¿Cómo llega una ilustración a un libro?

Llevo dos meses alejado del blog debido a una novedad editorial de la que hablaré próximamente y, antes, por los cursos del postgrado de ilustración científica de la UPV/EHU; esta fue una bonita experiencia que, por fortuna, parece que tendrá éxito y continuidad.

Durante la preparación de mis clases estuve repasando la evolución histórica de la ilustración en los libros de medicina. ¿Qué sería de la enseñanza médica sin imágenes en los textos? ¿Cómo explicar anatomía, histología o cirugía sin dibujos y fotografías? ¿Cómo entender bioquímica, fisiología o fisiopatología sin esquemas, diagramas e infografías? ¿Cómo aprender clínica médica sin fotografías de casos o sin estudios imagenológicos?

A todo esto ha contribuido la incorporación de figuras en las páginas de los libros impresos. Nos resulta natural que los textos contengan ilustraciones, tan natural como imprimir cualquier chorrada en la impresora de casa, pero no siempre ha sido tan fácil reproducir imágenes.

Vamos a revisar las distintas técnicas que se han usado para la reproducción iconográfica en artes gráficas y editoriales. Obviamente las imágenes son importantes para cualquier ámbito del conocimiento, pero aquí comentaré específicamente textos anatómicos, donde es fácil demostrar la evolución de las técnicas.

Las cuatro edades de la reproducción gráfica

Se me ocurre dividir las técnicas reprográficas editoriales en cuatro períodos: 1) la ilustración manual, previa al siglo XV; 2) las técnicas de grabado, siglos XV a XIX; 3) impresión fotomecánica, durante el siglo XX; 4) tecnología digital actual, directo del ordenador a la imprenta.

Manuscritos antiguos y medievales

Los egipcios inventaron el libro ilustrado, pintando en papiro escenas que acompañaban a sus textos sagrados, como El libro de los muertos. Durante el Reino Nuevo este libro en concreto se llegó a reproducir en serie, dejando espacios para apuntar el nombre del finado para el que se compraba el papiro. Los papiros médicos conocidos, como el de Edwin Smith, Ebers o Kahun, están escritos principalmente en hierático y carecen de iconografía.

Tampoco se prodigaron en figuras los pergaminos grecorromanos. Las primeras ilustraciones médicas formales que nos ha llegado corresponden a los códices medievales árabes, chinos y europeos. Lo mismo que el texto se copiaba a mano, las ilustraciones se reproducían manualmente, ejemplar a ejemplar, cosa que restringía las posibilidades de difusión de los libros.


Ilustraciones médicas medievales, más ornamentales que otra cosa. A la izquierda, un médico extrae una espina de la mano del paciente, figura del s.XIV de una obra de Teodorico Borgognoni. A la derecha, paciente orinando, ilustración de una edición del s.XII de una obra de Sexto Plácido. Imágenes de la Colección Mackinney.

Las ilustraciones de estos siglos carecían de exactitud y muchas veces eran ornamentales o simplemente demostrativas, como cuando representaban un procedimiento quirúrgico o, mejor dicho, la escena de un procedimiento quirúrgico.

Reproducción masiva: la imprenta y el grabado

Los principios que llevaron a la eclosión del texto impreso e ilustrado como auténtica industria en la Europa del s.XV provinieron del extremo Oriente, donde se fabricaba papel a la manera actual y donde se empleaban de forma artesanal las técnicas de grabado en madera para estampar palabras y figuras. Sin embargo, hay que recordar que muchísimo antes, en Mesopotamia, ya se usaba impresión por grabado sobre arcilla mediante sellos y cilindros tallados.

Las primeras noticias sobre el grabado en Europa datan del s.XIII. La evolución de las técnicas de grabado en madera y metal se debieron al concurso de orfebres, plateros, talladores y artesanos varios, los mismos que también propiciaron la imprenta. De manera que tanto la impresión de textos mediante tipos móviles como la estampación de figuras a través de grabados progresaron de la mano en los mismos ambientes.

Como dije antes, el grabado fue el príncipe del libro ilustrado durante más de cuatro siglos, un período glorioso para el arte gráfico, hasta la aparición de la fotografía y el fotograbado a finales del s.XIX. Veamos las diferentes técnicas de grabado según la cronología aproximada de su uso en la industria editorial (aunque hay superposición y coexistencia de las mismas a lo largo de estos siglos).

Xilografía

Como dijimos, el grabado en madera o xilografía emplea los principios traídos de China durante el medievo y se difundió a principios de 1400. El sustrato es una plancha de madera sobre la que se traza un dibujo y a continuación se tallan los espacios entre las líneas para que queden más profundos. Estas líneas, ahora en relieve, se pueden entintar y presionar sobre papel para obtener una reproducción especular. Las planchas de madera tallada podían montarse junto con sectores de tipos móviles para obtener páginas con texto e imagen.

El primer libro ilustrado de medicina es el Fasciculus medicinae (1491) de Johannes de Ketham, cincuenta páginas en latín con diez planchas grabadas mediante xilografía. El estilo relativamente sencillo de estas ilustraciones también se aprecia en la obra de Berengario da Carpi, Isagogae breves et exactissimae in anatomiam humani corporis (1523), una de las primeras anatomías ilustradas. Las figuras son bastante naive y carecen de detalle anatómico.


Xilografías de los siglos XV y XVI. A la izquierda, escena de disección en el Fasciculus medicinae de Ketham. A la derecha músculos de la pared abdominal en la obra de Berengario da Carpi.

La talla de madera es laboriosa, delicada, no permite todos los detalles y florituras que desearía un artista y tampoco da margen de corrección de fallos. Por ello podría pensarse que la técnica no dejaba más elaboración que la observada en Berengario, pero no, un par de décadas después apareció la enorme obra fundacional de la anatomía moderna, De humani corporis fabrica (1543) de Andrés Vesalio, ilustrado profusamente por Jan Stephen van Calcar. La belleza de esta obra induce en todo amante de la anatomía y el arte a que el ojete se le haga pepsicola. La calidad de las ilustraciones es impresionante y el asombro se multiplica al reconocer que son xilografías.


Espectaculares xilografías de la obra de Vesalio, De humani corporis fabrica. El frontispicio es una auténtica obra de arte, igual que las planchas anatómicas internas.

Calcografía

Se refiere al grabado sobre plancha de cobre, desarrollado a mediados del s.XV. En realidad, la calcografía reúne varias técnicas ejecutadas sobre metal, algunas las veremos más adelante; aquí nos referiremos al grabado con buril (talla dulce) o con punta seca. El artista dibuja con estos instrumentos punzantes sobre la plancha de cobre, excavando surcos en negativo; la plancha se entinta y se limpia la tinta de la superficie, excepto la retenida en los surcos, que se transfiere al papel al pasar por la prensa (tórculo) del grabador. El grabado en cobre fue muy utilizado por artistas del Renacimiento, comenzando por el gran Durero, pues permitía muchísimo más detalle que la pesada talla en madera.

Pronto se utilizó en la industria editorial y en los tratados médicos, entre los que destacan la Tabulae anatomicae (1552) de Bartolomeo Eustachio, con grabados de Giulio de Musi, o la Historia de la composición del cuerpo humano (1556) publicada en castellano por Juan Valverde de Amusco con grabados de Gaspar Becerra, algunos basados en la obra de Vesalio.


Grabados en plancha de cobre. A la izquierda una figura de las Tabulae de Eustachio; el color se aplicaba a mano mediante plantillas sobre el papel impreso. A la derecha, curiosa ilustración de vísceras abdominales con coraza romana, de la obra de Valverde de Amusco.

En el siguiente siglo Giulio Casseri publicó póstumamente sus Tabulae anatomicae (1627) con bellos dibujos de Odoardo Fialetti grabados por Francesco Valesio, posteriormente reutilizados por Adriaan van den Spiegel (sucesor de Casseri en Padua) en sus propios tratados. El grabado en cobre fue empleado en las publicaciones de los grandes anatomistas de los siglos XVII y XVIII, como Malpighi, Valsalva, Morgagni, Scarpa, Hunter o Haller.


Más grabados calcográficos. Mujer embarazada de De formato foetu liber singularis (1626) de Spiegel/Casseri. A la derecha, precioso grabado de Anatomia uteri humani gravidi (1774) de William Hunter.

Aguafuerte

Es una variante del grabado sobre metal en la que no se talla directamente la plancha, sino que el artista dibuja sobre una capa de barniz que la cubre. Con un estilete a modo de lápiz traza sobre el barniz y lo elimina, dejando la superficie metálica expuesta. A continuación la plancha se baña en una solución de ácido nítrico u otra mezcla corrosiva que carcome el metal en los trazos, donde no hay protección del barniz. Queda así la plancha lista para entintar e imprimir igual que con el grabado a la punta seca.

Las técnicas de tratar metal con ácido ya eran ampliamente empleadas en orfebrería y armería desde finales de la Edad Media, pero la popularización del aguafuerte en el arte y en la impresión ocurrió a lo largo del s.XVII. Rembrandt fue un extraordinario aguafortista y después Goya emplearía esta técnica en sus insuperables series de grabados.


Aguafuertes sobre planchas de cobre. Izquierda: figura de las Tabulae sceleti de Albinus. Centro: útero y feto en la obra de Bidloo. Derecha: grotesco grabado de Ruysch.

El aguafuerte coexistió con el grabado directo en cobre en la ilustración de los tratados de esos siglos. Cabe destacar Tabulae sceleti e musculorum corporis humani (1749) de Bernhard Siegfried Weiss (Albinus), ilustrado por Jan Wandelaar, las ilustraciones de Gerard de Lairesse para el Ontleding des menschelyken lichaams (1685) de Govard Bidloo, o las inquietantes construcciones cadavéricas fetales de las obras de Frederik Ruysch.

Mezzotinta o «a la manera negra»

Una tercera variante del grabado en cobre fue introducida por Ludwig von Siegen en 1643. En la técnica de media tinta la plancha de cobre se rasca por completo para dejarla rugosa, de modo que se impregne de tinta; el artista alisa mediante una punta metálica las zonas que desea que queden blancas y según el grado de granulosidad que deje se obtendrán gamas de grises y texturas.


Oscuros grabados con técnica de mezzotinta, de la famosa obra de Gautier d’Agoty.

Los grabados a la manera negra tienden a ser oscuros y tenebristas, cosa observable en el principal libro anatómico ilustrado mediante esta técnica, Myologie complete en couleur et grandeur naturelle (1746), del pintor Gautier d’Agoty. Las ilustraciones de este libro están impresas en color, otra prestación de la media tinta, pues se podían grabar placas para diferentes tonos.

Litografía

Un avance importantísimo en las artes gráficas fue la invención de la litografía por Aloys Senefelder en 1796. Es una técnica totalmente diferente de las conocidas hasta ese momento, pues se cambia el soporte de cobre por planchas de piedra caliza pulida, sobre las que el artista dibuja mediante un lápiz graso. Los trazos quedan fijados a la piedra mediante un baño de ácido y goma arábiga. Para imprimir se entinta la plancha con un pigmento oleoso que solo impregna las zonas donde están fijados los trazos y no en la piedra desnuda.

La litografía abarató considerablemente los costes de imprenta y permitió un altísimo detalle de las imágenes, de modo que reinó en los talleres de impresión (que comenzaron a llamarse talleres de litografía) durante todo el s.XIX. Por tanto, fue el sistema de impresión de los clásicos de la anatomía moderna con los que incluso hoy se sigue estudiando.


Planchas litográficas de la Anatomía de Cloquet.

El primer tratado anatómico impreso mediante litografía fue el de Jules Cloquet (sí, el del canal de Cloquet del ojo), Anatomie de l’homme ou description et figures lithographiées de toutes les parties de corps humain (1821-1831), en cinco volúmenes, ilustrado por Hancelin y Feillet.

Cuando acabó la publicación de esta obra comenzó la de otro monumento, el de Jean Marc Bourgery, Traité complet de l’anatomie de l’homme (1831-1854), en ocho tomos y con una de las mejores colecciones de ilustraciones, elaboradas por Nicolas Henri Jacob.

Muchas figuras de este tratado están a color, pero no se imprimieron en color, sino que el modus operandide la época era colorearlas a mano mediante acuarela, ¡casi nada! La plancha se imprimía en negro, en un papel más grueso que el del texto, y después unos artesanos especializados pintaban mediante plantillas de estarcido las áreas para cada tono. Observando la complejidad de los dibujos del Bourgery hay que quitarse el sombrero ante estos artesanos coloreadores.


Litografías de N.H. Jacob para el enorme tratado de Bourgery. Los grabados se imprimían en negro y después se coloreaban a mano con acuarela.

Entre los avances posteriores de la litografía están: 1) nuevos soportes en lugar de piedra, como láminas de estaño, zinc, aluminio o plástico; 2) papel autocopiable para transferir el dibujo a la plancha sin tener que dibujar directamente sobre ella; 3) la impresión litográfica en color, de la que hablaré en el siguiente punto.

Lo del papel autográfico tuvo muchísima utilidad para los ilustradores médicos y anatómicos, pues por primera vez podían dibujar sus grabados sin invertir la imagen, como se había tenido que hacer con todas las demás técnicas de grabado; antes, si se quería dibujar una mano derecha había que trazar una mano izquierda en la plancha, especular respecto al resultado final impreso. Si ya es jodido dibujar un corazón detallado, imagina tener que hacerlo invertido. Con el papel autográfico el artista dibujaba a sus anchas, entregaba el folio al grabador y éste lo transfería invertido al soporte litográfico.

Cromolitografía

Como acabamos de decir, las ilustraciones a color de los libros solían ser pintadas a mano. Incluso el tratado de Vesalio tenía ediciones con grabados coloreados y adornos polícromos en sus páginas. En la década de 1830 el impresor Mulhouse estandarizó un sistema de cromolitografía, donde se preparaban tantas planchas como tintas de color requiriera el grabado y se imprimían sucesivamente en el mismo papel. Es un principio que ya se había usado esporádicamente en la mezzotinta y otras técnicas, y que ya era habitual en la xilografía artesanal japonesa, el ukiyo-e.

El sistema de tintas diferentes en planchas consecutivas es básicamente el que se sigue empleando en la impresión offset actual.


Litografías a color del famoso tratado de Anatomía humana de J.L. Testut.

Los tratados de mediados y finales del s.XIX ya se hacían con verdadera impresión a color. Aquí hay que destacar las reimpresiones de la famosa Gray’s Anatomy (1858) ilustrada por el médico Henry Vandyke Carter, el atlas original de Johannes Sobotta de 1904, y sobre todo la —a mi juicio— obra cumbre de las ciencias morfológicas, el Traité d´anatomie humaine (1889) de Testut y Latarjet, con el concurso del dibujante G. Devy y el grabador Boulenaz.

Impresión fotomecánica

La siguiente revolución de las artes gráficas ocurrió cuando la técnica litográfica se cruzó con la naciente fotografía, a finales del s.XIX. Ahora texto e imagen se transferían a una placa cubierta con emulsión fotográfica de plata, el fotolito. La información del fotolito se transfiere a su vez a finas planchas de zinc o aluminio recubiertas con barniz fotosensible. Las zonas tratadas de las planchas retendrán la tinta que será impresa en el papel.

Estas planchas son flexibles y se ajustan a cilindros, así se monta un circuito rápido de impresión con varios cilindros de caucho: unos que entintan con el color deseado, otro con la plancha (cilindro de ilustración), otro que recoge la capa de tinta con la información (cilindro offset o portamantilla) y la transfiere al papel de bobina o de gran formato que corre continuamente por el sistema. La impresión offset sigue siendo la más empleada actualmente en la industria editorial para grandes tiradas.

Ahora los artistas podían emplear la técnica de ilustración que quisieran, lápiz, tinta china, acuarela, témpera, etc., pues mediante la fotomecánica sus obran llegarían fielmente a las páginas de los libros. Además, ya era posible reproducir fotografías.

El tratado de anatomía de Rouvière (1921), ilustrado por Arnould Moreaux fue impreso mediante fotomecánica, igual que las inacabables ilustraciones de Frank Netter y prácticamente todos los libros que hemos usado en nuestra carrera.

La era digital

Es donde estamos ahora, obviamente. Los principios de impresión offset con cuatricromía CMYK siguen siendo los mismos, pero se ha eliminado el fotolito como paso intermedio y la plancha se genera directamente con la información procedente del ordenador.

Por otra parte, la ilustración digital realizada directamente en ordenador es la que usamos mayoritariamente los ilustradores científicos en la actualidad. Permite trazados perfectos, reutilizar partes de un dibujo en otro, corregir múltiples veces las obras, obtener diferentes acabados (imitando incluso técnicas pictóricas) y generar archivos de salida que van directamente al computador de preimpresión.

Vemos, pues, cómo ha cambiado la cosa desde las diez planchas de madera del Fasciculus medicinae, pasando por las más de 1000 litografías del Testut-Latarjet, hasta el inagotable fondo de ilustraciones digitalizadas que disfrutamos actualmente.

«Ceterum censeo Podemus esse delenda»

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Cirugía de alargamiento duodenal en el Hospital Vall d’Hebron

Este lunes 26 de enero apareció en los medios la reseña sobre una nueva técnica de tratamiento quirúrgico para niños con síndrome de intestino corto realizada en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona. El trabajo está publicado en el Journal of Pediatric Surgery por el grupo del doctor Javier Bueno de la Unidad de Cirugía Digestiva y Trasplante de este centro:

Bueno J, Redecillas S, García L, Lara A, Giné C, Molino JA, Broto J, Segarra O. Duodenal lengthening in short bowel with dilated duodenum, J Pediatr Surg (2014), http://dx.doi.org/10.1016/j.jpedsurg.2014.11.047.

cirugia pediatrica vall d'hebron

Equipo de Cirugía Pediátrica y Gastroenterología del Hospital infantil de Vall d’Hebron, Barcelona, autores de la técnica de alargamiento duodenal.

En este artículo se presentan tres casos de niños intervenidos con este procedimiento y sus satisfactorios resultados, que han evitado la necesidad de recurrir al trasplante intestinal para aliviar las consecuencias del intestino corto. Tuve el gusto de hacer las ilustraciones de la técnica quirúrgica que aparecen en el artículo y la que se facilitó a los medios de comunicación.

El síndrome de intestino corto ocurre cuando se pierde una parte importante del intestino delgado, por ejemplo después de una enterocolitis necrotizante, vólvulo intestinal, trombosis mesentérica, hernia estrangulada o enfermedad de Crohn, o bien secundario a un problema de formación embrionaria, como atresia intestinal, gastrosquisis, malrotación intestinal, onfalocele y otras.

La principal consecuencia de tener un intestino delgado muy corto es la malabsorción de nutrientes que conduce a retraso del crecimiento y déficit nutricional. También resulta en un tránsito intestinal muy rápido y diarrea persistente. Para mejorar la nutrición de estos pacientes puede ser necesario recurrir a la alimentación parenteral.

elongacion intestinal

Técnicas de elongación intestinal en caso de intestino corto. Izquierda, procedimiento de Bianchi con sección longitudinal. Derecha, procedimiento STEP de cortes transversales. Vía medicalexpress.net.br.

cola aeropuerto

La cirugía STEP para alargamiento intestinal funciona como los postes de separación en las colas, que obligan a seguir un trayecto serpenteante y aumentan la distancia de tránsito.

Existen varios procedimientos quirúrgicos para alargar un intestino corto, siempre buscando aumentar la superficie de absorción, la distancia de recorrido del alimento y el tiempo de tránsito. Por ejemplo está la técnica de Bianchi, donde se hace una división longitudinal del yeyuno y un re-empalme de los segmentos para aumentar la longitud total. O la técnica de enteroplastia transversa consecutiva (serial transverse enteroplasty, STEP) en la que se hacen múltiples cortes transversales de longitud parcial alternando en ambas caras del intestino, con lo que se obtiene un camino más largo, como cuando se colocan postes separadores en una cola de gente para aprovechar mejor el espacio. Aquí podéis leer una revisión sobre el tema del propio Dr. Bueno.

Estas cirugías se realizan sobre el yeyuno, la porción más larga y móvil del intestino delgado, pero hay casos graves donde no hay suficiente yeyuno ni íleon disponibles y sólo se cuenta con un duodeno dilatado. Pero el duodeno tiene dos problemas: primero, no es un segmento móvil sino que está adherido al retroperitoneo, y segundo, el duodeno enmarca la cabeza del páncreas y guarda relación con estructuras tan importantes como la vena porta, los vasos mesentéricos superiores y la vía biliar. Ello hace que aplicar técnicas de alargamiento en este segmento intestinal sea difícil y riesgoso.

elongacion de duodeno

Modificación de la técnica STEP para aplicarla al duodeno, según propone el Dr. Javier Bueno y colaboradores. A: situación preoperatoria, con un duodeno dilatado consecuencia del síndrome de intestino corto. B: el duodeno es separado del retroperitoneo y se realizan cortes consecutivos para aumentar la longitud de tránsito, sin dañar la cabeza pancreática. Ilustración original de www.ilustracionmedica.es.

El procedimiento presentado por el equipo de Vall d’Hebron consiste en liberar el duodeno del retroperitoneo mediante maniobra de Kocher y una vez movilizado se realizan secciones como en la técnica STEP, pero en las caras anterior y posterior del duodeno dilatado para evitar dañar la cabeza del páncreas.

Como comenté al principio, la noticia fue difundida por buena parte de la prensa nacional a través de EFE: El País, La Vanguardia, El Periódico, La Razón, ABC, Diario Médico, y muchos otros (con la notable excepción de El Mundo). Aquí podéis ver el vídeo del telediario de TVE1.

Para mi mayor desconsuelo la figura facilitada a las agencias por la Sala de Prensa de Vall d’Hebron no es la que os muestro más arriba, sino que se limitaron a copiar la previsualización que genera Dropbox, con una calidad bajísima, contornos y texto mal definidos y un desteñido azul-verdoso mortecino. Así que la imagen que está rulando por internet es una chufa de baja resolución que en nada beneficia mi prestigio como ilustrador.

Digo yo, si a los responsable de prensa no les extrañó difundir a las agencias un archivito de apenas 61 kb y medio borroso, imposible de pasar por imprenta, cuando les ofrecí una imagen de alta calidad a 300 dpi (por si algún diario hubiese querido ponerla en su edición impresa). He intentado contactar con los medios que la han colgado para solicitar la sustitución de la figura, pero de momento sólo me ha hecho caso La Vanguardia y actasanitaria.com. Es una lástima que un servicio de prensa de un hospital no cuide estos importantes aspectos que deslucen la comunicación de los logros científicos de nuestros profesionales médicos.

Mis felicitaciones al equipo del Dr. Bueno por su aportación quirúrgica y por su publicación en la principal revista de su especialidad. Y gracias por solicitar mis servicios.

Porfolio de Ilustración Médica: cirugía cardíaca pediátrica

Ductus arterioso, ilustración de Manuel Romera, www.ilustracionmedica.es

Ductus arterioso persistente. Vista de toracotomía izquierda. El pulmón izquierdo se rechaza hacia adelante para alcanzar la aorta torácica en su aspecto lateral. (Clic en la imagen para aumentar)

Ciertamente el catálogo de las malformaciones congénitas cardiovasculares es extenso y sorprendente. Son muchas las estructuras y conexiones que pueden fallar durante el desarrollo del corazón y los grandes vasos, resultando en flujos sanguíneos anómalos, mezcla de sangre arterial y venosa, y otros cambios hemodinámicos difícilmente compatibles con la vida.

Para la mayoría de los estudiantes de Medicina resulta un dolor de cabeza entender la circulación fetal y los bruscos cambios hemodinámicos tras el parto. Si a eso se suman defectos de las cavidades, de las válvulas o derivaciones vasculares anómalas, el lío se multiplica ostensiblemente.

He tenido oportunidad de hacer unas ilustraciones sobre procedimientos quirúrgicos para el tratamiento de algunas malformaciones cardíacas, en especial sobre las anomalías de la circulación venosa pulmonar. En condiciones normales las cuatro venas pulmonares conducen la sangre oxigenada de regreso al corazón, drenando en la aurícula izquierda. Pero hay una serie de malformaciones del drenaje venoso pulmonar, poco frecuentes, donde una o más venas pulmonares terminan en la aurícula derecha o venas cavas.

El retorno venoso pulmonar anómalo puede ser parcial, afectando sólo a las venas pulmonares derechas o izquierdas, o total, donde las cuatro venas pulmonares se unen en un tronco común o colector, que drena en el sistema de la cava superior, cava inferior (o venas suprahepáticas) o en el mismo seno coronario. Por lo general también presentan comunicación interauricular (en el caso de retorno pulmonar anómalo total la CIA permite que el niño siga vivo).

Os dejo unas muestras de las ilustraciones en las que trabajé durante octubre y noviembre de 2013, y que están colgadas en mi perfil de Behance.

Drenaje venoso pulmonar anómalo. Ilustración de Manuel Romera, ilustracionmedica.es

Comunicación interauricular + drenaje venoso pulmonar parcial derecho anómalo. A: apertura lateral de la aurícula derecha. B: situación del drenaje venoso pulmonar derecho anómalo cercano a cava superior. C: conducción del flujo venoso pulmonar hacia la aurícula izquierda mediante parche. D: situación hemodinámica tras colocar el parche.

Cirugía de Warden. Ilustración de Manuel Romera, ilustracionmedica.es.

Cirugía de Warden para corrección de comunicación interauricular + drenaje venoso pulmonar parcial derecho anómalo.Se secciona la vena cava superior y se anastomosa con la orejuela derecha. El flujo venoso pulmonar derecho se conduce a la aurícula izquierda mediante un parche.

Drenaje venoso pulmonar total infracardiaco. Ilustración de Manuel Romera, ilustracionmedica.es

Corrección del drenaje venoso pulmonar anómalo total infracardíaco. A través de una ventana en pericarcio posterior se secciona y se abre longitudinalmente el tronco venoso pulmonar común (A y B), y se anastomosa con la aurícula izquierda (C).

La serie completa de estas ilustraciones está disponible en el siguiente vínculo: https://www.behance.net/gallery/Cardiopatias-congnitas/16203263.

La complejidad conceptual y técnica de este tipo de ilustraciones pone en evidencia la importancia de que el ilustrador entienda lo que está dibujando. Intente usted, como especialista médico o cirujano experto, explicar a un dibujante no especializado el proceso patológico o la técnica quirúrgica que debe ilustrar, que logre ver en su cabeza las cavidades cardíacas en tres dimensiones, las relaciones con los grandes vasos, las proyecciones desde puntos de vista poco habituales.

Quien se dedique a la ilustración científica debe tener suficiente dominio en ciencias. Se trata de un tipo de ilustración especializada, lo mismo que el dibujo técnico industrial o el dibujo arquitectónico. Realizar proyectos de este tipo obliga al ilustrador médico a estudiar el tema, a consultar la bibliografía, los journals, a asistir al quirófano o al laboratorio si es necesario. Todo esto es un trabajo previo al bocetado y diseño de las ilustraciones.

Como siempre digo a los colegas médicos, vale la pena contar con los servicios de un ilustrador especializado para tener imágenes de calidad que apoyen nuestras publicaciones y presentaciones.

 

Porfolio de Ilustración Médica: Miniatlas de cáncer de mama

Portada del Ministlas de cáncer de mama avanzado, que tuve el placer de ilustrar.

Portada del Miniatlas de cáncer de mama avanzado, que tuve el placer de ilustrar.

Hace poco recibí mi ejemplar impreso del miniatlas de cáncer de mama que he ilustrado. El libro está escrito por el Dr. Pedro Pérez Segura, oncólogo del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, y es un proyecto elaborado para Teva Pharma y editado por Línea de Comunicación. Se trata de un libro de bolsillo de 85 páginas, que empareja páginas de texto con infografías. Está dividido en cuatro secciones: Anatomía y fisiología de la mama, Bases biológicas y moleculares del cáncer, Cáncer de mama y su diagnóstico, y Tratamiento del cáncer de mama.

Estuve trabajando en las 30 ilustraciones del atlas durante noviembre y diciembre de 2013, amén de los numerosos reajustes durante los meses siguientes. La calidad de las imágenes impresas quedó excelente, cosa que siempre satisface al ilustrador. Os dejo un par de ejemplos de las ilustraciones hechas. Como ésta con la anatomía de la región pectoral:

Anatomía de la región pectoral. Vasos y nervios de la mama.

Irrigación, inervación y niveles linfáticos de la región mamaria. Miniatlas de Cáncer de Mama. Ver serie de ilustraciones en mi página de Behance.

O ésta sobre el mecanismo de angiogénesis.

Atlas de cáncer de mama. Ilustración de Manuel Romera, ilustracionmedica.es

Angiogénesis tumoral. Miniatlas de Cáncer de Mama. Ver serie de ilustraciones en mi página de Behance.

En mi portafolio de Behance colgué una selección del proyecto de este atlas, podéis pulsar este link para ver las ilustraciones. Behance es una red social para diseñadores gráficos e ilustradores comandada por la omnipotente Adobe.

Ya veis lo bien que quedan las ilustraciones científicas realizadas a medida para una publicación. Es un elemento de calidad indiscutible cuando se editan libros o se envían artículos a revistas. Para quedar como un buen profesional hay que contar con ilustraciones profesionales; así que menos garabatos hechos con PowerPoint o chapucillas hechas en casa o por un primo/cuñado/sobrino que trabaja en un centro de fotocopias. Se debe tener en cuenta el servicio de los ilustradores científicos, que para eso estamos. Hay una cita que me encanta, de Mary Hellen Briscoe, autora de libros sobre preparación de gráficos e imágenes, que indica la relevancia de tener un buen material gráfico en las publicaciones y presentaciones científicas:

Una buena ilustración puede ayudar a los científicos a ser oídos cuando hablen y leídos cuando escriban.”

Y es verdad.

Nota lingüística: igual a alguien le suena raro “porfolio”, como está en el título de esta entrada, o piense que es un anglicismo mal traducido. Tanto porfolio como portafolio aparecen en el diccionario de la Real Academia. Ambos derivan del francés portefeuille, “porta hojas”. Portafolio se usa más para indicar la carpeta o cartera donde se guardan los documentos, mientras porfolio indica un conjunto de imágenes o dibujos que forman parte de un volumen.