Curso de presentaciones en el Congreso SEO 2017

Continuando con la cruzada contra las diapomierders y las diapoSHITivas (término sugerido en un comentario por E. Bustelo), hago un par de anuncios de interés: un pequeño curso en el próximo Congreso de la Sociedad Española de Oftalmología (SEO) de Zaragoza, y una actualización de mi libro electrónico Cómo preparar presentaciones en Ciencia y Medicina.

«Errores frecuentes en las presentaciones oftalmológicas»

Este es título del curso de actualización que tendré oportunidad de dar el miércoles 20 de septiembre de 2017 a las 11:15 h en el 93 Congreso de la Sociedad Española de Oftalmología (curso C11, en la Sala Multiusos 1 del Auditorio de Zaragoza, aquí el programa).

Es un cursillo breve, de una hora de duración, que emplearé en evidenciar las cagarrutas atávicas que no cesan de producirse en las conferencias de mi especialidad. Muchos de estos errores son comunes al grueso de la comunicación científica: contenido mal estructurado, ausencia de un mensaje central que vertebre la charla, atiborramiento de contenido en las diapositivas, abuso de texto proyectado, maltrato de las imágenes y mucho, mucho, mucho ruido visual.

Intentaré ejemplificar algunas de estas cagarrutas y sugerir maneras de evitarlas: uso preferente de imágenes clínicas de calidad (que en oftalmología son imprescindibles), uso de videos bien editados, selección de la información adecuada por diapositiva, diseño sobrio pero atractivo y tener muy clara la idea que se quiere transmitir.

Lo bueno es que, como el curso será la primera mañana de los cuatro días de congreso, la «parte práctica» será que los asistentes podrán hacer observación crítica en todas las conferencias a las que asistan, lo que es un buen ejercicio para pillar los malos usos en presentaciones.

Así que ya sabéis, es justo y necesario apuntarse a este curso si vais al Congreso de Zaragoza.

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Actualización de mi ebook

Mi libro Cómo preparar presentaciones en Ciencia y Medicina fue publicado por la Editorial Kekulé en octubre de 2016 y, desde entonces, le he hecho un par de actualizaciones. Es lo bueno del formato electrónico: permite hacer correcciones, mejorar y añadir contenidos sin que el lector deba volver a pagar, sino solamente actualizar el libro en su aplicación de lectura.

He añadido un capítulo importante: «Cómo presentar casos clínicos». Dominar la presentación de casos es primordial en todo médico, es una actividad cotidiana tanto en el ámbito «doméstico» de los servicios asistenciales como en los simposios y congresos. Hacía tiempo que quería sumar este capítulo.

También se han hecho otras mejoras de interfaz para mejorar la compatibilidad con los dispositivos de lectura. Para mayor información podéis leer esta reseña en el blog de la Editorial Kekulé.

Ah, y durante los días del congreso de la SEO, del 20 al 23 de septiembre, el ebook tendrá un descuento del 10 %. ¿Lo vas a desaprovechar?


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Anatomía tipográfica

La tipografía y el color son los dos elementos más básicos del diseño gráfico. Con saber manejarlos holgadamente ya se tiene dominada la mitad de la batalla. Así como los colores tienen capacidad comunicativa intrínseca y significados asociados, también las distintas tipografías aportan un contenido adicional en función de su diseño. Digamos que las tipografías son a la palabra escrita lo que los tonos de voz a la palabra hablada: crean atmósfera, estilo, reflejan o inducen estados anímicos, en fin, contribuyen activamente en la comunicación.

Si observamos el logotipo de la siguiente figura, sin duda nos resultará extraño. No cuadra el esquema cromático ni el estilo tipográfico con lo que se anuncia. Difícilmente asociaríamos la sobriedad de las fuentes utilizadas con un público infantil y menos con payasos, a menos que fuesen payasos para mafiosos.

logotipo paradójico

Logotipo totalmente paradójico, tanto por la tipografía, los colores y la figura. Nadie asociaría un servicio de payasos infantiles con este estilo gráfico. Esto demuestra el poder comunicativo que tienen la tipografía y el color.

El oficio de tipografista nació inmediatamente tras la expansión de la imprenta de tipos móviles a partir del s.XV. Por supuesto que en los siglos previos ya existían diferentes tipos de letra, pero se trataba de estilos caligráficos, no tipográficos. Los tipografistas cuentan con una jerga técnica profusa que intenta estandarizar las partes de las letras, sus trazos, proporciones y la composición de los textos. No es posible abarcar semejante glosario, pero vale la pena familiarizarse con unos pocos aspectos si se usan aplicaciones donde se procesen textos. Veamos algunos:

anatomía tipográfica, partes de la letra

Elementos de la estructura tipográfica. La línea superior está en tipografía Serif (Minion Pro) y la inferior en Sans Serif (Myriad Pro). La cita es el famoso aforismo hipocrático “Ars longa, vita brevis”, es decir el Arte (alusión a la Medicina) es largo, pero la vida es corta.

 

Tipofaz

Es lo que coloquialmente llamamos tipo de letra o fuente. A veces decimos simplemente tipografía para referirnos a una tipofaz. Cada tipofaz está compuesta por un conjunto de letras, cifras y signos de puntuación que comparten el mismo estilo de diseño.

Tipo, glifo o carácter

Corresponde a cada símbolo que forma una tipofaz y representa una letra, número o signo de puntuación. Sensu stricto, estos tres términos no son sinónimos, pero en la práctica nos vale. Cada tipo está enmarcado en un espacio llamado caja.

Línea de base

Es la línea, habitualmente invisible, sobre la que se alinean las letras de un texto para formar renglones. Normalmente es recta y horizontal, pero se pueden diseñar trayectos curvos y verticales.

Altura de la ‘x’

Se refiere a la distancia entre la línea de base y el límite superior de las letras minúsculas, tomando la ‘x’ como referencia.

Ascendente y descendente

Es la altura de los trazos de las minúsculas que salen por arriba o por debajo de la altura de la ‘x’. Letras con ascendente son, por ejemplo, ‘b’, ‘d’, ‘h’ o ‘t’. Las descendentes serían ‘g’, ‘p’, ‘q’ o ‘y’.

Caja baja y caja alta

Son términos tipográficos para las minúsculas (caja baja) y las mayúsculas o versales (caja alta).

Versalitas

Son caracteres con forma de mayúscula pero altura de minúscula, es decir: “Así son las Versalitas”.

Variaciones tipográficas en la fuente Helvetica Neue

Variaciones tipográficas en una fuente. Se muestra la familia Helvetica Neue en su estilo regular/redonda (en la primera línea) y con variaciones de peso (ultralight, light, thin, bold), de espesor (medium, condensed) y de estilo (italic y bold).

 

Peso

Se refiere al grosor del trazo. Hay familias de fuentes que incluyen, además de la tipografía regular, otras de trazo más fino distinguibles por el apellido thin, light o ultralight, y de trazo grueso señaladas como bold, black o heavy.

Espesor

No se debe confundir con el peso, pues el espesor hace referencia al ancho de la letra. Se indica añadiendo extended o expanded al nombre de la fuente cuando el ancho está aumentado respecto al tipo regular, o condensed cuando el ancho está comprimido. Las variaciones de peso y de espesor son combinables; por ejemplo la fuente Myriad Pro Light SemiExtended tiene un trazo más fino y un ancho ligeramente mayor que la Myriad Pro.

Variantes de estilo

La letra regular de una fuente también se denomina redonda, y se puede modificar su estilo en forma de cursiva o de negrita. La cursiva, itálica o bastardilla es el estilo que imita la letra corrida escrita a mano, con inclinación a la derecha, mayor curvatura del trazo y, a veces, remedo de las ligaduras entre letras. La negrita es una variante del peso (como se explicó antes, correspondiente al bold) donde se aumenta el grosor del trazo.

Contraforma

Es el espacio blanco que hay entre los trazos de un carácter, como los ojos de ‘o’, ‘e’, ‘q’, ‘R’ o ‘B’. Su importancia es que una contraforma equilibrada mejora la legibilidad, mientras que si está reducida el texto se ve empastado y menos legible. Por ello no debe abusarse del texto en negritas, pues su contraforma es menos legible que el de la letra regular.

Serifas

Son los remates ornamentales que tienen algunos glifos en el extremo de sus trazos. Las serifas también se llaman gracias, patines o remates. El estilo de las serifas influye significativamente en la personalidad de la fuente y es un elemento para la clasificación por familias. Hay dos grandes reinos: las fuentes serif y las fuentes sans serif. En las primeras las letras llevan serifas (como Times o Garamond) y en las segundas no (como Calibri o Helvetica).

Interletrado

Es el espacio entre las letra de una palabra. También se conoce como “prosa”, aunque ha triunfado más su equivalente inglés “tracking”. El valor del tracking es igual para todas las palabras de un texto, pero puntualmente la separación entre dos caracteres puede quedar descompensada; a esa separación individual entre dos letras se le llama “kerning” y su manejo permite corregir los defectos puntuales del tracking.

Interlineado

Espaciado entre las líneas de un texto. Al igual que las fuentes se mide en puntos y la medida estándar para un texto corresponde al tamaño de la fuente más un 20%. Por ejemplo, para una tipografía de 10 pt el interlineado sería de 12 pt.

Justificado

Es la alineación del texto dentro de su marco. El texto justificado está simétricamente alineado tanto a derecha como a izquierda. Las otras opciones son el texto alineado a la izquierda, a la derecha o centrado. Dato importante: el texto de las diapositivas, los pósteres y los de pequeños cuadros de texto, etiquetas o leyendas no debe estar justificado, pues ello se reserva a los textos largos.

Lo de hablar de “anatomía” resulta muy adecuado, pues los trazos que forman la estructura de las letras se denominan frecuentemente con partes corporales: ojo, pie, hombro, brazo, cuello, cintura, oreja, lágrima, espina, cola, etc.

nomenclatura tipográfica

Ejemplos de la nomenclatura tipográfica de los trazos de las letras (vía www.typographia.com.ar).

Otro tema importante es el de cómo se mide el tamaño de las letras. En tipografía se usan unidades de medidas propias, el punto y la pica. Sin embargo hay cierto desorden de unidades, pues los sistemas europeo y angloamericano son ligeramente diferentes. El pt angloamericano mide 0,352 mm mientras el pt Didot (europeo) mide 0,376 mm. La pica (pc) equivale a 12 pt. Una pulgada (2,54 cm) equivale a 6 pc o 72 pt. Las tipografía para web emplean otras unidades, como el pixel (px), o las unidades relativas em y en.

Al trabajar sobre textos en las suites ofimáticas de PC o Mac, o en los programas de diseño de Adobe, se emplea el punto como unidad de medida. Pero la cruel realidad es que a pesar de tener el mismo tamaño en pt, las distintas fuentes ocupan superficies diferentes de acuerdo al peso y tracking por defecto. La consecuencia de ello es que si se cambia la tipografía de un marco de texto se puede descuadrar todo el diseño.

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Hacer presentaciones en la Nube, muy útil y gratuito

Estamos en una época de deslocalización informática, donde cada vez se depende menos del soporte físico de un ordenador, donde se puede trabajar desde cualquier lugar y desde cualquier terminal gracias a la Computación en la Nube. Las plataformas “en nube” ofrecen diversos servicios: cuentas de correo, contactos y calendarios, almacenar y compartir archivos (como el útil Dropbox), organización de notas, fotos y contenido variado (como el potente Evernote) y hasta lectura de libros o alquiler de películas.

Aquí me referiré a tres aplicaciones ofimáticas que podemos disfrutar en la nube: OneDrive, iCloud y Google Drive. Estas tres plataformas tienen en común la disposición de espacio de almacenamiento gratuito para guardar cualquier tipo de archivo, la posibilidad de compartirlos con otros usuarios y, lo que más me interesa aquí, la capacidad de editar o crear archivos de suite ofimática, es decir, documentos de texto, hojas de cálculo y presentaciones con diapositivas.

Recalco la gratuidad de estas aplicaciones utilizadas desde la nube, aunque también hay planes de pago que mejoran sus características y espacio de almacenamiento. Así que si no tenéis el Microsoft Office instalado ya no hay obligación de apoquinar más de 100 € para tenerlo (o peor aún, el Office 360, que no se compra sino que se alquila), ni hay que recurrir a programas pirateados.

Obviamente las prestaciones de estas aplicaciones ofimáticas online son menores a la de los programas completos que se pueden instalar en un ordenador. En el caso de las presentaciones con diapositivas se reducen mucho las herramientas de animación y transición, así como de retoque de imágenes. Pero la mayoría de estas prestaciones son realmente secundarias a la hora de hacer una presentación; incluso puede que así el usuario no se vea tentado a adornar perniciosamente sus diapos y al final el resultado sea más limpio.

OneDrive y Office Online

La nube de Microsoft se llama OneDrive (antes SkyDrive). Aporta 15 GB de almacenamiento e incluye Office Online, la versión nebulosa de Word, Excel y PowerPoint, con una interfaz muy similar a la del Office 2013. Centrándonos en PowerPoint Online, ésta es una versión reducida pero muy operativa del PowerPoint “de verdad” y totalmente compatible con el mismo. Se pueden crear desde cero archivos nuevos o abrir y editar presentaciones guardadas en la nube.

PowerPoint online, la versión en nube de Microsoft.

PowerPoint Online, la versión en nube de Microsoft. Da la sensación de trabajar en Office, pero los comandos están muy reducidos. Es suficiente para hacer presentaciones sencillas o pequeños retoques en archivos pptx subidos a la nube OneDrive.

Características relevantes:

  • Tipografías: incluye un buen puñado de tipografías estándar del Office, lo cual garantiza que los documentos creados online se verán adecuadamente en cualquier PC. El inconveniente es que si cargamos una presentación con alguna fuente diferente de las disponibles, se sustituirá el tipo de letra con los desafortunados resultados habituales en estos casos.
  • Plantillas: dispone de unas cuantas plantillas de Microsoft, todas en formato widescreen. El gran problema es que no hay opción para modificar el fondo o crearlo desde cero, así como tampoco se puede trabajar en “patrón de diapositiva” para modificar el estilo global. De modo que si se quiere otro diseño de fondo o un formato 4:3 hay que importarlo desde el PowerPoint “de verdad”.
  • También tiene muy reducidos los efectos de animación y transición, pero reproduce los presentes en un archivo importado. Las formas prediseñadas (líneas, figuras geométricas, flechas…) son escasas.
  • Presentación en pantalla completa: al clicar el botón de “ver en pantalla completa” la diapo se abre en el espacio de la ventana del navegador, pero se mantiene el marco del mismo. Así que para verlo realmente a pantalla completa hay que ir al menú de visualización del navegador.
  • Exportación de archivos: únicamente permite exportarlo en formato pptx.

La mayor utilidad del PowerPoint Online es la posibilidad de hacer fácilmente modificaciones de última hora desde cualquier ordenador y sin salir de internet. Las características para hacer presentaciones nuevas son bastante restringidas, aunque suficientes para hacer diapos sencillas y correctas.

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Para los maqueros, incluso sin un Mac a mano: iCloud

La plataforma iCloud es el servicio de nube de Apple al que tiene acceso todo propietario de un Mac, iPad u otro cacharro de esta casa. Justamente su principal restricción es que hay que pagar algún cacharro, aunque sea un iPod mini, para tener derecho a una cuenta de iCloud. Se puede acceder desde cualquier navegador web y también desde un panel diseñado para Windows.

Tiene funciones similares a las descritas en OneDrive, pero en este caso el espacio es de 5GB y las aplicaciones ofimáticas son Pages, Numbers y Keynote. Para el momento de hacer este post las aplicaciones online están aún en versión beta, es decir, aún no es un servicio pulido del todo.

A través de iCloud se accede a la versión online de Keynote

A través de iCloud se accede a la versión online de Keynote. Los archivos se sincronizan perfectamente entre los dispositivos conectados. A pesar de las limitaciones del Keynote en la nube, se puede hacer un trabajo bastante completo.

Observaciones sobre el Keynote online:

  • Su interfaz es muy similar a la del Keynote “de verdad”, pero muy simplificado en sus prestaciones.
  • Las tipografías son las mismas de la versión de escritorio de Keynote.
  • El catálogo de plantillas también es el mismo, pero al igual que el PowerPoint Online, no hay manera de editar el tema, cambiar el fondo o modificar el formato, que por defecto es 4:3.
  • Tiene suficientes efectos de transición, pero no tiene ni reproduce animación de objetos.
  • La presentación en pantalla completa funciona correctamente con un solo clic.
  • Se puede exportar el archivo en su formato nativo o bien en pdf o ppt.

El servicio iCloud permite al maquero modificar o crear archivos (muy sencillos) estando alejado del entorno Mac y hasta rebajándose a utilizar un PC.

Google Drive, un servicio muy muy interesante

Muchos tenemos cuentas de Gmail, pero relativamente pocos sacamos provecho a las aplicaciones incluidas en nuestra cuenta de Google. Una de ellas es Google Drive, una nube gratuita de 15 GB para almacenar y compartir cualquier tipo de archivo, pero que también permite la creación y edición de documentos de texto, hojas de cálculo o presentaciones con diapositivas, empleando un software propio (antes llamado Google Docs) que trabaja en la propia nube sin tener que instalar nada en el disco duro del ordenador.

Sinceramente me parece la mejor opción para trabajar en nube debido a las completas prestaciones de sus aplicaciones ofimáticas y a la relativa buena compatibilidad con Microsoft Office. Osaría decir que alguien que no tenga instalado el Office puede pasar tranquilamente con la suite gratuita de Google Drive.

La aplicación para presentaciones de Google Drive es la más completa de las que funcionan en nube. Su mayor limitación es la necesidad de estar conectado a internet para poder proyectar desde esta aplicación.

La aplicación para presentaciones de Google Drive es la más completa de las que funcionan en nube. Su mayor limitación es la necesidad de estar conectado a internet para poder proyectar desde esta aplicación.

Cosas a tener en cuenta con Presentaciones de Google:

  • La interfaz es cómoda y de gran usabilidad; basta husmear un poco por las pestañas de menús para ubicarse con los comandos.
  • A diferencia de los anteriores, aquí se puede escoger formato 4:3 o panorámico, cambiar el fondo, editar o importar plantillas y trabajar con “Diapositiva maestra”.
  • Opción a un número enorme de tipografías muy interesantes, algunas en común con Microsoft Office, pero la mayoría son propias de Google. La precaución es que si se emplean estas fuentes raras y después se exporta el archivo a PowerPoint, el tipo de letra será sustituido lamentablemente.
  • Tiene un catálogo restringido de animaciones y transiciones.
  • Las opciones de formas y para realizar dibujos son muchísimo mayores que en las otras plataformas comentadas; incluye dibujo de curvas vectoriales y trazados a mano alzada.
  • Presentación perfecta en pantalla completa.
  • Los archivos se pueden descargar en formato pptx, como pdf, como imagen jpg o png y también como gráfico vectorial.

Como se ve es la más completa de las plataformas, pero tiene un inconveniente de peso: la necesidad de contar con conexión a internet para poder presentar desde la misma, cosa no siempre asegurada en los auditorios y menos en simposios y congresos. Claro que eso se puede salvar exportando la presentación en pptx, pero considerando los problemas de tipografías y descuadres que puede haber; o bien guardarla como pdf y hacer la presentación con el Acrobat Reader a pantalla completa, cosa que funciona muy correctamente (ver post).

¿Y los vídeos incrustados?

Todas estas plataformas tienen problemas muy serios para meter y reproducir vídeos en las diapositivas. La mejor vuelve a ser la de Google, pero sólo incrusta archivos desde Youtube, cosa práctica si se trata de meter vídeos ya alojados allí, pero en caso de un vídeo propio hay que tomarse la molestia de subirlo primero a Youtube.

La nube a través de las tabletas

Aunque los tres servicios de nube comentados tienen aplicaciones para tablets que permiten administrar los archivos, no resultan tan adecuadas para editar y crear presentaciones. Quien gana por goleada es el iPad, pues su versión de Keynote es muy funcional (aunque reducida) y su integración con otros dispositivos por iCloud es excelente. En cambio las tabletas Android siguen siendo un maldito zurullo en lo que a ofimática se refiere: no hay aplicaciones decentes (hay muchas, pero patateras) que permitan emular el entorno de Microsoft Office y reproducir fielmente sus archivos. Con Google Drive se puede hacer algo, pero limitadísimo.

La seguridad en la nube

Teóricamente los servicios de nube son muy confiables y cuentan con máxima protección contra hackers y delincuentes informáticos. Espero que así sea. En cualquier caso no parece prudente guardar en la nube esas fotos personales en pelotas, o los documentos bancarios, o de un plan estratégico empresarial de la boina. Pero para guardarse un PowerPoint sobre amebiasis intestinal qué más da.

En resumen, estas herramientas para presentaciones desde nubes pueden resultar útiles para librarnos de apuros muy dignamente, aunque hay que conocer sus limitaciones y familiarizarse con su funcionamiento. Las nubes son un respaldo inestimable para quienes tienen que viajar haciendo conferencias.

Haciendo la web de Ilustración Médica

orando-et-laborando

Llevo semanas enfrascado en hacer la web de Ilustración Médica. Acarrea su trabajo: primero hacer un estudio previo de lo que debe incluir la web, a quién va dirigida, etc.; después hacer los primeros diagramas y maquetarlos con Photoshop o Illustrator y descartar los diseños menos interesantes; a continuación elaborar y recopilar el material gráfico; por último abrir el Dreamweaver y hacer la página propiamente dicha, es decir, programar, meter código, meter código, meter código…

Mi mayor dificultad es que disto mucho de ser ducho en programación web. Ni pa tras. Lo común es que el diseñador haga las maquetas como mencioné antes y luego las entregue al programador para que las transforme en lenguaje html. Sin embargo quise aprender el sistema y en eso he estado.

Para la fecha de este post ya tengo algunas páginas disponibles, aunque de momento llevan insertado el sello de “en construcción” que aparece arriba, también currado en casa. Quise huir del típico “work in progress” con cintas de franjas negras y amarillas, o de obreros con casco. Preferí componerlo con instrumentos de pintura y de cirugía, que de eso va mi chiringuito. Y además una referencia a la regla benedictina “ora et labora”, concisa imagen de disciplina y constancia en el trabajo.

La verdad es que el lenguaje de programación html es ingeniosísimo. Se desarrolló a partir de 1991 gracias al inglés Tim Berners-Lee y el primer servidor en usarlo fue el del CERN (sí, ese mismo que se ha hecho famoso por el bosón de Higgs). Desde entonces se ha ido ampliando y complicando, de modo que vamos por la versión HTML5. A esto se añade otro componente de diseño web que son las hojas de estilo en cascada (con acrónimo en inglés CSS) y una serie de microprogramas que pueden insertarse dentro del código html, como javascript, flash, jquery, php y muchísimos más. Así lo que nació para que los físicos del CERN intercambiaran datos ha llegado a ser la plataforma donde se distribuye porno en cantidad industrial, se difunde a chorlitos haciendo el mongolo en youtube y se cazan ofertas de última hora, 2×1 y demás.

El lenguaje HTML (hypertext markup language) consiste en una serie de etiquetas que proporcionan al texto y a su soporte diferentes características, como color, tipo de letra, negritas, cursiva, estilo de párrafo, etc. Si alguien no ha visto nunca las entrañas de una página web puede hacerlo con cualquiera, ésta misma por ejemplo, clicando con el botón derecho del ratón y buscando la opción “ver código fuente” que aparece en algún sitio del menú desplegado. Se abrirá una pantalla que muestra algo como esto:

codigo-fuente

inicio del código fuente de este blog

Teóricamente si alguien escribe todo esta letanía directamente en un archivo de texto y después lo abre con un navegador vería exactamente la página web en todo su esplendor.

Este código fuente es de lo más parecido a una partitura musical. Es un lenguaje paralelo que se manifiesta en forma de sonidos en la partitura y visualmente en el html. Para quien no lo entiende, ver una página musical o un código fuente representa un galimatías incomprensible carente de significado. Así, quienes carecemos de formación en solfeo no podemos imaginar cómo suena esto:

clarodeluna

Beethoven, inicio del 3º movimiento de la sonata “Claro de luna” (escuchar), facsímil de la primera edición, publicada en Viena, 1802. Accesible en imslp.org.

Toda la intensidad de esta música queda fuera de nuestra percepción si no contamos con un intérprete que transforme el código musical en algo que el cerebro pueda procesar.  De igual manera, los navegadores web (Chrome, Internet Explorer, Mozilla, Safari, Opera, etc.) actúan como intérpretes del código web y hacen visible a nuestra percepción lo que esconde dicho código.

Lo mismo que hay mejores y peores intérpretes musicales, los navegadores web tienen prestaciones diferentes y pueden leer el código con ciertas diferencias. Eso hace que la página que uno diseña no se vea igual en todos los navegadores, y si a ello se suma que la visualización también depende de la configuración de la pantalla donde se mira, el resultado es que uno jamás estará seguro de cómo se verá su página web en los diferentes ordenadores, tablets y móviles. Siempre puede quedar algo descuadrado, fuera de pantalla, o cambiar la tipografía. Todo ello ha mejorado mucho, pero aún persiste esta variabilidad.

Por cierto www.ilustracionmedica.es está optimizada para Chrome y Safari.