Demodex: donde hay pelo hay alegría

Demodex folliculorum visto al microscopio. Esta ácaro de estilizada figura habita dentro de los folículos pilosos, en especial en la cara y las pestañas. Vídeo procedente del Youtube de Walter P. Pfliegler.

El pasado 2 de octubre de 2015 fue el día del Simposio de Superficie Ocular y Oculoplastia www.oculosurf.com, novedoso evento que había anunciado en un post anterior. El simposio discurrió muy bien, relativamente ajustado al tiempo y al parecer con buena aceptación por la concurrencia.

Además de colaborar con el diseño gráfico también me tocó ser ponente y moderador. Una de mis conferencias fue sobre demodicosis, la infestación de la piel por ácaros del género Demodex, que con frecuencia afecta a las pestañas y acarrea problemas en la superficie del ojo. Aprovecho lo preparado en dicha charla para comentaros la vida y obra de estos seres que pululan a cientos en la mayoría de las personas.

Demodex

Ácaros acurrucados en la raíz de un pelo, imagen de microscopio electrónico de barrido con falso color. Vía Science Photo Library.

Un ácaro simplificado

Demodex es un género de ácaros, es decir, se trata de arácnidos con su prosoma (con ocho patitas) y su opistosoma, igual que sus primos alacranes y arañas. Los ácaros son arácnidos diminutos, incluso microscópicos, con la excepción de las garrapatas. Ciertamente son de los artrópodos de pintas más alienígenas que hay.

Además son bastante antipáticos pues la mayoría se dedica al parasitismo o al saprofitismo con daño colateral. Desde los ácaros que joden los huertos o dañan quesos y jamones, pasando por los Dermatophagoides o ácaros del polvo, cuyas caquitas generan las rinitis alérgicas más frecuentes, los Sarcoptes que cavan sarnosas galerías en los tegumentos, y llegando a los ixódidos garrapáticos que se llevan la palma como agentes nocivos al ser transmisores de lindezas como tifus, Lyme, ricketsias, babesiosis, tularemia y muchas otras.

En comparación con estos primos el Demodex es bastante pacífico, pues las más de las veces es un comensal que no arma escándalos. Su anatomía está altamente adaptada a su modus vivendi (o bien al revés): tiene un cuerpo largo y fino con unas patitas rudimentarias, cosa que le permite anidar dentro de los folículos pilosos, clavado de cabeza dentro del mismo. Allí vive degustando las escamas de queratina y el sebo piloso, allí copula y pone huevos.

demodex

Especies de Demodex que viven en el ser humano. Su estructura muestra los tagmas propios de los arácnidos: podosoma (cefalotórax o prosoma) y opistosoma (abdomen). D. folliculorum se arracima en los folículos pilosos mientras D. brevis vive en soledad en las glándulas sebáceas/Meibomio. Imagen original de Ilustración Médica.

Inquilino selectivo

Los Demodex son muy selectivos en cuanto a su hospedador, de modo que cada especie tiene su mamífero exclusivo y es raro que, por ejemplo, los Demodex del perro o del gato se transmitan al humano. El ser humano aloja dos especies: D. folliculorum y D. brevis.

D. folliculorum es el más famoso. Mide unos 300 µm de largo y habita en grupos anidados dentro de los folículos. En cambio D. brevis es más rechoncho, prefiere ir en solitario y no en familia, y gusta más de las glándulas sebáceas que de los pelillos.

El ciclo de vida de D. folliculorum es de unos 15-21 días. Del huevo emergen larvas con seis patas que pasan por varios estadios ninfales donde emerge el par de patas adicional. En los Demodex la hembra es más grande y vive más que el macho. Y no solo eso, sino que es la hembra la que monta al macho durante la cópula, pues el pobre bicho tiene el pene en la espalda. Otra curiosidad es que carecen de ano, así que generan pocos residuos mediante regurgitación.

Estos ácaros son huéspedes obligados de los mamíferos y sobreviven poco tiempo fuera del hospedador. Por ello para su transmisión hace falta contacto directo entre individuos. A pesar de sus extremidades subdesarrolladas da gusto ver al Demodex reptando hábilmente por la superficie cutánea, como en éste vídeo. Los huevos sí que aguantan más y pueden vegetar en ropa, almohadas, sábanas, etc. Huyen de la luz y no les gusta nada el calor, fallecen tras pocos minutos a más de 50ºC, pero en cambio soportan la congelación durante varias horas.

¿Qué pupas causa el Demodex?

Ya dijimos que este bicho es mayormente inocuo y hasta hay quien dice que beneficioso al jamarse los detritus epidérmicos. Además su presencia no significa enfermedad, pues se detecta en la mayoría de las personas; su prevalencia va aumentando con la edad, desde ser raro en niños hasta casi el 100% en mayores de 70 años.

Sin embargo la superpoblación sí se considera causa de problemas, igual que la reacción inflamatoria al parásito o a las bacterias que aloja. Se ha asociado este ácaro con casos de foliculitis, pitiriasis folicular, otitis externa, pero sobre todo con rosácea y blefaritis anterior. También se ha vinculado con alopecia androgénica (¡maldito sea este bicho!) y con dermatitis por esteroides. Cualquier estado de inmunosupresión aumenta la posibilidad de infestación por Demodex. La seborrea inducida por andrógenos los hace medrar.

blefatitis demodex

Aspecto característico de las pestañas con demodicosis. En la base de las mismas se acumulan churritos de caspa producto de los detritus acáricos.

La infestación de las pestañas se observa frecuentemente en la práctica oftalmológica. El hallazgo típico es la acumulación de caspilla en las pestañas, que forma un manguito en la base de las mismas. D. brevis pulula en las glándulas de Meibomio y puede causar su obstrucción. La respuesta inflamatoria de la superficie ocular ante estos ácaros se ha relacionado con formas de queratitis o queratoconjuntivitis.

La detección del bicho en las pestañas es bastante fácil, pues basta coger unas pocas pestañas sospechosas y mirarlas al microscopio sin hacer ninguna preparación, aunque añadir un poco de fluoresceína mejora su visualización.

demodex

Así se observa el Demodex en muestras de pestañas. A la izquierda un ácaro adulto. A la derecha un racimo de bichos pegados a la pestaña. Fotos sacadas por mí mismo mediante un viejo microscopio y un smartphone, así de fácil es diagnosticarlo.

Para matar a la alimaña

El control demográfico del bicho está justificado cuando se detecta superpoblación demodéctica o una enfermedad en la que participe. Se han propuesto multitud de tratamientos, a cual más engorroso, desde que el gran Jakob Henle descubrió al ácaro dérmico en 1841. Azufre, mercuriales, arsenicales, potingues de formulación magistral y con escaso respaldo en ensayos controlados, y en cualquier caso de efectividad limitada. Ello hacía que muchos pasásemos de largo ante la presencia del ácaro.

Seguimos sin poder erradicar al Demodex, pero tampoco hace falta, basta controlar su población. Actualmente se recomiendan dos opciones terapéuticas: aplicación local de aceite de árbol de té y la ivermectina tópica o sistémica.

El árbol de té (Melaleuca alternifolia) es una planta australiana de cuyas hojas se extrae un aceite rico en aromáticos terpenos. Uno de ellos, el tepinen-4-ol, también componente principal del aceite de nuez moscada, resulta terriblemente insoportable para el Demodex. La aplicación del aceite de árbol de té concentrado se debe realizar en consulta y con anestesia tópica pues es irritante para la superficie ocular. En casa se puede emplear un champú que incluya este aceite para la limpieza de pestañas, cejas y cara. Se recomienda que la duración del tratamiento sea de 4 a 6 semanas para cubrir dos ciclos de vida del ácaro.

La ivermectina sistémica se reserva para casos de infestación masiva, con una dosis de 200 µg/kg que se repite a la semana. Este fármaco mata al parásito induciéndole una parálisis muscular.

Acabo con unas palabras sobre la ivermectina, pues el premio Nobel de Medicina de 2015 fue otorgado a sus desarrolladores: William C. Campbell y Satoshi Ōmura. De antiparasitarios fue este año, pues compartieron el premio con Youyou Tu, investigadora de drogas antimaláricas.

La ivermectina es una derivación molecular de la avermectina, principio extraído de esas verdaderas multinacionales farmacológicas que son los hongos del género Streptomyces, en este caso del S. avermitilis. Este potente antiparasitario de emplea en el tratamiento de infestaciones tan dañinas como las diversas filariasis, incluyendo la oncocercosis; también en estrongiloidiasis, nematodos intestinales y ectoparásitos como pediculosis, sarna o nuestro humilde Demodex.

Lecturas recomendadas de acceso libre:

  1. Liu J, et al. Pathogenic role of Demodex mites in blepharitis. Curr Opin Allergy Clin Immunol. 2010;10:505.
  2. Anwar PR, Hassan I. Human Demodex Mite: The Versatile Mite of Dermatological Importance. Indian J Dermatol. 2014; 59:60.
  3. Rusiecka-Ziółkowska J, et al. Demodex – an old pathogen or a new one? Adv Clin Exp Med. 2014;23:295.
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2 comentarios en “Demodex: donde hay pelo hay alegría

  1. Buenos días me encanta su blog y soy seguidora desde mucho antes de suscribirme.
    Leyendo sobre el demodex, encontré en el párrafo de “como matar a la alimaña”, un error; “superpoblación demodética” en vez de demodéctica.
    Espero que sea de ayuda.
    Mis respetos
    Carolina Medina

    Me gusta

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