Cómo reducir el tamaño de un archivo de PowerPoint

Y también de Keynote.

Cuando se realiza una presentación con mucho multimedia se puede terminar con un fichero muy pesado que dé problemas de saturación de memoria al correr el programa, en especial si se lee desde una memoria externa, o que tarde mucho para subir y bajar de la nube.

Hay trucos para aligerar los MB del archivo de diapositivas sin mermar su calidad. El mayor peso de un PowerPoint está en las imágenes y en los vídeos, de forma que allí es donde más podremos rascar.

Comprimir imágenes

Siempre comento que deben emplearse fotografías de máxima calidad y en pantalla completa, si es posible, pero a veces la resolución de la imagen excede lo necesario para el fin de la proyección. Esos pixeles sobrantes no aportan mayor calidad sino más peso al archivo.

Otro tanto pasa cuando se ha usado la herramienta Recortar para seleccionar parte de una foto o encuadrarla. PowerPoint mantiene los datos de la figura original para que el usuario pueda reeditarla más adelante. Si no se prevé realizar ningún cambio posterior esos pixeles ocultos aumentan el peso del archivo.

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La herramienta “Comprimir imágenes” resuelve ambas circunstancias. Dicha herramienta está en la pestaña Formato de imagen de PowerPoint. Aquí se ajusta la resolución real de las figuras dentro de la presentación entre 96, 150, 220 y 330 dpi. La resolución normal de pantalla es de 72 dpi, pero los dispositivos de alta resolución (como pantallas retina)  tienen doble densidad de pixeles, por lo que recomiendo escoger 150 dpi. Aquellas fotos que excedan esta resolución serán rebajadas de peso. Hay una casilla para que los cambios se apliquen a todas las fotos de la presentación y otra para eliminar las áreas recortadas.

Con esta prestación he podido reducir, por ejemplo, un fichero de 146 MB a sólo 38 MB, claro que la compresión dependerá de la cantidad y calidad de las imágenes incluidas.

comprimir imagenes en

Menú para comprimir imágenes en PowerPoint de PC. Vemos las opciones para aplicar a una o a todas las imágenes del archivo y descartar las partes recortadas de las fotos, y abajo la elección de la resolución.

comprimir imagenes mac

Menú para comprimir imágenes en PowerPoint de Mac. Tiene las mismas opciones que en Windows pero con distinta apariencia.

El peso de los vídeos

Los vídeos insertados en PowerPoint quedan incrustados dentro del archivo, por lo que el peso de cada vídeo se suma al total de la presentación. Esta es la configuración preestablecida de inserción de vídeos, muy adecuada para que no se nos olvide llevar los archivos de vídeo junto con el .pptx y que no se puedan ver a la hora de la performance.

Pero si el tamaño final del archivo resulta enorme debido a los vídeos es posible modificar la incrustación de los mismos mediante dos posibilidades:

  • No incrustar sino enlazar el vídeo, como ocurría en versiones previas de PowerPoint. Para ello se deben abrir las opciones en la ventana de insertar película: en Mac hay un botón en la esquina inferior izquierda de la ventana que pone Opciones y en Windows un desplegable en la propia tecla de Insertar, y allí se selecciona “Vincular a archivo”. La opción de vincular también está disponible para imágenes, pero ello no tiene demasiada relevancia. Aunque el vídeo no esté incrustado en el .pptx sino solo enlazado, el programa debe cargarlo en el búfer de memoria, de manera que vídeos muy pesados pueden causar lentitud durante la presentación.
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Pestaña para enlazar un vídeo en lugar de incrustarlo en el archivo PowerPoint, versión de Windows.

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En PowerPoint de Mac hay que marcar la tecla de Opciones antes de insertar el vídeo (parte superior de la figura) y marcar la casilla de “Vincular a archivo”. Lo mismo puede hacerse con las fotos (parte inferior de la figura) si no deseamos incrustarlas sino enlazarlas al PowerPoint.

  • Reproducir los vídeos fuera del PowerPoint mediante un reproductor cualquiera: Windows Media, QuickTime, Real Player, VLC, etc. Para ello lo más práctico es insertar un hipervínculo en algún elemento de la diapositiva (un texto o figura, por ejemplo) que al pulsar con el cursor abra el reproductor y comience a correr la película. Una vez finalizada la reproducción cerramos el reproductor y de inmediato volvemos a la proyección de PowerPoint. Este truco de tener un vínculo para reproducción externa siempre va bien tenerlo, aunque los vídeos estén incrustados, pues si hay algún fallo en la proyección podemos recurrir rápidamente a la reproducción externa sin tener que salir de PowerPoint y ponerse a buscar el vídeo en alguna carpeta del ordenador. También es útil cuando el recurso multimedia está en internet.
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Para reproducir un vídeo fuera de PowerPoint, sea de un archivo de vídeo o de una fuente web, se coloca un hipervínculo en la diapositiva. Al clicar en él se abre el recurso externo.

Para los usuarios de Keynote

En Keynote hay una opción para optimizar de un plumazo fotos y vídeos de manera que ocupen menos espacio: en la pestaña Archivo > Avanzado > Reducir tamaño de archivo. Es una herramienta práctica pero que no deja escoger resoluciones ni qué imágenes optimizar. Si ya los multimedia tienen la calidad que Keynote considera adecuada nos saldrá un aviso de que no es posible reducir el tamaño de la presentación. En el mismo menú hay un comando para adecuar los vídeos para su reproducción en iOS. Keynote incrusta los vídeos en el archivo .key y no he visto ninguna opción para enlazarlos en vez de incrustarlos.

reducir archivo keynote

En Keynote hay la posibilidad de ajustar automáticamente la calidad de imágenes y vídeos a su menor resolución óptima mediante el comando “Reducir tamaño de vídeo” en el menú Archivo.

A fin de cuentas, estos trucos no son necesarios en la inmensa mayoría de las presentaciones, pero conviene saberlos para esos casos donde las fotos de gran calidad abundan.

 

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La Relatividad, el Tiempo y las presentaciones

Justo ahora celebramos un siglo de aquel noviembre de 1915 cuando Albert Einstein hizo pública su teoría de la relatividad general en Berlín. Diez años antes había soltado su rompedora teoría de la relatividad especial, donde planteaba la dilatación o contracción del tiempo en relación con la velocidad de desplazamiento y la posición del observador. En la relatividad general añadió el efecto de la gravedad y la deformación del espacio-tiempo. En definitiva, el tiempo no es un flujo constante, sino que su paso es variable de acuerdo con las condiciones de observación.

Las teorías de Einstein son una de las cúspides intelectuales de la genialidad humana. Es una de esas cosas que pocos entienden pero todos mencionamos para hecernos los interesantes. A los de a pie nos suena irreal eso de que el tiempo pueda ir más rápido o más lento pues la experiencia cotidiana nos indica lo contrario: los relojes deben ir todos al mismo paso.

Y sin embargo, cuando se trata de cuantificar subjetivamente el tiempo somos bastante desastre. “Llego en cinco minutos”, “en un segundo estoy contigo”, “la reforma del baño estará en una semana”… ¡Mentiras! Porque no llega en 5 sino en 30 minutos, te deja esperando un buen rato mientras manda unos whatsapps y el puto paleta te tiene sin baño dos meses.

Esta incapacidad universal para ajustar las actividades a períodos de tiempo determinados es una de las peores y más frecuentes rémoras cuando se planifican presentaciones y se organizan congresos científicos.

No cabe más de lo que puede caber

Hay que considerar el tiempo como un recipiente. Si te asignan 15 minutos para hacer una conferencia es imposible incluir más material que el que cabe en ese tiempo. ¿Quieres meter un litro de agua en una taza? A ver quién es el genio que puede hacerlo; pues lo mismo con las presentaciones. Pretender incluir más de lo que cabe lleva a dos perniciosas circunstancias: hablar atropelladamente rápido y desbordar el tiempo inmisericordemente.

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En la duración asignada para una presentación sólo cabe un contenido limitado. El orador debe ajustar el contenido para no sobrepasar el tiempo previsto, o mejor aún, para ocupar un 80-85% del mismo.

Respete a los demás ponentes

Cuando participamos en un simposio no somos los únicos invitados, uno no es la única estrella o vedette que subirá al escenario. Por tanto, acaparar más tiempo del asignado es una gravísima falta de respeto a los demás oradores, a los organizadores y a los asistentes.

¿Piensas que lo tuyo es más importante que los temas de los demás? ¿Consideras que ya que dedicas docenas de horas a preparar tu charla tienes el derecho de perorar hasta que quieras? ¿Dices que ya que te hacen tomar un avión y cerrar tu consulta –perdiendo dinero– nadie puede cortarte tu conferencia? ¿Te sientes agraviado si te hacen señas para finalizar? Pues en todos estos casos el problema es exclusivamente tuyo, mal orador, no de los demás.

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El tiempo se suma por aritmética simple

Supongamos un evento con tres conferencias de igual tiempo asignado A, B y C, cuya duración total es de 30 minutos. El ponente A tenía 10 minutos pero habla durante 15, bueno no pasa nada, solo fueron 5 minutitos… ¡mentira! El ponente A se ha tomado 50% más del tiempo asignado, ¡abusador! Ya tenemos (A+5) + B + C = 30. El ponente B habla en 12 minutos (y porque le llamaron la atención para que cortara), con lo que alargó un 20% más del tiempo esperado. Ahora (A+5) + (B+2) + C = 30. Los dos primeros ponentes han consumido 7 minutos de los 10 que teóricamente tiene el ponente C. ¿Debe el ponente C reducirse a dar su charla en sólo 3 minutos? ¿Hablar sus 10 minutos programados alargando el programa? ¿O ya que hay despiporre hablar lo que le venga en gana, de perdidos al río?

Cada minuto que se prolongue una charla se paga más adelante. Los retrasos se van sumando. El resultado es que se quita tiempo a otras partes del evento o al sacrosanto café y que al final nunca los congresos acaban a su hora.

Calcule un 80% del tiempo asignado

Para evitar ser de los pelmazos que no respetan el tiempo se recomienda planificar la presentación para que ocupe no más del 80-85% del tiempo. Así, una conferencia de 30 minutos debería hacerse en 25, una de 15 minutos ajustarse a 12 y una de 10 en 8 minutos. Esos minutos extra son un colchón por si hay interrupciones, fallos técnicos o retraso de otros ponentes menos considerados.

El ensayo reiterado de la charla es otra herramienta imprescindible para controlar el tiempo de exposición.

Versión 2

Las excelentísimas doctoras Marta Calatayud y Estrella Fernández, poniendo cara de circunstancia mientras un ponente se columpiaba durante el pasado Simposio Oculosurf. Por cierto, un simposio bastante ajustado al tiempo, excepto un par de sobresaltos.

Recomendaciones para los organizadores de eventos

Parece mentira, pero salimos satisfechos de un simposio si éste apenas se ha alargado media hora de lo programado. Es raro que un evento vaya a su hora precisa y en cambio es común que la cosa se prolongue una hora o más, a pesar del público hastiado que va abandonando la sala.

Me permito aportar algunas observaciones para quienes se animen a organizar eventos científicos:

  • Evitar la proliferación de microcharlas: un error frecuente cuando se organiza un evento es querer abarcar todos los temas e invitar a todo el mundo, con lo que se obtiene un programa muy largo y plagado de minipresentaciones de 5 o 10 minutos. Mientras más ponentes haya y más cortas sean las conferencias es más factible que se descontrole el tiempo del evento. Planee un programa realizable, no un menú degustación de ElBulli.
  • El colchón del tiempo de discusión: un truco para amortiguar los desequilibrios temporales es contar con suficiente tiempo para preguntas y discusión al final de los bloques de conferencias. Los contenidos de la discusión son muy elásticos y pueden adaptarse a lo que quede de tiempo tras retrasos, incidencias y ponentes pelmazos sin sacrificar las siguientes partes del evento.
  • Advertir claramente a los ponentes: es imprescindible que el organizador especifique claramente y con antelación la duración de la conferencia asignada al ponente, así como recordarle que se será implacable con el control temporal. En serio.
  • No tener miedo de cortar: a los encargados de las mesas les suele resultar incomodísimo llamar la atención a un ponente que se desborda de tiempo. Se le deja seguir a ver si con suerte no se alarga mucho. Pues no, el ponente sabe de antemano cuánto tiempo tiene y si se prolonga es su culpa, así que no debe haber clemencia con el infractor. Ponerle un cronómetro visible para que siga su propio tiempo, darle preaviso cuando falte 5, 2 o un minuto, y finalmente conminarlo a que finalice su perorata. Encender las luces, apagar el micrófono o el proyector, abrir una trampilla en el suelo o usar un rayo desintegrador, lo que haga falta.
  • La figura del “regidor”: en el mundo de la televisión y el teatro existe la figura del regidor, encargado de dar entrada y salida a los personajes y bloques de contenido, controlar los tiempos, pausas, etc. El regidor basa su actuación en una escaleta, suerte de guion o cronograma donde se especifica el tiempo de inicio y finalización de cada segmento. En los simposios debería existir esta figura y ser el encargado de cuidar el preciso cumplimiento temporal y coordinar la secuencia fluida de conferencias. Sobre regidores y escaletas haré un post en el futuro.

No solo pasa en congresos

Podría ser que quienes peor calculemos el tiempo (aparte de los albañiles y contratistas de obra) seamos los médicos. Los retrasos y las demoras son hecho cotidiano en las consultas médicas y los quirófanos. La presión asistencial obliga a que se programen más pacientes de lo que la aritmética permite incluir en el horario. Si necesito 15 minutos por paciente (ya que para eso soy ultraespecialista y veo cosas complejas) y tengo 5 horas de consulta, ¿cuánto es el máximo de pacientes que caben? ¡Sí, 20 personas a lo sumo! Entonces ¿por qué acabo con un listado de 32 pacientes? Eso no les cabe en la cabezota a los encargados de programación. En el hospital donde hice el MIR los listados fácilmente pasaban de 60 y podía haber varias personas citadas a la misma hora. ¡Genios de la gestión sanitaria!

En los quirófanos de las clínicas se da un fenómeno similar, según el cual se subestiman los tiempos quirúrgicos y el cirujano programa más de lo que cabe, con lo que invade el horario del siguiente cirujano (que suelo ser yo, joder) haciendo que comience media hora o una hora más tarde y se le vaya a la porra todo el horario del día al pobre inocente.

Aunque el tiempo pueda dilatarse y contraerse según la teoría relativista eso no ocurre cuando estamos a una aceleración gravitatoria constante e igual para todos y unas velocidades muy pero que muy inferiores a la de la luz. Así que en un simposio, una conferencia, una consulta o un quirófano solo cabe lo que cabe, poner más es desbordar y joder al que viene detrás.

Trucos para PowerPoint: segmentación de presentaciones

La gran mayoría de las presentaciones técnicas-científicas son de corta duración y se bastan con un archivo de PowerPoint pequeño –y como cada vez más obligan a hacer nanopresentaciones, acabaremos proyectando haikus o quizás emoticonos, y con prisa–.

Pero ¿qué pasa cuando toca dar una larga conferencia, una tesis doctoral o un curso de más de una hora con muchas diapositivas? El resultado puede ser un fichero muy grande donde el autor quizás se extravíe entre tantas diapos a la hora de localizar un punto concreto.

Para manejar estas macro-presentaciones existen varias opciones, como parcelar en secciones las diapositivas dentro del propio archivo o dividir la presentación en varios archivos enlazados.

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Cómo hacer secciones dentro de PowerPoint

Este sencillo truco realmente ayuda mucho a tener organizadas las diapos dentro de la presentación. Las secciones se pueden crear y manipular tanto desde la tira de miniaturas del lado izquierdo de la pantalla como dentro de la vista de clasificador de diapositivas.

Para introducir una sección nueva basta pinchar con el cursor antes de la diapositiva donde se desea iniciar la sección, se pulsa el botón derecho del ratón y se selecciona “Agregar sección” en el menú desplegado.

La sección creada es modificable en varios aspectos: cambiar su nombre, cambiar su posición respecto a otras secciones, colapsarla o expandirla, o bien eliminar la sección con o sin sus diapositivas respectivas.

Cómo organizar una presentación por secciones.

Cómo organizar una presentación por secciones. Arriba vemos en el clasificador de diapositivas todas las diapos que incluye esta presentación científica estándar. Abajo se ha organizado el contenido por secciones, lo que hace más fácil localizar puntos concretos y manipular bloques de diapositivas. (Hacer clic para ver en tamaño grande.)

Por ejemplo, siguiendo la estructura básica de un trabajo científico, podemos crear secciones para contener las transparencias correspondientes a la introducción, los materiales y métodos, los resultados y la discusión, como se muestra en la figura de arriba. Las secciones permiten visualizar mejor las partes que constituyen la presentación y observar sus relaciones de longitud y posición.

Otro uso interesante de las secciones es para separar las partes de la presentación que serán expuestas por diferentes oradores. De esta forma los ponentes (si están bien avenidos o han trabajado en colaboración) usan un único fichero de PowerPoint y se evita la habitual pérdida de tiempo cerrando, buscando y abriendo archivos entre una conferencia y la siguiente.

La herramienta de secciones está disponible tanto en la versión de PC como en la de Mac. No he encontrado una utilidad similar en Keynote. En la siguiente presentación (disponible en SlideShare y Calaméo) se muestra el trabajo con secciones desde el programa PowerPoint.

Cuidado con las presentaciones enormes

En otras ocasiones interesa separar el contenido de una presentación en varios archivos independientes. La principal causa para tomar esta decisión es una duración o un peso de fichero excesivamente elevados.

Hay que considerar que actualmente los vídeos quedan incrustados en la presentación, de modo que los MB de peso del vídeo se suman a los de las diapositivas. Si una presentación contiene numerosos vídeos el peso total del archivo podría llegar a ser espantoso. Hace poco trabajé con una presentación para un curso cuyo archivo superaba holgadamente el GB de peso; el pobre PowerPoint no es capaz de manejar semejante volumen de datos y la consecuencia fue que el fichero petó, quedó irrecuperable y se perdió buena parte del trabajo. Así que cuidadín con los archivos mastodónticos.

Enlazando presentaciones

En estos casos donde una única presentación se apoya en varios archivos de PowerPoint existe la opción de enlazarlos mediante hipervínculos. De este modo se soslaya tener que salir y volver a entrar de la proyección cortando el ritmo de la charla.

Para abrir otra presentación desde una diapositiva proyectada debe insertarse un hipervínculo en algún elemento de dicha diapositiva (un texto o una figura). En el cuadro de diálogo “Insertar hipervínculo” se selecciona el archivo correspondiente y ya. Cuando lleguemos a la diapositiva en cuestión bastará pinchar en el vínculo para que la siguiente diapositiva que aparezca sea la primera del fichero enlazado, sin fisuras en la charla, excepto quizás un breve retraso según la potencia del ordenador.

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Para enlazar dos presentaciones primero se inserta un hipervínculo en un elemento de la diapositiva (arriba) y después se selecciona elarchivo de destino en el cuadro de diálogo (abajo). De esta manera se pasa de una presentación a otra sin interrumpir la proyección. (Pinchar para ver a mayor tamaño.)

De esta forma se logra secuenciar presentaciones independientes como si fueran secciones de un misma presentación. Se debe tener en cuenta que el archivo desde el que se llama al vínculo sigue abierto en segundo plano mientas corre la presentación vinculada, y cuando se pasa la última diapositiva de ésta al siguiente clic se retorna a la presentación previamente abierta. La apertura simultánea de varios ficheros podría eventualmente colapsar la memoria de trabajo del ordenador.

Con estos trucos podremos organizar las partes de una presentación, tanto si están en un mismo archivo como si son documentos separados. Lo importante es que el público no notará nada de esto y su percepción será la de una presentación uniforme, aunque para el orador sí es un apoyo organizativo relevante.

Trucos para PowerPoint: Alinear objetos

Recordemos brevemente los cuatro principios básicos de la composición según aparecen en cualquier manual de diseño gráfico:

  • Contraste: la información debe destacar sobre el fondo, y dentro de la información debe destacarse lo más relevante mediante el uso del color y el tamaño.
  • Repetición: la composición debe mantener un estilo homogéneo acotando la gama de colores y tipografías (ello permite, además, dar relevancia a lo importante mediante el principio de contraste).
  • Proximidad: los elementos informativos asociados deben agruparse en el espacio y estar separados de otros grupos de información.
  • Alineación: la disposición armónica de los elementos mejora la comprensión del mensaje y guía la mirada del espectador a través de la composición.

Hoy me centraré en las herramientas disponibles en PowerPoint para cumplir con el último principio mencionado y alinear adecuadamente los objetos en las diapositivas. La tendencia habitual es a usar directamente la alineación que ofrece la plantilla utilizada y a colocar las fotos más o menos al ojo según nos parece. Ello se traduce en diapositivas desequilibradas y con falta de armonía visual.

cuadricula editorial

En diseño editorial se emplean cuadrículas complejas para lograr una maquetación efectiva del texto y las figuras. Vía Hannah Watt Design Practice.

Lo primero, una rejilla

Todos los libros, revistas, folletos, carteles, páginas web, etc., están diseñados en base a una cuadrícula o rejilla que sirve de guía a la disposición de los elementos de texto e imagen. Lo habitual es una cuadrícula dividida en columnas con algunas marcas horizontales y señalado de los márgenes.

Las complicadas rejillas de un trabajo editorial no son necesarias para componer una presentación con diapositivas. Basta con tener unas pocas líneas de guía como referencia y el modo más práctico para hacerlo, sin lugar a dudas, es aplicando la regla de los tercios (a la que dedicamos un extenso post y que recomiendo revisar). Las guías de la rejilla indican los mejores puntos para colocar contenidos y equilibrar los elementos de la diapositiva.

Así que lo primero es tirar unas líneas de guía. En PowerPoint para Windows se hace desde el menú Vista, marcando la casilla Guías. En la versión de Mac está en la pestaña Ver, menú Guías, con opción para Guías estáticas (las usadas para hacer la rejilla) y Guías dinámicas (de las que hablaremos en breve). Junto a estas opciones están los comandos para activar la visibilidad de la Regla y para mostrar Líneas de la cuadrícula. Particularmente estas dos no me resultan de utilidad.

menú guías en windows

Para activar las guías estáticas o guías de dibujo en PowerPoint versión PC hay que dirigirse a la pestaña Vista. En el apartado Mostrar aparecen las casillas para las guías, las reglas y las líneas de cuadrícula. Recomiendo usar guías estáticas en la cantidad y distribución que requiera el diseño (por ejemplo en “regla de tercios”), pero la regla y la cuadrícula poco ayudan y ocupan espacio de trabajo.

Menú guías estáticas en Mac

En la versión para Mac de PowerPoint la activación de las guías se hace en el menú Ver, donde se pueden seleccionar tanto las guías dinámicas como las estáticas. Es recomendable tener ambas activadas.

bannerpresentacionesLas utilísimas Guías Dinámicas

Recomiendo tener siempre activa la opción de Guías dinámicas o Guías inteligentes que aparece en el cuadro de diálogo Cuadrículas y guías. Las guías dinámicas son unas líneas finas que aparecen cuando arrastramos un elemento para indicarnos su relación con los otros elementos de la diapositiva. Ayuda, por ejemplo, para crear formas de igual tamaño o alinearlas a una misma altura, facilitando muchísimo el trabajo.

guías dinámicas

Las guías inteligentes o dinámicas (señaladas con flechas rojas en la imagen) ayudan a alinear un objeto respecto a otro para lograr un mismo tamaño o alineación. Estas guías aparecen justo cuando el objeto que se arrastra llega a un punto de nivel con el objeto de referencia.

Otra virtud de estas guías inteligentes es que tienen un “efecto magnético” mediante el cual al aproximar una forma a otra aquélla se coloca automáticamente a su nivel, como si llevara un imán. En realidad el efecto magnético está aunque no estén activadas las guías dinámicas, pero éstas facilitan mucho visualizar el alineamiento.

guías inteligentes

Para activar las guías inteligentes en PowerPoint versión Windows hay que abrir el cuadro de diálogo “Cuadrícula y guías” en el apartado Mostrar de la pestaña Vista. También se pueden seleccionar las guías de dibujo (estáticas).

El menú Alinear

menú alinear powerpoint

El conjunto de herramientas Alinear está dentro de desplegable Organizar. Cuenta con herramientas para alinear objetos en vertical u horizontal y para distribuirlos mediante espaciado uniforme.

Muchos usuarios de PowerPoint desconocen este conjunto de herramientas, pero realmente vale la pena sacarle provecho. El conjunto de comandos Alinear está dentro del menú Organizar, donde también están las herramientas para traer al frente o atrás un elemento, agrupar y desagrupar objetos y para girarlos.

La primera consideración sobre este menú está en las opciones Alinear con la diapositiva y Alinear objetos seleccionados. En el primer caso es el marco de la diapositiva el que se toma como referencia de alineación, mientras en el segundo caso son los propios objetos seleccionados los que sirven de referencia. El resto del menú está compuesto por ocho comandos:

  • Tres de alineamiento horizontal para alinear a la izquierda, centrado en el eje vertical o a la derecha.
  • Tres de alineamiento vertical para alinear arriba, centrado en el eje horizontal o abajo.
  • Dos para distribuir, una en horizontal o otra en vertical. Lo de distribuir consiste en espaciar uniformemente los elementos para que guarden distancias proporcionales entre sí.

    alinear objetos en powerpoint

    Ejemplo del funcionamiento de las herramientas de Alinear en PowerPoint. A: figuras colocadas sin orden. B: Alineación a la izquierda respecto a la diapositiva. C: alineación centrada respecto a los objetos. D: alineación a la izquierda respecto a los objetos. E: figuras desalineadas y distribuidas irregularmente. F: alineación en horizontal. G: distribución uniforme respecto a los objetos. H: distribución horizontal uniforme respecto a la diapositiva.

Usando estos simples botones se logra colocar en orden los elementos con rapidez y precisión. La falta de orden lógico y la disposición al azar de los textos y las figuras en las diapositivas indican desidia en el autor y dan un aspecto poco pulido a la presentación.

Cosas a evitar en una presentación: gráficas 3D

gráfico barras 3D

Esto que parece el ‘skyline’ de Manhattan pretende ser un gráfico de datos, pero es una sambumbia ininteligible. Entre sus muchos defectos destaca el formato en 3D que produce superposición de series y exceso de ruido visual. Vía www.sshep.com.

Una de las cutreces a las que nos ha conducido la suite Office de Microsoft, a través de sus plantillas y flujos de trabajo «por defecto», es a utilizar gráficas con efectos 3D como un estándar habitual para mostrar nuestros datos en las comunicaciones escritas y orales.

En los años 90 quedaba modernísimo usar estos gráficos tridimensionales, con columnas, barras y sectores sesgados en el espacio, que parecían espectaculares y superprofesionales, más si se comparaban con los gráficos dibujados a tinta o mediante algún primitivo programa en MS-DOS. Vale la pena recordar que hasta la difusión de las suites ofimáticas los investigadores tenían que fabricar sus gráficos a mano o recurrir a un dibujante si querían un resultado óptimo.

En los journals del s.XIX y primera mitad del s.XX era mucho más frecuente presentar resultados en forma de tablas que como gráficos, supongo que debido a la limitación para elaborar e imprimir estos últimos, pues equivalían a una ilustración.

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ddd Ejemplos de gráficas de la era anterior a las suites ofimáticas. Arriba, humilde gráfico hecho a mano en un artículo de Banting y Best de 1923 (ver aquí). Abajo un gráfico de dibujante en una publicación de 1960 de Björk y Svensson (aquí).

Actualmente hay abundante software para realización de gráficos de datos, no solo los domésticos Excel de Microsoft y Numbers de Apple, sino aplicaciones profesionales asociadas o no a software de estadística, tipo SPSS. Estas herramientas permiten a cualquiera hacer sus gráficas controlando todos los detalles de proyección, colores, formato de líneas, etc.

Mucho es lo que puede fallar al hacer un gráfico: selección del tipo de gráfico, mal procesamiento de datos, escalas inapropiadas o cortes arbitrarios en los ejes, demasiadas líneas divisorias, signos o colores confusos, rótulos ilegibles o mal posicionados, etc.

También el uso de efectos tridimensionales acarrea problemas en los gráficos por dos motivos: sesgo de percepción y ruido visual en su diseño. Os dejo unas pocas diapositivas de ejemplo sobre este tema, disponibles en Calameo  y AuthorStream (ambos con mejor resolución) y en SlideShare:

La distorsión de los datos en las gráficas 3D

El meollo del asunto está en la perspectiva. Cuando los ejes de datos no están en el plano frontal del espectador, los elementos que quedan más alejados se apreciarán necesariamente como más pequeños, cosa que puede sesgar francamente la interpretación de los datos. Nuestro cerebro tiene capacidad para corregir parcialmente el efecto de la perspectiva sobre el tamaño, pero tal corrección dista mucho de la exactitud, de modo que la ilusión óptica derivada de un gráfico en perspectiva tiende a falsear la percepción de los datos.

Esto es especialmente sangrante para los gráficos de sectores, donde la representación del círculo como una moneda tumbada distorsiona muy sensiblemente la apreciación del área de los sectores, efecto tanto más acentuado cuanto más acostado está el gráfico. En general fallamos más estimando áreas que estimando longitudes, y eso hay que tenerlo en cuenta en el momento de escoger el tipo de gráfico para nuestros datos.

Otro problema surge cuando en un gráfico de columnas con múltiples series se colocan unas series delante de otras y se muestra una vista inclinada del gráfico para que todas las series sean (teóricamente) visibles. Sin embargo no es raro que ocurra superposición de columnas pequeñas detrás de otras grandes. La mayoría de las veces este tipo de figuras son más complejas de lo necesario y su interpretación más difícil.

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Adornos 3D innecesarios

La otra consideración es sobre la cantidad de elementos gráficos superfluos que llegan a acumular los gráficos con efectos 3D y que en nada contribuyen a la mejor comprensión de la información presentada. Que una barra sea un paralelepípedo en vez de un paralelogramo no hace al gráfico más efectivo. Igual que las barras en forma de cilindro o de cono. El 3D introduce en la figura aristas y caras adicionales, degradados y sombreados que no ayudan a interpretar los datos sino que incluso pueden entorpecerlos.

Ya hemos hablado aquí del ruido visual en el diseño gráfico: cualquier elemento visual que no contribuya en la comunicación del mensaje es ruido potencial. En esta categoría ruidosa entran los efectos 3D en las gráficas científicas. Por norma, lo que no comunica, molesta.

También por norma (o recomendación) deberíamos decantarnos por los gráficos sencillos y limpios en 2D. Basta observar las figuras en la mayoría de los journals serios y de prestigio: gráficos en blanco y negro o discreto esquema cromático, rótulos y símbolos claros, sin líneas divisorias de más y, sobre todo, sin decoración 3D. Por el contrario, en publicaciones con menos solera (donde por lástima hay que incluir muchas revistas locales de nuestro medio), se nota la manufactura Excel-cutremierder que no inspira mucha confianza.

El problema más que en Excel está en usar el gráfico tal y como sale de Excel. Todos los parámetros del gráfico se pueden formatear para mejorar el aspecto y darle un acabado profesional en vez de escolar. Numbers de Apple tiene un grafismo más fino que queda muy bien en presentaciones, pero también conviene darle formato. Hay que dejar claro que tanto en Excel como en Numbers la opción de gráficas en 3D es elección absoluta del propio usuario.

¿Digo con esto que usar representación de datos en 3D es anatema? Todo tiene su lugar, eventualmente se pueden usar estos efectos y otros más llamativos aún, como cuando se hacen infografías creativas, o cuando se exponen datos ya conocidos o consolidados. Pero no es recomendable usarlos en la presentación de datos originales de una investigación (menos aún si es en un artículo impreso) y, en general, para la mayoría de comunicaciones científicas.

Como mencioné antes, existen diversos softwares profesionales para obtener gráficas científicas; me gusta el cómodo y completo GraphPad Prism (nada barato, por cierto).

Hacer presentaciones en la Nube, muy útil y gratuito

Estamos en una época de deslocalización informática, donde cada vez se depende menos del soporte físico de un ordenador, donde se puede trabajar desde cualquier lugar y desde cualquier terminal gracias a la Computación en la Nube. Las plataformas “en nube” ofrecen diversos servicios: cuentas de correo, contactos y calendarios, almacenar y compartir archivos (como el útil Dropbox), organización de notas, fotos y contenido variado (como el potente Evernote) y hasta lectura de libros o alquiler de películas.

Aquí me referiré a tres aplicaciones ofimáticas que podemos disfrutar en la nube: OneDrive, iCloud y Google Drive. Estas tres plataformas tienen en común la disposición de espacio de almacenamiento gratuito para guardar cualquier tipo de archivo, la posibilidad de compartirlos con otros usuarios y, lo que más me interesa aquí, la capacidad de editar o crear archivos de suite ofimática, es decir, documentos de texto, hojas de cálculo y presentaciones con diapositivas.

Recalco la gratuidad de estas aplicaciones utilizadas desde la nube, aunque también hay planes de pago que mejoran sus características y espacio de almacenamiento. Así que si no tenéis el Microsoft Office instalado ya no hay obligación de apoquinar más de 100 € para tenerlo (o peor aún, el Office 360, que no se compra sino que se alquila), ni hay que recurrir a programas pirateados.

Obviamente las prestaciones de estas aplicaciones ofimáticas online son menores a la de los programas completos que se pueden instalar en un ordenador. En el caso de las presentaciones con diapositivas se reducen mucho las herramientas de animación y transición, así como de retoque de imágenes. Pero la mayoría de estas prestaciones son realmente secundarias a la hora de hacer una presentación; incluso puede que así el usuario no se vea tentado a adornar perniciosamente sus diapos y al final el resultado sea más limpio.

OneDrive y Office Online

La nube de Microsoft se llama OneDrive (antes SkyDrive). Aporta 15 GB de almacenamiento e incluye Office Online, la versión nebulosa de Word, Excel y PowerPoint, con una interfaz muy similar a la del Office 2013. Centrándonos en PowerPoint Online, ésta es una versión reducida pero muy operativa del PowerPoint “de verdad” y totalmente compatible con el mismo. Se pueden crear desde cero archivos nuevos o abrir y editar presentaciones guardadas en la nube.

PowerPoint online, la versión en nube de Microsoft.

PowerPoint Online, la versión en nube de Microsoft. Da la sensación de trabajar en Office, pero los comandos están muy reducidos. Es suficiente para hacer presentaciones sencillas o pequeños retoques en archivos pptx subidos a la nube OneDrive.

Características relevantes:

  • Tipografías: incluye un buen puñado de tipografías estándar del Office, lo cual garantiza que los documentos creados online se verán adecuadamente en cualquier PC. El inconveniente es que si cargamos una presentación con alguna fuente diferente de las disponibles, se sustituirá el tipo de letra con los desafortunados resultados habituales en estos casos.
  • Plantillas: dispone de unas cuantas plantillas de Microsoft, todas en formato widescreen. El gran problema es que no hay opción para modificar el fondo o crearlo desde cero, así como tampoco se puede trabajar en “patrón de diapositiva” para modificar el estilo global. De modo que si se quiere otro diseño de fondo o un formato 4:3 hay que importarlo desde el PowerPoint “de verdad”.
  • También tiene muy reducidos los efectos de animación y transición, pero reproduce los presentes en un archivo importado. Las formas prediseñadas (líneas, figuras geométricas, flechas…) son escasas.
  • Presentación en pantalla completa: al clicar el botón de “ver en pantalla completa” la diapo se abre en el espacio de la ventana del navegador, pero se mantiene el marco del mismo. Así que para verlo realmente a pantalla completa hay que ir al menú de visualización del navegador.
  • Exportación de archivos: únicamente permite exportarlo en formato pptx.

La mayor utilidad del PowerPoint Online es la posibilidad de hacer fácilmente modificaciones de última hora desde cualquier ordenador y sin salir de internet. Las características para hacer presentaciones nuevas son bastante restringidas, aunque suficientes para hacer diapos sencillas y correctas.

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Para los maqueros, incluso sin un Mac a mano: iCloud

La plataforma iCloud es el servicio de nube de Apple al que tiene acceso todo propietario de un Mac, iPad u otro cacharro de esta casa. Justamente su principal restricción es que hay que pagar algún cacharro, aunque sea un iPod mini, para tener derecho a una cuenta de iCloud. Se puede acceder desde cualquier navegador web y también desde un panel diseñado para Windows.

Tiene funciones similares a las descritas en OneDrive, pero en este caso el espacio es de 5GB y las aplicaciones ofimáticas son Pages, Numbers y Keynote. Para el momento de hacer este post las aplicaciones online están aún en versión beta, es decir, aún no es un servicio pulido del todo.

A través de iCloud se accede a la versión online de Keynote

A través de iCloud se accede a la versión online de Keynote. Los archivos se sincronizan perfectamente entre los dispositivos conectados. A pesar de las limitaciones del Keynote en la nube, se puede hacer un trabajo bastante completo.

Observaciones sobre el Keynote online:

  • Su interfaz es muy similar a la del Keynote “de verdad”, pero muy simplificado en sus prestaciones.
  • Las tipografías son las mismas de la versión de escritorio de Keynote.
  • El catálogo de plantillas también es el mismo, pero al igual que el PowerPoint Online, no hay manera de editar el tema, cambiar el fondo o modificar el formato, que por defecto es 4:3.
  • Tiene suficientes efectos de transición, pero no tiene ni reproduce animación de objetos.
  • La presentación en pantalla completa funciona correctamente con un solo clic.
  • Se puede exportar el archivo en su formato nativo o bien en pdf o ppt.

El servicio iCloud permite al maquero modificar o crear archivos (muy sencillos) estando alejado del entorno Mac y hasta rebajándose a utilizar un PC.

Google Drive, un servicio muy muy interesante

Muchos tenemos cuentas de Gmail, pero relativamente pocos sacamos provecho a las aplicaciones incluidas en nuestra cuenta de Google. Una de ellas es Google Drive, una nube gratuita de 15 GB para almacenar y compartir cualquier tipo de archivo, pero que también permite la creación y edición de documentos de texto, hojas de cálculo o presentaciones con diapositivas, empleando un software propio (antes llamado Google Docs) que trabaja en la propia nube sin tener que instalar nada en el disco duro del ordenador.

Sinceramente me parece la mejor opción para trabajar en nube debido a las completas prestaciones de sus aplicaciones ofimáticas y a la relativa buena compatibilidad con Microsoft Office. Osaría decir que alguien que no tenga instalado el Office puede pasar tranquilamente con la suite gratuita de Google Drive.

La aplicación para presentaciones de Google Drive es la más completa de las que funcionan en nube. Su mayor limitación es la necesidad de estar conectado a internet para poder proyectar desde esta aplicación.

La aplicación para presentaciones de Google Drive es la más completa de las que funcionan en nube. Su mayor limitación es la necesidad de estar conectado a internet para poder proyectar desde esta aplicación.

Cosas a tener en cuenta con Presentaciones de Google:

  • La interfaz es cómoda y de gran usabilidad; basta husmear un poco por las pestañas de menús para ubicarse con los comandos.
  • A diferencia de los anteriores, aquí se puede escoger formato 4:3 o panorámico, cambiar el fondo, editar o importar plantillas y trabajar con “Diapositiva maestra”.
  • Opción a un número enorme de tipografías muy interesantes, algunas en común con Microsoft Office, pero la mayoría son propias de Google. La precaución es que si se emplean estas fuentes raras y después se exporta el archivo a PowerPoint, el tipo de letra será sustituido lamentablemente.
  • Tiene un catálogo restringido de animaciones y transiciones.
  • Las opciones de formas y para realizar dibujos son muchísimo mayores que en las otras plataformas comentadas; incluye dibujo de curvas vectoriales y trazados a mano alzada.
  • Presentación perfecta en pantalla completa.
  • Los archivos se pueden descargar en formato pptx, como pdf, como imagen jpg o png y también como gráfico vectorial.

Como se ve es la más completa de las plataformas, pero tiene un inconveniente de peso: la necesidad de contar con conexión a internet para poder presentar desde la misma, cosa no siempre asegurada en los auditorios y menos en simposios y congresos. Claro que eso se puede salvar exportando la presentación en pptx, pero considerando los problemas de tipografías y descuadres que puede haber; o bien guardarla como pdf y hacer la presentación con el Acrobat Reader a pantalla completa, cosa que funciona muy correctamente (ver post).

¿Y los vídeos incrustados?

Todas estas plataformas tienen problemas muy serios para meter y reproducir vídeos en las diapositivas. La mejor vuelve a ser la de Google, pero sólo incrusta archivos desde Youtube, cosa práctica si se trata de meter vídeos ya alojados allí, pero en caso de un vídeo propio hay que tomarse la molestia de subirlo primero a Youtube.

La nube a través de las tabletas

Aunque los tres servicios de nube comentados tienen aplicaciones para tablets que permiten administrar los archivos, no resultan tan adecuadas para editar y crear presentaciones. Quien gana por goleada es el iPad, pues su versión de Keynote es muy funcional (aunque reducida) y su integración con otros dispositivos por iCloud es excelente. En cambio las tabletas Android siguen siendo un maldito zurullo en lo que a ofimática se refiere: no hay aplicaciones decentes (hay muchas, pero patateras) que permitan emular el entorno de Microsoft Office y reproducir fielmente sus archivos. Con Google Drive se puede hacer algo, pero limitadísimo.

La seguridad en la nube

Teóricamente los servicios de nube son muy confiables y cuentan con máxima protección contra hackers y delincuentes informáticos. Espero que así sea. En cualquier caso no parece prudente guardar en la nube esas fotos personales en pelotas, o los documentos bancarios, o de un plan estratégico empresarial de la boina. Pero para guardarse un PowerPoint sobre amebiasis intestinal qué más da.

En resumen, estas herramientas para presentaciones desde nubes pueden resultar útiles para librarnos de apuros muy dignamente, aunque hay que conocer sus limitaciones y familiarizarse con su funcionamiento. Las nubes son un respaldo inestimable para quienes tienen que viajar haciendo conferencias.

Sobre cómo el buen diseño comunicativo sirve también para propalar ponzoña

Mis conocidos saben que tengo una mala leche de cuidado y que sucumbo a la ira con facilidad. Pocas cosas me hacen bullir la sangre más que quienes hablan zoquetadas sin fundamento, haciéndolo además bajo una apariencia de autoridad y sabiduría, peor aún si se trata de temas de la esfera científica, mucho peor todavía si es en temas de salud y Medicina, y requetepeor si además tales sandeces obtienen eco en la gente.

Dicho lo anterior, debería tener cuidado cuando navego por internet. Todo vale en la red y desde allí se puede difundir lo que sea con extrema facilidad; por ello pulula con éxito cualquier ralea de iluminados, místicos, magufos, conspiranoicos, homeopatosos, biodinamitas, intrusistas, charlatanes y hasta directamente delicuentes y psicópatas, pues para bien y para mal la red no tiene filtro.

Suelo husmear por el site de SlideShare para mirar lo que cuelga la gente, especialmente los diseñadores gráficos. El otro día me asomé por la sección de “Health and Medicine” y de una rápida ojeada vi que había dos tipos de presentaciones: aquellas hechas por profesionales de la salud, sobre temas “serios” y habitualmente con un diseño penosísimo, y aquellas con un diseño más logrado e interesante, pero hechas por legos de diversa índole y carentes de rigor académico.

Dentro de este segundo grupo hay desde fruslerías veniales hasta barbaridades ajenas a la decencia. No sabéis lo que me jode que una presentación con un diseño efectivo sirva de soporte a mamarrachadas sin fundamento, mientras que un profesional médico con decenas de miles de horas de formación en su lomo se limite a presentar un muermo patético que no va a ningún lado; estamos fallando seriamente en eso.

Quiero mostrar un par de ejemplos, sólo un par, para daros una cata de esas presentaciones tipo sepulcros blanqueados, como decía Jesucristo, bonitas por fuera pero contentivas de carroña.

De profesión “cool”

El primer “pretty burdégano” es de una gente llamada VKool, de quienes paso de poner su hipervínculo pues es una página llena de publicidad y casi mejor no entrar para que no les paguen por la visita. Total, es el típico sitio de belleza, fitness, wellness, lifestyle, dietas y tal, donde igual te hablan de cómo reducir la celulitis hasta de cómo romper con tu pareja. Tienen varias presentaciones colgadas en SlideShare, llenas de respuestas fáciles, entre autoayuda y remedios de marujas del tipo revista de sala de espera.

Escojo la que se llama “10 Natural Autoimmune Disease Treatment Options”: con pasar las primeras cinco diapos uno tiene la certeza de la absoluta ignorancia sobre autoinmunidad de quien las ha preparado. Usa “enfermedad autoinmune” como si fuera una única cosa y no el enorme espectro de patologías no relacionadas que engloba esta categoría. Confunde repetidamente las alergias alimentarias con los trastornos autoinmunes. Las treatment options que da son un recopilatorio de manidos tópicos sobre vida sana, alimentación natural, eliminar toxinas y evitar el estrés, sin olvidar su ración de quimiofobia. Rescato estas perlas:

  • “Strengthening your immune system with a healthy diet”. Mientras los médicos, en nuestra ignorancia, en vez de reforzar la inmunidad lo que hacemos es dar inmunosupresores.
  • “A low-glycemic and low-fat diet is a good option for treatment”. No aporta referencias, pero sobre low-glycemic no encuentro nada en la literatura y en cuanto a grasas hay algo sobre omega-3 y omega-6 y poco más, pero muy pocos estudios.
  • “Do not consume gluten foods if you don’t want to have autoimmune condition”. Madre mía santísima.
  • “Stress can cause autoimmune disorders”. Se conoce la relación entre el estrés psicológico y la evolución de algunos trastornos autoinmunes, aunque faltan muchas piezas del puzle psico-neuro-inmuno-endocrino. El estrés interviene y altera la evolución, pero no es la causa principal hasta donde sabemos.
diapomierder_autoinmune_vkool

Muestrario de diapomierders, no por su forma sino por su contenido, extraídas de una presentación sobre enfermedades autoinmunes (vía Vkool). Cuando el autor carece de preparación y de criterio el resultado es desinformación para quien mira la presentación. A pesar de tener un aspecto interesante esto es una colección de morcillas infundadas.

Y así te explica 5 de los 10 remedios, pues los otros 5 los tienes que ir a ver a su blog. ¿Quiénes escriben estas ñoñeces? La página está escrita en inglés aunque los autores son vietnamitas, pero no de los que preparan pho-bo en una barca del Mekong, sino gente cool, cuyas credenciales son: “escritor(a) y blogger”, “amante del café con leche, cantar y leer”, “tomo comida rica en nutrientes” o “emprendedor, inversor de capital de riesgo y fanático de Apple”. Vamos, gente guays de profesión.

Pero como habrán hecho algún MBA o similar, tienen nociones sobre cómo vender mediante presentaciones que lleguen al público. Así usan mensajes rotundos y breves con letras grandes, fotos a pantalla completa y énfasis en el componente emocional que pueda conectar con el espectador. No cuesta imaginarse a un presentador hablando con estas diapos a su espalda y convenciendo a un público embaucado. No diré que son diapos preciosas, no me matan, pero sí que tienen el impacto que buscan.

Peligro público nutricional

Los de VKool a fin de cuentas no parecen vender nada realmente peligroso más allá de la desinformación. En cambio, el siguiente burdégano sí que es un loco suelto: se llama Matt Stone (tocayo de uno de los creadores de South Park) y junto a otros guays de profesión lleva la página 180 degree health, que tampoco vinculo por decoro, donde vierten paranoicas teorías sobre nutrición.

Quizás no haya otra área de la salud tan víctima de mitos, farsantes y milagreros como el de las dietas y la nutrición. De por sí los estudios clínicos serios presentan con frecuencia evidencias contradictorias y confusas, debido probablemente a la gran cantidad de variables intervinientes en la dieta y a la dificultad para hacer estudios perfectamente controlados en grandes poblaciones y durante largo tiempo. Ello abre las puertas a la pléyade de dietas milagro que no dejan de aparecer y desaparecer.

¿Qué credenciales expone este Matt Stone? Se presenta como an independent health researcher, sin ninguna titulación académica biomédica. Eso de investigador independiente ¿qué es? ¿Tiene su propio laboratorio y capacidad para hacer ensayos clínicos controlados? ¿O llama investigación a sentarse con su portátil en un starbucks con wifi y recopilar ñoñadas por internet? Quizás fue así como este autonombrado experto en metabolismo logró su “greatest discovery in his decade of intensive research”.

Yo sé poco de inglés y a lo mejor por eso no entendí bien lo que plantea tal sujeto, pero parece que vende un sistema para resetear la tasa metabólica mediante un plan de comer mucho y no hacer ejercicio (o sea, la dieta del cucurucho pero al revés), consumiendo grasa saturada, carbohidratos refinados, poca agua y mucha sal, tras lo cual el termostato queda fijado para que la persona ya esté sana y pierda peso sin esfuerzo. Los planteamientos que expone son demasiado delirantes y ajenos al saber científico establecido, pero en fin, solo él sabe el secreto de la perfecta salud.

Algunas de estas bobadas las plasma en sus archivos de SlideShare, como en el que advierte de los peligros de beber agua (el pavo sabe de equilibrio hidroelectrolítico cuatro huevos y un tercio), o donde defiende el azúcar para la diabetes (su argumento es: “los humanos somos seres simples, nos gustan las historias simples y nos gustan los azúcares simples”, un genio mundial) o donde apologiza a su ídolo Ray Peat, otro iluminado que sabe más que toda la comunidad científica junta.

nutriterrorismo

Peligrosas diapomierders cuyo diseño vende información muy cuestionable. Su autor, Matt Stone, usa un falaz argumento que parece incitar al consumo de azúcar sin reparos. Esta información distorsionada puede ser aún peor interpretada por gente de a pie y traer serias consecuencias en su salud. Las ideas de este dominguero son un claro caso de nutriterrorismo.

A veces me entra pirosis pensando si en el futuro la investigación académica hace algún descubrimiento que por pura casualidad coincide con una teoría afirmada por cualquier magufo; sería elevarlo al altar de visionario y mártir víctima de la ciencia escéptica, como un nuevo Giordano Bruno.

Volviendo al diseño, se observa en las presentaciones del ilustre Stone el uso de frases rotundas y cortas que copan el espacio de las diapos. Es fácil quedarse con el mensaje transmitido y creérselo. Lo malo es que el mensaje es una basura. Las afirmaciones categóricas dan impresión de autoridad y verdad indiscutible. Sus presentaciones cumplen con su objetivo, que no es divulgar nuevos conocimientos sino dar la información justita para despertar interés en el espectador y atraerlo a su web y a que compren sus libros.

Hay que usar las herramientas de neuro-marketing para fines nobles

Los ejemplos anteriores dejan claro que un diseño comunicativo eficiente no es garantía de la veracidad de su contenido y que sus herramientas se pueden usar para embaucar al espectador poco avispado. Y al contrario, una información rigurosa y veraz puede quedar sepultada por un formato de presentación ineficiente y aburrido.

Una presentación eficaz se basa más o menos en las herramientas de neuro-marketing usadas en publicidad; de hecho cada diapositiva debería contemplarse como un pequeño anuncio cuyo mensaje debe ser captado y procesado rápidamente por los asistentes. Si el mensaje está mal dirigido o escondido entre la paja la comunicación no será efectiva.

Considerando que estas poderosas herramientas son empleadas por empresas para vendernos lo que sea haciéndonos pensar que nos es necesario, o por partidos políticos para hacernos deglutir zurullos, creo que es un deber de los miembros de la comunidad científica apropiarnos de dichas herramientas con fines más nobles, como el intercambio de saber científico entre nosotros y también para divulgar el conocimiento entre el público general.

Ojo, pero es necesario adaptar los conceptos de mercadotecnia comunicativa para que respeten los principios de la comunicación científica:

  • Transmitir la evidencia real, sin tergiversaciones oportunistas.
  • Mantener el principio de la duda, pues para emitir una conclusión tajante hace falta una evidencia mucho más tajante aún.

Nos resultará complicado porque estamos acostumbrados a trabajar con evidencia, pero a la gente le gusta que le relaten historias, no que le presenten evidencias.

Adquirir estas habilidades comunicativas es especialmente relevante en el área de Salud, pues es la más sensible a los indeseables vendedores de patrañas (no me refiero sólo a iluminados alternativos, sino que habría que incluir a algunos miembros de las industrias farmacéutica, alimentaria y cosmética, y a algunos colegas de dudosa integridad). Lo tenemos durillo, no lo dudo.

Voy a tomarme un par de cajitas de sedatif, a ver si se me pasa el cabreo.