclaratoria para legos: no todos los cánceres son carcinomas, pues los carcinomas son los tumores malignos originados estructuras epiteliales (glándulas, mucosas o piel, por ejemplo); otros tipos de cáncer son los sarcomas y las neoplasias sanguíneas.

Una condición totalmente distinta es el chancro, cuyo nombre también proviene del latín cancrum / cancer y nos llegó a través del francés (tanto el nombre como su causa, “el mal francés”). Se trata de una úlcera cutánea o mucosa de origen venéreo, que aparece en genitales, labios, cavidad oral o por donde haya pecado el contrayente. El más común es el chancro duro de la sífilis, pero también existe el chancro blando causado por Haemophilus ducreyi. Otra enfermedad ulcerosa pero no venérea es el cancrum oris o noma, que mencioné en otro post.

Divagatio: en el léxico coloquial venezolano hay dos derivaciones de cangrejo, uno es referirse como “cangrejo” a un asunto de difícil resolución, un problema serio de solución complicada (en este sentido muchos casos de cáncer son auténticos “cangrejos”); el otro es el término “cangrejera”, que no se refiere a aquellas pedestres chancletas, sino a la sublime y repetitiva contracción percoital de los músculos pubocoxígeos femeninos, tan apreciada por las viriles parejas de quienes presentan tal habilidad. Las cangrejeras funcionan de modo similar a los ejercicios de Kegel, y de hecho pueden entrenarse mediante éstos.

Pulpo

El nombre de este cefalópodo proviene del latín polypus, y éste a su vez del griego πολύποδας / πολύπους que significa “de muchos pies”. También proviene de la época clásica el uso de pólipo para referirse a excrecencias pediculadas de tejido mucoso, en especial de la nariz, que semejan a un pulpito colgando de sus patas.

Los pólipos son frecuentes en el área de ORL y del tubo digestivo. En general son benignos, pero no es raro que los pólipos del colon se transformen en un adenocarcinoma, en especial si se trata de una poliposis colónica familiar.

Pólipo del colon. Obsérvese su forma pediculada con un extremo globular que a los antiguos les recordaba la cabeza de un pulpo. (Vía naspghan.org)

Pólipo del colon. Obsérvese su forma pediculada con un extremo globular que a los antiguos les recordaba la cabeza de un pulpo. (Vía naspghan.org)

Para terminar estas tonterías etimológicas, unas palabras sobre el erizo, cuyo nombre proviene de la raíz indoeuropea para tieso o rígido de la cual también deriva erección. No sé si de allí el efecto viagrogénico de este manjar, pues “lo similar causa lo similar” que decía Hahnemann, ¿o no era así?

Esto me recuerda una broma frecuente que hacía mi más querido profesor de cocina, Luis, quien en pleno servicio te decía: “¿Te gusta el mar? —entonces se señalaba el paquete— ¿Esto es sepia o calamar?” Una vulgaridad, pero nos reíamos a gusto.

Como consulta para temas etimológicos, además del célebre diccionario de Corominas, recomiendo el Diccionario médico-biológico, histórico y etimológico de la Universidad de Salamanca (dicciomed.eusal.es), donde se pueden consultar excelentes artículos del profesor Francisco Cortés Gabaudán.

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3 comentarios en “Mariscada nosológica: pulpo, cangrejo y moluscos varios

  1. El tema caparazón de cangrejo del carcinoma mamario es sinceramente asqueroso, la pregunta es: “como puede llegar alguien a esa fase de podredumbre sin tomar medidas?????”

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    • Sí, una foto bastante desagradable. Pero demuestra cuál es la evolución natural de esta enfermedad y cómo era el destino de las afectadas por el cáncer de mama hasta hace poco más de tres décadas, antes del desarrollo de la moderna terapéutica oncológica, cosa no siempre tenida en cuenta y valorada por el público general, y menos aún por los forajidos de las “terapias alternativas”.
      En la actualidad es raro llegar al estadio de la foto, pero en el tercer mundo es algo muy factible, y aún en países desarrollados hay personas en condición de abandono. Y a pesar de los tratamientos actuales sigue habiendo casos incontenibles, que quizás sea el de la foto. A veces la recidiva local tras mastectomía puede llegar a este extremo de invasión irresecable y sin tratamiento posible.

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