Trucos para PowerPoint: marcadores de vídeo

He aquí uno de esos botones que suelen pasar desapercibidos dentro de los menús de comandos de PowerPoint: “Agregar marcador”, en la pestaña de Reproducción de video. Los marcadores son señales que se colocan en la línea de tiempo de un video para localizar momentos específicos con rapidez y facilidad.

Supongamos que en una presentación incluimos un video largo pero que no se va a mostrar completo, sino solo fragmentos del mismo. Una opción perfecta es editar el video en un programa adecuado (desde el pedestre Windows Movie Maker hasta los profesionales Adobe Premiere Pro, Pinnacle Studio o Final Cut, pasando por iMovie o Filmora, por poner unos ejemplos). Así, cada segmento de interés se podrá colocar en su diapositiva con la seguridad de controlar su contenido y duración. Pero ello requiere trabajo y no todos tienen el software, los conocimientos técnicos o el tiempo para editar videos.

El propio PowerPoint ofrece la posibilidad de recortar parte del video, al principio o al final; el problema es cuando se quieren sacar fragmentos del medio.

Lo que suele suceder en estos casos, cuando el conferenciante es persona descuidada, es que el video acaba proyectado entero y aburriendo al personal. O que el presentador comienza a adelantar y a retrasar manualmente el video a la caza de los segmentos de interés, que con suerte serán encontrados. Aquí es cuando interesa utilizar los marcadores de video.

marcadores de video en powerpoint

Los comandos para insertar marcadores de video están en la pestaña “Reproducir” (1). En la línea de tiempo se determina el punto donde quiere señalarse mediante un marcador (2) y se pulsa el botón “Agregar marcador” (3). Los marcadores aparecen como círculos en la linea de tiempo.

Cómo introducir marcadores de video

Lo primero, obviamente, es tener el archivo de video insertado en la diapositiva y comprobar que funciona correctamente. Lo siguiente es reproducir el video dentro de la diapo y detenerlo en el momento que interesa. En la pestaña “Reproducir” de los menús de video está el botón “Agregar marcador”; al pulsarlo veremos que aparece un circulito en la línea de tiempo justo en el fotograma seleccionado: ese es el marcador. Se pueden introducir tantos marcadores como sea necesario. Para eliminar un marcador basta con seleccionarlo y pulsar el botón “Quitar marcador” de la barra de herramientas.

Los marcadores en acción

Se podrán usar los marcadores dentro de la línea de tiempo cuando la diapositiva esté proyectada a pantalla completa y se reproduzca el video. Para que la línea de tiempo aparezca hay que pasar el cursor sobre el área del vídeo. Serán visibles los círculos de los marcadores y bastará con pulsar sobre un marcador para saltar al segmento del video que interesa mostrar. Así de fácil y limpio.

Marcadores de audio

Todo lo explicado antes se aplica exactamente igual con los archivos de audio insertados en una diapositiva. Se pueden añadir marcadores en la línea de tiempo y después buscarse durante la presentación. No es muy frecuente meter pistas de audio en conferencias científicas, pero está bien conocer este truco.

Imagino que en una conferencia musicológica donde se analice una composición puede ser sumamente útil marcar puntos en la pista de sonido.

Precauciones con el uso de marcadores

Demos por sentadas las precauciones comunes para los archivos multimedia dentro de PowerPoint: que el ordenador desde donde se presente cuente con los códecs para reproducir el video, que el archivo de audio/video esté incrustado dentro del fichero de PowerPoint —o si no está incrustado, que esté correctamente enlazado con una ruta de acceso concisa—, que el tamaño y las proporciones sean correctas y, muy especialmente, probar con antelación el buen funcionamiento de la proyección in situ.

La única precaución que concierne a los marcadores es que el orador debe poder maniobrar en la pantalla mediante ratón, trackpad, mando con cursor incluido o pantalla táctil. Si se encuentra con esos atriles que únicamente tienen un cacharro con dos botones para adelante y atrás resultará muy incómodo para el ponente pedir verbalmente a los chicuelos de audiovisuales que le pinchen en tal o cual marcador, si es que se enteran de qué va el tema.

Los marcadores de video están disponibles en PowerPoint tanto de PC (al menos desde la versión 2007) como de Mac. En Keynote no he encontrado una herramienta similar.

En resumen, los marcadores son una herramienta muy práctica para señalar puntos concretos dentro de un video o pista de audio sin necesidad de editar el archivo multimedia.

Por cierto, ¿aún no has leído el ebook Cómo preparar presentaciones en Ciencia y Medicina? ¡Anda, y así esperas que te salgan bien las charlas! Si es que…

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“Ceterum censeo Podemus esse delenda”

 

Los ojitos de los astronautas

[Material complementario de la conferencia incluida en el X Curso de Neurooftalmología del Hospital Ramón y Cajal, Madrid, 17 de febrero de 2017.]

Los retos más significativos para la colonización humana del espacio se relacionan con la manera de mantener vivos y sanos a las personas que abandonen nuestro planeta. Agua, alimento, oxígeno, temperatura, efecto de la microgravedad, efecto de la radiación cósmica, disponibilidad de medios para diagnosticar y tratar enfermedades… Todas las funciones fisiológicas se trastornan en el espacio y deben readaptarse a las nuevas circunstancias, pues a fin de cuentas somos organismos delicados, acostumbrados a un margen estrecho de temperatura, presión, humedad, etc.

La medicina astronáutica tendrá cada vez más relevancia, a medida que sean más los humanos que salten sobre la línea de Kármán. Los astronautas actuales son a la vez investigadores e individuos estudiados, gracias a los cuales cada especialidad médica puede conocer cómo influyen en su área las durísimas condiciones del espacio. Aquí comentaremos algunos aspectos concernientes a la oftalmología espacial.

Efectos generales de los viajes espaciales en la salud

astro_mesa-de-trabajo-2mdpiEfectos de aceleración/desaceleración: la salida y la entrada de la atmósfera terrestre implican grandes fuerzas de empuje sobre la tripulación. El cohete debe acelerar rápidamente hasta superar los 40.000 km/h (11,2 km/s, velocidad de escape) y ello afecta a la homeostasis circulatoria y al sistema vestibular, además de los aspectos traumatológicos del trasteo espacial.

astro_mesa-de-trabajo-3mdpiEfectos de la microgravedad: son los más estudiados y afectan prácticamente a todos los aparatos y sistemas del cuerpo. Nuevamente es el sistema vestibular el primero en sentirse desorientado, pero también el primero en adaptarse. El bombeo cardíaco, la tensión arterial y la filtración renal deben acondicionarse a la microgravedad. La pérdida de masa ósea y muscular es ampliamente conocida y proporcional al tiempo de estadía en órbita.

astro_mesa-de-trabajo-4mdpiEfectos de la radiación: señores, el Universo es radiactivo, sin la protección de la atmósfera y de la magnetosfera estaríamos fritos hasta la raspa. Radiación UV, rayos X, rayos gamma, viento solar, lluvias de neutrinos, radiación cósmica galáctica y radiación de Cherenkov. Ríete tú del wifi… Los efectos de todos estos tipos de radiación son conocidos en modelos experimentales terrestres, por accidentes nucleares y por los resultados de la radioterapia, pero el riesgo de exposición en astronautas aún no está del todo establecido.

astro_mesa-de-trabajo-5mdpiEfecto sobre ritmos circadianos: la pérdida de los ciclos día/noche puede alterar múltiples sistemas, sobre todo endocrino y neurológico.

Acerca de los cambios oftalmológicos, nos centraremos en su relación con la microgravedad y la radiación espacial.

La presbicia de los astronautas

Los viajeros espaciales no son chavalitos de veinte años, sino gente ya rodada, con una media de edad entre 45 y 50 años. Por tanto, todos son présbitas. Un hallazgo repetido en las tripulaciones espaciales es el aumento de la presbicia durante la estancia en microgravedad.

El 60 % de los astronautas refiere algún tipo de síntoma visual durante el viaje y el más frecuente de ellos es la dificultad de visión próxima, que obliga a usar dioptrías adicionales a las que llevan en sus gafas terrestres. De hecho ya es un protocolo estándar que los destinados a la Estación Espacial Internacional (ISS) porten gafas supletorias con mayor poder dióptrico. El debilitamiento de la visión próxima se hace más notorio a medida que se alarga el tiempo de estancia en la ISS.

¿Por qué pasa esto? Se debe a que el ojo es un globo lleno de agua, que por detrás tiene un tubo lleno de agua que envuelve al nervio óptico y que a su vez se conecta con un compartimiento lleno de agua, el neuroeje, donde flota el cerebro y la médula espinal. La microgravedad altera los compartimientos hídricos, como veremos a continuación.

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El agua flota en el espacio (y dentro del cuerpo)

Todos hemos visto videos de astronautas jugando con burbujas de agua como si fueran pelotas. El agua no se derrama en el espacio, sino que se mantiene unida en forma de globo gracias a la tensión superficial. De hecho, las lágrimas de un astronauta no bajan por su mejilla, sino que se quedan bailando sobre la córnea y pueden dificultar su capacidad visual, como cuenta el astronauta canadiense Chris Hadfield en este video.

El agua corporal también sufre importantes cambios, pues se pierde el gradiente hidrostático cabeza-pies que existe en gravedad terrestre. En microgravedad el fluido tiende a concentrarse en tronco y cabeza, mientras se reduce en los miembros. El corazón debe apañarse para hacer frente al aumento de la volemia torácica y a los cambios en la resistencia periférica.

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Estos cambios fluídicos también afectan al agua intraocular y al líquido cefalorraquídeo (LCR). Los líquidos del ojo son principalmente el humor acuoso, el vítreo y la sangre que circula por los plexos de la úvea. En microgravedad aumenta la presión venosa cefálica y ello congestiona la vasculatura uveal y aumenta la presión venosa epiescleral; como resultado hay un aumento de la presión intraocular (PIO) durante los primeros días de estancia espacial, aunque en una semana o menos suele estabilizarse. Otra alteración de la PIO en el espacio es la pérdida de las oscilaciones circadianas de su valor. Lo que ocurre con el LCR es más peliagudo.

¿Hipertensión intracraneal espacial?

Volviendo al aumento de presbicia de los astronautas, se observó que esto se debía a una hipermetropización por acortamiento de la longitud axial del globo. En los casos más acentuados se detectó un aplanamiento posterior del globo ocular debido a la dilatación del LCR en la vaina del nervio óptico que apretaba al ojo desde atrás.

Efecto de la microgravedad sobre el globo ocular y el LCR perióptico. A la izquierda RM previa, con curvatura posterior normal. A la derecha, RM del mismo astronauta tras volver de una estancia espacial prolongada; se observa el aplanamiento del polo posterior por la distensión del espacio perióptico. (Alperin et al. RSNA, 2016)

Efecto de la microgravedad sobre el globo ocular y el LCR perióptico. A la izquierda RM previa, con curvatura posterior normal. A la derecha, RM del mismo astronauta tras volver de una estancia espacial prolongada; se observa el aplanamiento del polo posterior por la distensión del espacio perióptico. (Alperin et al. RSNA, 2016)

En algunos de estos casos el empuje de la vaina distendida del nervio se tradujo en formación de pliegues retinocoroideos y hasta en pliegues maculares —hay que incluir aquí una posible alteración de la vasculatura coroidea—. En una docena de casos la distensión de la vaina llegó a producir papiledema o al menos ingurgitación de fibras ópticas. ¿Se trata, pues, de una hipertensión intracraneal (HIC)?

Al volver a la Tierra se les realizó resonancia magnética y punción lumbar a los astronautas afectados. En muchos de los casos se detectó una presión de apertura discretamente elevada y signos inespecíficos de HIC en la neuroimagen. Sin embargo, resultaba muy curioso que, aunque presentaban múltiples signos físicos de HIC, en general ninguno tenía sus típicos síntomas: cefalea, tinnitus sincrónico con el pulso arterial, oscurecimientos visuales transitorios, paresia de VI nervio craneal, náuseas o contracción campimétrica —excepto un caso—.

Papiledema asimétrico tras vuelo espacial prolongado. Fuente: 1. Nelson, E et al. Microgravity-Induced Fluid Shift and Ophthalmic Changes. Life 4, 2014. Hay un buen puñado de artículos publicados sobre el tema, pero los pacientes y fotos presentados son los mismos siempre...

Papiledema asimétrico tras vuelo espacial prolongado. Fuente: 1. Nelson, E et al. Microgravity-Induced Fluid Shift and Ophthalmic Changes. Life 4, 2014. Hay un buen puñado de artículos publicados sobre el tema, pero los pacientes y fotos presentados son los mismos siempre…

Por ello no se ha catalogado este cuadro como una HIC al uso, sino que se le ha dado el eufemístico y perifrástico nombre de síndrome de deterioro visual por presión intracraneal (visual impairment intracraneal pressure, VIIP). Los casos son pocos y la población es riesgo es muy escasa, por lo que cuesta hacer investigación sobre su causa y evolución. Actualmente la ISS cuenta con protocolos de estudio oftalmológico y buen instrumental a bordo: ecógrafo, tonómetro, retinógrafo y OCT. Difícil será tener allá un armatoste de RM y posibilidad de medir la PIC, aunque se están ideando métodos no invasivos mediante impedancia timpánica.

A qué se debe el VIIP

Actualmente no se tiene claro del todo. El principal responsable parece ser el cambio hidrostático en microgravedad con inversión cefálica de la presión hidrostática. Los astronautas notan esa inversión, refieren «tener la sangre en la cabeza» y suelen notarse los rostros edematosos. De hecho, los experimentos terrestres que intentan simular tal circunstancia se hacen manteniendo individuos en posición de Trendelemburg durante horas o días, de modo que aumente la presión hidrostática cefálica.

El VIIP aparece en viajes espaciales de larga duración, de más de tres o seis meses. Se supone que el aumento de la presión venosa cefálica dificulta la reabsorción del LCR y ello termina aumentando la PIC. La mala adaptación a los cambios fluídicos intracraneales hace que la enfermedad se establezca progresivamente. También se propone una vasodilatación arterial cerebral que favorece la producción de LCR.

Pero se barajan otros elementos causales, como la hiperpresión localizada en la vaina del nervio, debido a factores anatómicos locales que estorben el flujo del LCR —curiosamente el VIIP afecta mucho más a ojos derechos—. La presión parcial de CO2 relativamente elevada dentro de algunos compartimientos de la ISS podría ser otro factor, igual que el contenido alto de sodio en los alimentos a bordo, o el efecto del Valsalva repetido durante las sesiones de ejercicio para evitar la atrofia osteomuscular.

Hasta ahora ningún tripulante ha requerido tratamiento en órbita. No se plantea el uso de acetazolamida (ya sería una putada dar diurético a alguien obligado a mear en una aspiradora) o corticoides. En tierra tampoco suelen necesitar medicación y los defectos tienden a regresar, aunque no de forma rápida ni completa. Se investiga si la aplicación de torniquetes en la base de los muslos o de pantalones de presión negativa podrían reducir la inversión del gradiente hidrostático.

La radiación del Universo

Como comentamos antes, el espacio es un hervidero de diferentes tipos de radiaciones, tanto del espectro electromagnético como de partículas ionizadas. Todas las estrellas emiten estas radiaciones, incluyendo el Sol. Aparte de los rayos ultravioleta, X y gamma, el Sol emite protones de alta energía que constituyen el viento solar. Estos protones son núcleos de hidrógeno ionizados que son expelidos a altísima velocidad; en el viento solar también hay núcleos ionizados de helio, es decir, las famosas partículas α radiactivas. Un tercer tipo de emisión solar son los neutrinos, partículas subatómicas escurridizas, generadas en las reacciones de fusión nuclear y de desintegración β. Llegan miles de millones de neutrinos por segundo y atraviesan la atmósfera, los edificios, a nosotros y, de hecho, atraviesan todo el puto planeta como si no existiera y pasan de largo, casi sin interactuar con la materia que traspasan. Hasta donde se sabe, el flujo de neutrinos no es peligroso para la salud.

Pero el Sol no llega ni a camping-gas cuando se compara con otras fuentes de radiación cósmica, como novas, supernovas, estrellas de neutrones, cuásares y, en un escalón más arriba, agujeros negros supermasivos y galaxias activas (o radiogalaxias). La radiación emitida por estas estructuras es muchísimo más potente que la del Sol y nos alcanza desde todas las direcciones en forma de rayos cósmicos.

Los rayos cósmicos contienen, al igual que el viento solar, protones de alta energía (> 90 %) y partículas α, pero también núcleos ionizados de elementos más pesados, desde litio hasta hierro, expulsados en el estallido de estrellas masivas.

Aquí en casita estamos protegidos de toda esa radiación por dos barreras: la magnetosfera y la atmósfera. El campo magnético generado por la Tierra forma los cinturones de Van Allen, especie de cebolla magnética que envuelve al planeta y lo protege de las partículas ionizadas del viento solar y los rayos cósmicos. Ese escudo de Van Allen atrapa buena parte de las partículas radiadas y las desvía hacia los polos, donde ionizan los gases atmosféricos y generan las preciosas auroras polares.

vanallen

Aquellas partículas de radiación cósmica que logran pasar la magnetosfera y alcanzan la atmósfera sufren un frenazo al entrar desde el vacío espacial a un medio más denso. El resultado es una desintegración de estos átomos en partículas subatómicas, más o menos como ocurre cuando se chocan protones en los aceleradores de hadrones. Los protones y neutrones se desmigajan en una cascada desintegrativa que genera piones, muones, electrones, positrones, neutrinos y fotones. A este proceso se le llama radiación de Cherenkov y no me meto más en esto por mi vil ignorancia en el tema. La cosa es que a pie de calle llega poca radiación cósmica.

Algo interesante de los rayos cósmicos es que actúan sobre el nitrógeno atmosférico (14N) y lo transmutan en carbono 14 (14C), un isótopo inestable. El 14C es incorporado en las moléculas de los seres vivos igual que el estable 12C. De modo que la datación por 14C para calcular la edad de fósiles y restos orgánicos es posible gracias a los rayos cósmicos.

Radiación y salud

De todos los venenos que amenazan nuestra vida quizás la radiactividad sea de los más temidos, a causa del peligro de guerra nuclear y de los accidentes de centrales termonucleares. Son de sobra conocidos los efectos de la radioterapia y de la radiación accidental sobre el organismo.

La irradiación generalizada tiene dos efectos: frenar la división celular en fase aguda y generar neoplasias a mediano o largo plazo. Lo primero se traduce en aplasia medular y alteraciones cutáneas y mucosas; lo segundo, en cáncer de tiroides, neoplasias hematológicas y muchas otras.

En los astronautas se ha investigado el efecto de su exposición en el espacio, pero aún no está bien establecido el riesgo de neoplasias —parece ser algo mayor— ni la dosis admisible. Es realmente difícil proteger a los pasajeros en los viajes orbitales.

Radiación y ojos

Las estructuras oculares más sensibles a la radiación son la córnea, el cristalino, la retina y el nervio óptico. La radioterapia órbito-craneal da frecuentemente queratopatías, retinopatías y neuropatías ópticas secundarias, así como cataratas corticales y subcapsulares posteriores.

En los viajeros espaciales solamente se ha detectado un riesgo mayor de sufrir cataratas, pero no las otras complicaciones mencionadas. Lo reducido de la muestra astronáutica (poco más de 300 sufridos privilegiados) dificulta hacer estadísticas sólidas para cuantificar el riesgo global y el período de exposición peligroso.

Se ha visto mayor frecuencia de cataratas en otros colectivos expuesto a radiación laboral, como personal de radiología intervencionista y en pilotos comerciales (que sí, que a la altitud de un vuelo comercial se chupa más radiación cósmica que a pie de calle).

Auroras intraoculares

Una de las primeras anomalías visuales observadas en el espacio fue la lluvia de fotopsias que misteriosamente percibían los tripulantes cuando oscurecían la cápsula para dormir. El primero en reportarlo fue Buzz Aldrin durante la misión Apolo 11. Hasta el 80 % de los astronautas ha notados estos fosfenos, en ráfagas variables, desde chispazos esporádicos hasta varios por minuto. Después de mucho elucubrar, se descubrió que el pico de fotopsias coincidía con un mayor flujo de rayos cósmicos.

Eran las partículas de la radiación cósmica las que causaban los destellos dentro de los ojos de los astronautas; es algo similar a lo que perciben los pacientes sometidos a radioterapia órbito-craneal. Como ya comentamos, los rayos cósmicos contienen protones a toda leche y partículas α, ¿cómo actúan en el ojo para generar chispazos?

Ocurre un mecanismo parecido a la radiación de Cherenkov originada por la interacción de los rayos cósmicos con la atmósfera: las partículas ionizadas se desintegran en forma de cascada de partículas subatómicas, entre las que hay un 15 % de fotones. Estos fotones estimulan los fotorreceptores retinianos y se produce el fosfeno.

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Cascada de desintegración de partículas de radiación cósmica en el ojo de los astronautas. H+: protón, núcleo ionizado de hidrógeno. α: partícula alfa, núcleo de helio ionizado. μ: muon. π: pion. ν: neutrino. γ: fotón. Supongo que cualquier físico detectará errores en el esquema de desintegración que he puesto aquí, lo siento, no doy para más; mi objetivo es ilustrar cómo se generan los fotones causantes de las fotopsias espaciales.

En el caso de los astronautas, la desintegración ocurre por el choque de las partículas contra las paredes del vehículo o, más probablemente, contra la córnea, el cristalino y el vítreo. Al final, lo que ocurre en el ojo del tripulante es, a escala miniwini, lo mismo que en un acelerador o en una aurora polar.

Da vértigo pensar que esos corpúsculos espaciales fueron generados en gigantescos cataclismos galácticos de potencias inimaginables, a distancias extraordinarias, han viajado por el espacio a velocidades cercanas a la luz durante cientos de miles o millones de años hasta que terminan estampándose en la retina de un astronauta que pasaba por ahí.

Implicaciones en la colonización espacial

Hasta ahora los problemas visuales descritos no han representado una amenaza seria para la salud de los tripulantes ni para la seguridad de las misiones. Muy pocos han estado en órbita durante un año o poco más, y al volver reciben los cuidados médicos más especializados que requieran.

Otra cosa es la colonización espacial, viajes de larga duración, seguramente sin retorno, con disponibilidad submínima de medios diagnósticos y terapéuticos. Un posible viaje a Marte duraría entre dos y tres años, un período de microgravedad hasta ahora no experimentado, y una exposición a la radiación espacial de consecuencias desconocidas.

A ver quién será la primera persona en hacer una facoemulsificación o una derivación lumboperitoneal fuera del planeta, si es que para entonces aún se practican estas intervenciones.

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“Ceterum censeo Podemus esse delenda”

 

Keynote Remote, el mando a distancia del iPhone

Keynote es un excelente programa de presentaciones, pero en nuestro medio es de uso minoritario en comparación con el omnipresente PowerPoint. Incluso los poseedores de Mac utilizan PowerPoint para evitarse líos cuando toca compartir presentaciones en otros ordenadores, aunque actualmente hay una compatibilidad bastante buena para exportar los ficheros .key como .pptx.

Una de las grandes ventajas de Keynote es la sincronización y el trabajo conjunto entre dispositivos Mac, iPad y iPhone. En este sentido vamos a comentar la herramienta Keynote Remote, incluida en la aplicación Keynote y que sirve para manejar una presentación en un dispositivo a través de otro dispositivo, a modo de mando a distancia.

La función Keynote Remote comenzó como una aplicación independiente y de pago, posteriormente fue gratuita y a partir de 2014 dejó de estar en los estantes de la App Store para estar incluida de serie dentro de Keynote.

En realidad Keynote Remote es mucho más que un simple control remoto para pasar diapositivas para adelante y para atrás, pues combina las utilidades propias de la pantalla del presentador con la posibilidad de interactuar con la proyección mediante puntero y lápices de colores. En este video se muestra el uso de la función remote:

Conexión entre cacharros

La presentación corrida en un Mac se puede controlar desde un iPad o desde un iPhone; una presentación corrida desde un iPad se puede controlar desde un iPhone y viceversa.

¡Importantísimo! El ordenador Mac y el dispositivo iOS tienen que estar conectados a la misma red WiFi, pues en caso contrario no es posible enlazarlos. Ello es una limitación para el libre uso de esta función. En cambio, si se usan dos dispositivos con iOS no es obligatorio contar con una red WiFi, sino que pueden enlazarse a través de Bluetooth. El procedimiento para enlazar dos cacharros de Apple es el común para cualquier operación. En este link oficial de Apple se explica para el caso de Keynote.

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Capturas de pantalla de Keynote Remote en un iPhone. Izquierda: pantalla de inicio de Keynote con el icono para iniciar la función Remote (flecha). Centro: una vez enlazados los dispositivos aparece el botón de ‘play’ para iniciar la proyección. Derecho: en la pantalla del mando aparece la miniatura de la diapositiva proyectada, reloj y los iconos de herramientas.

Arrancar el Keynote Remote

Ya enlazados los dispositivos la primera vez las conexiones futuras son muy rápidas. Para ejecutar la función se abre la presentación en el dispositivo desde donde se proyectará y, en el iPhone o iPad, se abre la aplicación Keynote. En la pantalla de inicio del móvil se verá un iconito centrado en la parte superior con forma de telefonillo. Ese es el botón. Cuando se pulsa, arranca el enlazamiento entre los dispositivos.

A continuación aparece la notificación del correcto enlace y un gran botón verde de play en la pantalla del dispositivo móvil. Basta pinchar ese botón para que automáticamente se inicie la presentación a pantalla completa y pueda controlarse desde el móvil.

Las opciones de pantalla

La pantalla básica que tenemos en mano muestra la diapositiva en proyección y el reloj. Pero la interfaz es modificable a través de un botón de la esquina superior derecha que abre las opciones de disposición. Allí se escoge si en la pantalla móvil aparecerá la diapo actual, la diapo siguiente, la actual y la siguiente, la actual y las notas o la siguiente y las notas, a gusto del orador.

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Más capturas de Keynote Remote. Izquierda: opciones de interfaz del mando, para seleccionar diapositiva actual, siguiente y notas del orador. Centro: tocando en el borde izquierdo aparece la tira de miniaturas de las diapositivas y su numeración. Derecha: pantalla para seleccionar el puntero luminoso o los lápices de colores para trazar sobre la proyección.

Las opciones de interacción: puntero y dibujo

El primer icono de la esquina superior derecha, con forma de un lápiz y un trazo, sirve para entrar en la pantalla de interactividad. En ella solamente se muestra la diapositiva proyectada y, en la parte inferior, dos herramientas: el “puntero láser” simulado y el grupo de lápices de colores.

Si se tiene el puntero seleccionado basta con mantener el dedo sobre la pantalla para que aparezca el puntito rojo luminoso, que acompañará al dedo en su desplazamiento por la pantalla.

La selección de un lápiz de color sirve para hacer trazos en la proyección en tiempo real, cosa útil para señalar, subrayar o hacer pequeños dibujos o escritos. Si se desea hacer cosas más elaboradas, como esquemas o desarrollo de ecuaciones y fórmulas, es preferible usar el iPad como dispositivo de control y tirar de un lápiz táctil en vez del dedote.

Es sencillo salir y volver a entrar en la proyección, a través, respectivamente, del icono de “X” en la esquina superior derecha y del botón verde de play.

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Keynote permite abrir archivos .pptx sin mayor dificultad, conservando casi todas las características del fichero original, de modo que podemos utilizar el Keynote Remote para proyectar un PowerPoint a través de Keynote.

Existen aplicaciones de control remoto para PowerPoint y Android, pero son aplicaciones de terceros que hay que configurar, con diferentes prestaciones y algunas son de pago. El Keynote Remote es una función muy útil para el orador maquero, sin duda.

 

“Ceterum censeo Podemus esse delenda”

 

Stop diapomierder: ¡el libro definitivo!

Amigos, ya está disponible mi ebook “Cómo preparar presentaciones en Ciencia y Medicina, ¡por fin!

En este manual quiero compartir principios y trucos para salir airoso de las conferencias y dejar buen recuerdo en los oyentes. Trucos obtenidos en casi dos décadas de constante paso por aulas y auditorios, de simposios y congresos, muchas veces como ponente y, más importante aún, como espectador. Principios aprendidos de los tratados de oratoria, de comunicación en público, de los grandes divulgadores científicos, de psicología del aprendizaje y diseño gráfico.

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No sé en qué momento de la formación educativa se supone que debemos aprender a hablar en público y estructurar discursos. Normalmente no es algo que se enseñe, desde luego no en la carrera de Medicina del común de universidades. Aprendemos repitiendo lo que hacen los demás, con los mismos vicios, carencias y estilo. Ya nos parece normal el festival de tostones que nos llueven en los congresos.

Para rematar las carencias de formación retórica vino PowerPoint a joder cualquier atisbo de retórica visual que pudiera salvar el asunto. La rígida diagramación de las diapositivas con plantillas pedorras y abuso extraordinario de las listas de ítems favoreció la proyección inclemente de largos textos, apretadas parrafadas y diseños visuales no menos que feos. Nunca está nada tan malo que no pueda empeorar, así que apareció Prezi…

Pero siempre hay buenos oradores de los que aprender; profesores o compañeros que te aconsejan y te impulsan a mejorar el modo de hacer las charlas. Me gustaría ser, con este libro, quien dé pie a muchos colegas a cambiar el modo de afrontar las presentaciones, a repensarse los vicios consuetudinarios que lastran las diapositivas y el provecho didáctico.

público diapomierder

Así sufre el público cuando tiene que soportar diapomierders una tras otra a lo largo de un simposio. La gente no merece pasarlo mal sino aprender.

El manual contiene gran cantidad de ejemplos de diapositivas buenas y malas, muchísimas ilustraciones y vínculos para recursos web de gran utilidad. Dividí el libro en cuatro partes: I. Cómo estructurar una presentación; II. Elementos de diseño gráfico para presentaciones; III. La puesta en escena; IV. Contenidos adicionales.

Intenté escribirlo es un estilo próximo y desenfadado, e incluir ejemplos que reflejen cosas que a todos nos han pasado en el oficio, incluyendo desbarajustes técnicos con los equipos, el miedo escénico y la omnipresente ley de Murphy que siempre ronda estos eventos. Obviamente no es una biblia del conferenciante, sino un manual para arrancar con buen pie.

Está hecho pensando en el mundillo científico-médico en el que trabajo, asumiendo muchas particularidades que lo distinguen del mundo empresarial, para el que están escritos la mayoría de los textos sobre presentaciones efectivas. Sin embargo, también será útil este manual para profesionales de áreas académicas no científicas.

Cómo preparar presentaciones en Ciencia y Medicina está publicado por la editorial científica Kekulé, de la que formo parte y cuyo nacimiento comenté hace unos meses en este blog. De momento se vende para Apple, pues el formato epub3 interactivo funciona a las mil maravillas en su lector iBooks. En otras plataformas hemos tenido problemas técnicos, pero esperamos próximamente tener el libro disponible para Android y Windows.

Para un poco más de información, consultar este artículo en el blog de Kekulé Editorial.

Siguiendo con la cruzada contra las diapomierders, en un futuro cercano comenzaré a impartir cursos teórico-prácticos sobre presentaciones, abiertos a particulares, centros médicos, instituciones científicas o empresas del sector que estén interesados. Iré notificando al respecto.

Venga, amiguitos, a hacerse con el libro y a sacarle provecho.

stop_diapomierder

Trucos para PowerPoint: complementos de Office

Las aplicaciones de la suite Microsoft Office tienen la posibilidad de añadir complementos (add-ins o plugins) desarrollados por terceros para cumplir funciones específicas o aumentar algunas capacidades de los programas originales.

Los complementos se manejan desde la pestaña “Insertar” del programa de Office, en la que aparecen los iconos “Mis complementos” y “Tienda”, donde se muestran y descargan los add-ins disponibles. Hay complementos genéricos para cualquier aplicación del Office, mientras que otros son específicos; así, para Word abundan las herramientas de traducción, diccionario o consultas web, para Excel las herramientas de cálculo y para PowerPoint los complementos gráficos y de interactividad.

Cómo conseguir los complementos

El modo más directo es dentro de la propia aplicación, como ya indicamos, a través del icono de “Tienda” de la pestaña “Insertar”, que abre una ventana con el catálogo de complementos. Lo mismo puede hacerse desde la web de la Tienda Office. La mayoría de estos complementos son gratuitos, pero otros son de pago o tienen versiones premium previa cuota. En la página de soporte de Office también ofrecen ayuda sobre la descarga y gestión de los complementos.

tienda complementos office

Interfaz de la Tienda de Complementos de Office dentro de PowerPoint, en la pestaña del menú “Insertar”. En “Mis complementos” se administran los add-ins descargados.

Otros plugins se pueden localizar directamente en las webs de sus desarrolladores e instalarse dentro de Office, gratiñán o paganini. En estos casos hay que tener las precauciones propias de cualquier descarga de software en cuanto a virus y malware.

Ejemplos de complementos para PowerPoint

Aquí solamente quiero mostrar algunos complementos para dar idea del tema; los complementos van cambiando, aparecen y desaparecen con el tiempo, además de funcionar mejor o peor según la versión de Office y el sistema operativo empleado.

Quizás los más útiles sean los add-ins que permiten incrustar marcos con contenido HTML5 o scripts para integrar con contenido online.

Visor Web es un complemento propio de Microsoft para colocar una ventana de navegación donde se muestra una página web completamente funcional.

Visor Web

Visor Web, complemento que permite ver páginas web y navegar por ellas desde una presentación.

Web Video Player permite incrustar videos desde YouTube o Vimeo para reproducirlos en una presentación sin necesidad de tenerlos dentro de la misma; eso sí, es obligado tener acceso a internet durante la presentación.

Web Video Player

El complemento Web Video Player sirve para proyectar un video de YouTube o Vimeo directamente desde internet sin salir de la presentación.

Hay diversas aplicaciones para hacer encuestas o votaciones durante una presentación, algunas pensadas para usuario único (por ejemplo como autoevaluación en una presentación interactiva de uso privado), otras para que vote un auditorio en tiempo real. Entre las primeras están los cuestionarios de MS Office, y entre las segundas los add-ins de Poll Everywhere, Live Survey o Ficus.io.

complemento de Poll Everywhere

El complemento de Poll Everywhere para PowerPoint sirve para realizar votaciones sobre preguntas planteadas al público, quien vota a través de sus móviles, por mensaje o por navegador.

Finalmente comento herramientas para introducir elementos gráficos, sean símbolos y caracteres especiales, fotografías (Shutterstock, Pexels, Pickit, con las limitaciones típicas de estos bancos de imágenes) o gráficos y mapas.

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Problemas con los complementos

Los inconvenientes son los esperables en el universo Microsoft: incompatibilidad según sistema operativo y versión del Office, fallos de funcionamiento en algún caso, abundancia de complementos mierders como bibliotecas de emoticonos y clip-art

Alguna aplicación, aun siendo gratuita, cobra por bajar contenido o por ampliar capacidades. Otras necesitan tener cuenta de usuario en la web del desarrollador.

Pues eso, de vez en cuando vale la pena echar un ojo por la tienda de complementos a ver si hay algo de utilidad para nuestras presentaciones.

“Ceterum censeo Podemus esse delenda”

El gotero y la brocha: herramientas para formatear presentaciones

Un principio básico del diseño gráfico es el de repetición: debe haber una base uniforme de gama de colores, tipografías y otros elementos gráficos que den coherencia a la composición diseñada. En el caso de las presentaciones con diapositivas esto se refiere a usar un fondo común para las diapos, un estilo tipográfico constante a lo largo de la presentación y un trato similar para las imágenes o gráficos que se inserten. Esta uniformidad de base facilita destacar un elemento que interese cambiando su tamaño, color, alineación o tipo de letra.

Las plantillas de PowerPoint y Keynote facilitan la uniformidad gráfica de la presentación, pero fiar todo a la plantilla tiene sus problemas. Hay otras herramientas en estos programas que permiten dar formato a elementos gráficos con mucha facilidad, como el botón de gotero para copiar colores y el botón de la brocha para copiar toda la apariencia.

Seleccionar colores con el cuentagotas

En PowerPoint es una herramienta nueva, pero los usuarios de Keynote ya la disfrutaban de hace tiempo. El cuentagotas está presente en los programas profesionales de diseño gráfico y fotografía, pero ya sabemos que Microsoft siempre va una o dos décadas detrás en tales prestaciones.

La utilidad del gotero en los softwares de presentaciones es permitir la selección precisa de un determinado color presente en un elemento para aplicarlo a otro o para guardarlo en las muestras de color.

cuentagotas_pptx

La herramienta cuentagotas está en el desplegable de opciones de color dentro de “Relleno de forma”, “Contorno de forma” y “Color de texto” en PowerPoint 2016 para Windows (izquierda). En PowerPoint de Mac (derecha) el gotero está en la ventanas de “Colores”.

En PowerPoint 2016 para Windows (en versiones anteriores no existe) encontramos el cuentagotas al abrir los menús de color de relleno, color de contorno o color de texto. Con el objeto a colorear seleccionado se hace clic en el cuentagotas y se observa que el cursor cambia de flecha a gotero, después se hace clic sobre un área que tenga el color deseado y el objeto seleccionado tomará dicho tono.

En PowerPoint 2016 para Mac el proceso es menos directo, pues el cuentagotas no aparece en el menú desplegable de color de relleno, trazo o texto, sino se debe entrar en la opción “Más colores” que abre la ventana donde se administran las gamas y modos de color. Allí está encontraremos la herramienta cuentagotas.

cuentagotas powerpoint

Cómo usar el cuentagotas para seleccionar varios colores a partir de una imagen.

Además de copiar y pegar colores entre objetos de la diapositiva, el gotero puede usarse para crear conjuntos cromáticos a partir de fotografías u otras imágenes. Por ejemplo, si necesitamos que los colores de la presentación sigan la gama corporativa de una marca o logotipo, basta pegar el logotipo en la diapositiva y proceder a copiar sus distintos tonos con el cuentagotas. O usar la foto de un paisaje o ambiente que nos guste para inspirar el patrón de colores de nuestra presentación.

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La brochita que nadie usa  

borcha_office Se trata de una herramienta extremadamente útil y ahorradora de tiempo y de clics, pero curiosamente muchos usuarios no tienen presente su existencia. La brocha se ubica junto a los botones de copiar, pegar y cortar en la barra de herramientas. Su función es copiar todas las características de formato de un elemento seleccionado para aplicarlo a continuación en otro objeto. Es una herramienta clásica que lleva tiempo en Microsoft Office.

Por ejemplo, tenemos un rectángulo al que hemos dado un color o textura de fondo, un contorno de color y grosor determinado, y que contiene un texto con cierta fuente y color. Ahora insertamos un círculo que viene con el formato predeterminado de la plantilla pero que deseamos igualar a la figura anterior. Basta seleccionar el primer rectángulo, clicar en la brocha y después pinchar sobre el círculo, el cual hereda todas las características de formato de forma y texto. La brocha también contagia el formato incluso en palabras sueltas dentro de un texto.

brocha ppt

Explicación del uso de la herramienta brocha para copiar y pegar el formato de un elemento gráfico.

La maniobra anterior solamente permite copiar y pegar formato una sola vez, pero si nos interesa copiar el mismo formato en varios elementos, incluso en varias diapositivas a lo largo de la presentación, basta con hacer doble clic sobre el botón de la brocha y después ir pinchando sobre todos aquellos objetos a los que se desee dar el formato. Esto ahorra mucho tiempo de trabajo y evade el cepo del aspecto por defecto de la plantilla de PowerPoint. La brocha también está disponible en Word y Excel.

brocha_ppt2

Haciendo doble clic en icono de la brocha se mantiene el formato cargado para pegarlo múltiples veces.

Una sola herramienta en Keynote

cuentagotas_keynote

Cuentagotas de Keynote: el de la izquierda copia el formato y el de la derecha lo pega en el elemento seleccionado.

Mientras en Office hay herramientas separadas de copia de formatos, en Keynote solamente hay un cuentagotas, pero utilísimo. En realidad son dos cuentagotas que están en la barra de herramientas, una para cargar el formato que se desea copiar y otro para aplicar dicho formato todas las veces que se quiera a lo largo de la presentación, ya que la herramienta almacena las características de formato cargadas y las mantiene disponibles en tanto no seleccione otro formato para copiar.

El gotero puramente cromático está dentro de la ventana de opciones de color y funciona del mismo modo que en PowerPoint para Mac.

Las plantillas de estos programas de presentaciones son, en general, rígidas y con más ruido gráfico de lo necesario. Por ello conviene personalizar el diseño para hacerlo más adecuado al tipo de presentación. Me parece mucho mejor formatear manualmente y después replicar los formatos con la herramienta de brocha/cuentagotas en vez de usar chuminadas tipo Word Art o Smart Art.

Ceterum censeo “Podemus” esse delenda

Ni lo grave es severo ni las suturas se reabsorben

“El que sólo sabe de medicina, ni de medicina sabe”
José de Letamendi (1828-1897)

Ya sé que me repito más que el compango de fabada, pero debo insistir en que el lenguaje es una herramienta central para médicos y científicos, que las habilidades comunicativas deben ejercitarse de la misma manera que se practican las habilidades quirúrgicas o las destrezas matemáticas.

En Ciencias pateamos gustosamente el idioma. En Medicina parece que nos regocijamos en hablar con falta de corrección y en masacrar la elocuencia. Nos queda el consuelo del lenguaje aberrante usado en el área de económicas y empresariales, incomprensible spanglish que limita aún más su comprensión para quienes somos ajenos a las finanzas.

En este artículo voy con materia dura: tres palabras de frecuentísimo uso en Medicina e incorrectamente usadas con demasiada asiduidad. Me refiero a “severo”, “estadio” y “reabsorbible”.

Ochoa sí que era Severo

Quede claro de una vez que en el castellano actual severo no es sinónimo de grave. Sin embargo hemos asimilado el inglés severe como severo cuando queremos decir grave, debido a la influencia de la ingente literatura anglosajona y la perpetuación del propio vicio en el habla médica cotidiana.

Hay que reconocer que el uso de severo en nuestra profesión está hondamente incrustado y muchos lo usamos aun sabiendo su incorrección. Tal falta ha sido manifestada por la RAE, la Real Academia de Medicina y Fundéu. Se puede leer una amplia explicación sobre la confusión entre severo y grave en un artículo de los profesores Murube, Muñoz-Negrete y Arruga en Arch Soc Esp Oftalmol de 2007 y en otro de las doctoras Alonso y Pastor en Medicina Clínica de 2004.

Empecemos por las definiciones actuales de estos vocablos que aparecen en la 23ª edición del DRAE:

severo, ra
Del lat. sevērus.
1. adj. Riguroso, áspero, duro en el trato o el castigo.
2. adj. Exacto y rígido en la observancia de una ley, un precepto o una regla.
3. adj. Dicho de una estación del año: Que tiene temperaturas extremas. El invierno ha sido severo.

grave
Del lat. gravis.
1. adj. Dicho de una cosa: Que pesa. U. t. c. s. m. La caída de los graves.
2. adj. Grande, de mucha entidad o importancia. Negocio, enfermedad grave.
3. adj. Dicho de una persona: Que padece una enfermedad o una lesión graves.
4. adj. Circunspecto, serio, que causa respeto y veneración.
5. adj. Dicho del estilo: Que se distingue por su circunspección, decoro y nobleza.
6. adj. Arduo, difícil.
7. adj. Molesto, enfadoso.
8. adj. Dicho de un sonido: Que tiene una frecuencia baja de vibraciones, por oposición al sonido agudo. U. t. c. s. m. No me gustan los graves de esta grabación.
9. adj. Fon. Dicho de una palabra: llana. U. t. c. s.

Por tanto, severo se refiere a riguroso, estricto, recto o inflexible, mientras grave –dentro de su polisemia– denota importancia, seriedad o extremo de un asunto. Si decimos “cometió una falta grave y se le aplicará un castigo severo” queda muy clara la diferencia entre los dos términos. La etimología del latín severus tiene como raíz verus –verdad, verdadero, recto–. De severo también provienen aseverar y perseverar.

Por su parte gravis significaba en origen algo que tenía peso, en contraposición a levis, escaso de peso. En sentido de pesado se aplicó gravidez para el estado de la hembra preñada o gravedad para la tendencia de los cuerpos a caer por su peso, por contraposición a levedad. En su acepción de asunto de peso, serio e importante se aplica grave/gravedad al grado más avanzado o de riesgo vital de una enfermedad.

Esa contraposición grave-leve indica que lo correcto al graduar un proceso patológico es decir leve, moderado y grave, en vez de calcar el inglés mild, moderate, severe. Sin embargo, había cierta superposición entre gravis y severus en latín clásico y a veces eran usados como términos sinónimos. En este sentido pasó severe al inglés a través del francés antiguo.

La profunda impregnación del “severo” en la jerga médica hará que la corrección del vicio sea difícil. Coincido con lo planteado en el artículo del Dr. Murube antes citado, de que teniendo en consideración que en el fondo tal acepción de severo significa rescatar uno de sus significados en latín, no se trataría del peor pecado verbal de los médicos. Incluso podría animarse a la RAE a incluirlo como acepción válida, como hizo con la palabra testar (aquí lo comentamos), así no se tendría esa mala sensación visceral al escuchar el palabro.

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Estadio: distancia, recinto y fase

El vocablo estadio nos viene del griego στάδιον a través del latín stadium. En la Antigüedad el estadio era una medida de longitud definida como 125 pasos; como entonces no había una oficina internacional de pesos y medidas, la variabilidad de esos 125 pasos era considerable de un sitio a otro, pero más o menos rondaba los 185 m (entre 178 y 210 m).

La distancia del estadio era utilizada para la carrera de atletas en las olimpiadas, de modo que la propia prueba recibió el nombre de estadio y finalmente el recinto donde se practicaba también acabó por llamarse estadio.

En su sentido de espacio estipulado, estadio adquirió el significado de período o fase definida de un proceso, y en este sentido es como se emplea en Medicina. Usamos estadio para referirnos a las distintas fases por la que pasa una enfermedad, especialmente en oncología, donde las clasificaciones TNM de los tumores definen una progresión por estadios.

Hasta aquí todo bien y correcto. El problema es la tendencia de muchos colegas a tachonarle un acento en la “i” y pronunciar estadío en vez de estadio. No sé si les suena más elegante o moderno (como esos que dicen intérvalo en vez de intervalo, que es para matarlos).

Otros dos términos mal construidos a partir de estadio son estadiar y estadiaje. Cuando se realiza la clasificación por estadios se está haciendo una estadificación, no un estadiaje. Y el verbo correcto es estadificar, nunca estadiar. Basta consultar el Diccionario de la Lengua para comprobarlo.

estadio_ilustracionmedica

Pues eso, no inventéis palabros

Mediante la aplicación ngram viewer de Google se puede comparar la frecuencia de uso de palabras o expresiones en la literatura publicada. Allí se observa que hasta la pasada década el uso de estadificar y estadiar era similar, pero en los últimos años ha aumentado el uso del término correcto. Algo similar ocurre con estadificación y estadiaje. Muy bien.

ngram_estadio

Capturas de los gráficos generados por ngram viewer, donde se compara la frecuencia de uso de expresiones en la literatura publicada. En este caso se aprecia el avance del correcto uso de estadificación y estadificar en vez de sus variantes indebidas.

Reabsorber es absorber dos veces

Como cirujano remendón que soy tengo que escuchar con demasiada frecuencia aquello de “suturas reabsorbibles”. Me jode vivo.

En clínica médica y en fisiología se usa reabsorber para indicar que vuelve a absorberse una sustancia previamente secretada o exudada. Por ejemplo, en los túbulos contorneados de la nefrona se reabsorben solutos (glucosa, aminoácidos, etc.) y agua que se habían filtrado de más en el glomérulo. En el tubo digestivo se absorben los nutrientes externos ingeridos, mientras se reabsorben las sales biliares secretadas en la bilis. Una efusión pleural se reabsorbe, lo mismo que un derrame articular.

Lo que no puede reabsorberse es algo que no está producido dentro del organismo, de manera que es imposible que unos puntos de sutura o un implante biocompatible sean reabsorbidos, simplemente se absorben y ya. Para rematar la cagada se inventan irreabsorbible para los materiales de sutura no absorbibles.

reabsorbible_ilustracionmedica

Las suturas se absorben, no se reabsorben

Por una vez podíamos aplicar un calco del inglés de esos que tanto nos chiflan, y copiar su uso de absorbable and non absorbable sutures. Cierto que también se encuentra resorbable aplicado a materiales quirúrgicos, en especial en implantes de material biológico tipo colágeno o membrana amniótica. Pero insisto, si no está hecho dentro del propio individuo no se reabsorbe, sino que se absorbe.

Lamentablemente en este caso el ngram viewer revela un irritante predominio del absurdo e incorrecto uso de “suturas reabsorbibles”. ¡Hacedme el favor, carajo!

ngram_reabsorbible

Gráfico de ngram viewer mostrando el pedorro predominio de la malsonante y errónea expresión “sutura reabsorbible”, vicio quirúrgico que habría que corregir.

Otro término parecido que también se usa en Medicina es resorción, es decir, la acción y el efecto de resorber, y resorber se define como “recibir o recoger dentro de sí un líquido que ha salido de sí mismo”. Es obvio el parecido con reabsorber, ya que solamente hay resorción de algo que ha salido de uno. Como término médico resorción se usa como sinónimo de reabsorción y en especial se aplica a la degradación del tejido óseo.

Advierto a residentes y colegas que estén cerca de mí en quirófano que si escucho lo de puntos irreabsorbibles cuando tengo en las manos un objeto punzo-cortante, puedo causar severas lesiones que dejen un avanzado estadío de incapacidad.

Ceterum censeo “Podemus” esse delenda