¿Qué culpa tendrá Bolívar?

Pues no, señores, Simón Bolívar no era «bolivariano». Escuchar a periodistas y analistas políticos hablar con lógico menosprecio del «gobierno bolivariano» o del «régimen bolivariano» aumenta más, si cabe, la infinita náusea que me genera todo lo relacionado con la dictadura de Venezuela. Otro logro más de su ignominia, el régimen ha logrado colocar «bolivariano» como sinónimo de «bananero» en su más peyorativo sentido, cuando el sinónimo real de ello es chavismo o castrismo.

El legado político y filosófico de Bolívar siempre ha sido materia de manipulaciones, idealizaciones, tergiversaciones y amoldamientos forzosos a otras ideologías que le son completamente ajenas, como el vil comunismo caribeño del que los ignorantes quieren hacerlo precursor.

Bolívar y la religión de Estado

El culto a Bolívar es común en América Latina, pero en ningún sitio con la intensidad y fervor que en Venezuela, donde literalmente es una religión de Estado. Durante generaciones se nos ha criado en la admiración y respeto más profundos por el padre de la Patria, se nos ha hecho aprender su vida, su obra y sus frases célebres —ni se diga de los que estábamos en primaria en 1983, cuando se celebró el bicentenario de su nacimiento—. Nadie allí osaría jamás ser crítico con su figura y menos aún deshonrar su memoria, so pena de ser castigado como maldito hereje.

¿Por qué se ha creado semejante adoración? Aunque Bolívar murió apartado forzosamente de la vida pública, abandonado y renegado por sus más próximos colaboradores, poco más de una década después se comenzó a reparar su memoria y a crearse el culto. El primero en aprovecharse de esto fue José Antonio Páez (1790-1873), precisamente uno de los que hicieron el vacío a Bolívar para echarlo de la vida pública (sus razones tenía). En su segundo período como presidente de Venezuela se encargó de traer desde Santa Marta, Colombia, los restos mortales del Libertador con los máximos honores y depositarlos en la Catedral de Caracas en 1842. Recuperó la memoria de Bolívar como elemento de identificación patriótica y de unificación bajo su único mando.

La historia de Venezuela durante los últimos dos siglos, como la de muchos otros lugares, está marcada por una sucesión de caudillos y gobiernos personalistas; a todos ellos les iba de maravilla tener un referente divino al que asimilarse como líderes. Era el Amón-Ra de todos los faraonzuelos del terruño.

El siguiente paso hacia la divinización bolivariana se dio durante los tres mandatos de Antonio Guzmán Blanco (1829-1899) en el último tercio del s.XIX. Guzmán Blanco fue un modernizador del Estado que intentó europeizar las instituciones venezolanas, en especial las educativas y artísticas. Durante la época guzmancista se promovió la exaltación del Libertador, la apología de su obra a través de la literatura y las artes, se instauró el bolívar como moneda oficial y se construyó el solemne Panteón Nacional para acoger los cadáveres de los próceres de la independencia. Allí reposaron en paz los restos de Bolívar hasta 2010, cuando fueron profanados por las infectas zarpas de mico-mandante Chávez.

Total, durante siglo y medio se fue poblando el país de estatuas y retratos del Libertador, las plazas de los pueblos pasaron a llamarse «Plaza Bolívar», los literatos hicieron un relato romanticista decimonónico de su figura, deformando su realidad humana y añadiendo adornos al mito.

Para los seres depravados como Chávez no hay nada sagrado, ni siquiera su propio dios bolivariano. El comandante se emperró en que Bolívar no murió de enfermedad sino víctima de una conspiración masónica internacional imperialista meeeeesmaaaa, de modo que ordenó la profanación de la tumba para un estudio antropológico forense. Tras revolver los huesos se tardó dos años en sacar un «informe provisional» y hasta la fecha no he visto el definitivo. Cuando uno lee ese informe —aparte de lo mal tipografiado que está— parece serio hasta el apartado «Epicrisis», donde quizás los forenses fueron suplantados en el dictado por un médico integralista cubano consultando el manual Merck de los años 70. Acaba con unas conclusiones endebles no basadas en las descripciones previas. Inconclusiones, mejor, pues no encontraron signos de tuberculosis (causa histórica de su muerte, como de la mitad de las celebrities del s.XIX) pero tampoco nada determinante.

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A la izquierda y en el centro dos retratos de Simón Bolívar pintados por José Gil de Castro hacia 1825, con el Libertador delante y con su visto bueno. A la derecha la irreconocible faz fabricada por Philippe Froesch a partir del esqueleto profanado por orden de Chávez.

Se aprovechó la profanación para hacer un retrato real de cómo era Bolívar a partir de su calavera, a pesar de que hay abundante iconografía pintada con él delante. El resultado, ahora imagen oficial chavista del Libertador, apenas se parece en las patillas a los retratos hechos en vida; es una burda manipulación racial, distorsionando sus rasgos para hacerlos más mestizos y menos caucásicos, y eso es tan inadmisible como si lo hubieran puesto rubio élfico o con una narizota arábiga. Dicen las malas lenguas que el motivo final de la exhumación fue obtener material para los ritos santeros a los que tan aficionado era el Gorila. Se non é vero…

El remate a esta afrenta fue la construcción de un nuevo mausoleo para el cuerpo de Bolívar, un edificio nuevo construido justo detrás del Panteón Nacional, una mole mussoliniana fea como un tumor del culo y que parece una puta pista de skate. Su construcción se saltó todos los reglamentos de Patrimonio y ha alterado terriblemente el entorno, pero sirvió para que se forraran unos cuantos adláteres del Gorila.

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Abominación arquitectónico-urbanística del Panteón Nacional perpetrada por Chávez. A la izquierda está el aspecto antiguo del Panteón con las hermosas cumbres del Ávila al fondo. En el centro, el daño al paisaje y al conjunto histórico de esa mole desproporcionada destinada a mausoleo del Libertador. A la derecha se ve la proporción de la mole, como un enorme teratoma en la rabadilla del antiguo Panteón. Impresiona la forma de pista de scate.

El tema es que Bolívar murió sin dejar hijos y sin fundar un partido, cosa que, si bien evitó que se estableciera una dinastía o un régimen partido único, ha hecho que el culto a su persona sea un comodín del que puedan tirar conservadores, liberales, dictadores militares de derecha y de izquierda, partidos democráticos, movimientos populistas, cantantes folclóricos, salseros o reguetoneros.

¿Por qué Simón no era bolivariano? En primer lugar porque lo que actualmente se entiende como bolivarianismo no es sino el nombre artístico del vil chavismo o castro-chavismo, variante caribeña de la paranoia comunista. Pero veamos unos puntos de su biografía que alejan a Bolívar de ser «bolivariano».

Don Simón, el oligarca

La primera condición que aleja a Bolívar de la mitología castrochavista es su condición de aristócrata, oligarca, terrateniente poseedor de explotaciones agrícolas y mineras, es decir, todo aquello que odian aquellas bestias resentidas. En la Venezuela del siglo XXI Bolívar habría sido expropiado de sus minas, las cuales se habrían dado en explotación a un general inútil que no habría sacado ni barro; le habrían invadido sus tierras en nombre de la revolución, para plantar cuatro chabolos y dejar el campo abandonado e improductivo; le habrían racaneado el cambio de divisas para comprar insumos y repuestos para el ingenio de San Mateo, obligado a vender a precios fijos pero, eso sí, subir sueldos de sus empleados para ajustarlos a la inflación. ¡Por mucho menos que eso se rebeló Bolívar contra el Imperio Español!

La familia Bolívar se asentó en Venezuela, procedente de Vizcaya, a finales del s.XVI y sus descendientes eran de la clase social de los blancos criollos, oligarquía que controlaba la economía y la administración local, solo por debajo de los españoles que ostentaban el primer nivel gubernamental.

Siempre ha habido clases

En la Venezuela colonial había un estricto escalafón social-racial, encabezado por los blancos peninsulares, seguido por los blancos criollos, los canarios (blancos de segunda), los pardos (mestizos de blancos con otras razas) y, finalmente, el resto de mestizos mil-leches, indígenas y negros. Las luchas entre las primeras tres clases eran constantes y los arbitrios de la Corona no solían contentar a nadie. Esta pugna de la oligarquía criolla está en el centro del movimiento de emancipación.

Bolívar no era ajeno a este orden social, si bien proclamaba la libertad y la igualdad, ello no incluía una eliminación de las barreras de clase. El posible ascenso de los pardos en cargos militares o políticos era abominado por los generales blancos criollos, incluido el Libertador, quien ya había catado lo ocurrido en Haití tras la rebelión de los afrodescendientes. La pardocracia era la pesadilla de los caudillos americanos, ¡qué susto se llevarían nuestros próceres si vieran la macacocracia salvaje que se ha nucleado en torno al bisnieto de Maisanta!

De la ilustración al romanticismo heroico

Como muchos jóvenes bien instruidos de su época, Bolívar asumió el ideario heredado tras varias décadas de liberalismo ilustrado. En la Ilustración se propugnó la razón, el conocimiento y la igualdad entre individuos como bases de una sociedad justa y feliz; según ello ninguna persona era mejor por descender de la nobleza y nadie debería unir su promoción y futuro a simples razones de cuna sino a sus méritos propios. Muy distinto de la lucha de clases que un siglo después venderían los nuevos teóricos, donde la obligatoria igualdad debía ser entre grupos y el individuo era menos que secundario.

Tras las revoluciones de Norteamérica y Francia la racionalidad ilustrada se quiso aplicar a la realidad a través de la irracionalidad del romanticismo heroico de principios del s.XIX. Pero a la caída del Antiguo Régimen siguió el terrible ascenso de Napoleón como emperador y el desengaño que aquello causó en esos jóvenes impetuosos y revolucionarios, como Beethoven o el propio Bolívar (que se encontraba en Francia en 1804, cuando ocurrió el evento). Así es como inevitablemente las revoluciones arrastradas por el populacho acaban en una tiranía general.

Nada en las ideas del Libertador remite ni remotamente al socialismo o al comunismo, a menos que se quiera amoldar por fuerza. Tanto así que el mismísimo profeta Karl Marx dedicó un artículo de absoluto vituperio a la figura de Bolívar, tildándolo de gañán, cobarde, inútil y creído, para empezar. «No, pobrecito, es que Marx no estaba bien informado», dicen quienes intentan reconciliar estos extremos, pero la verdad es que esto hace más insólito aún que se haya establecido el marxismo en una tierra donde Bolívar es religión de Estado.

Panamericanismo

Una de las ideas centrales bolivarianas era la unión de los pueblos hispanoamericanos en virtud de su origen común y sus semejanzas culturales. En este sentido Bolívar participó del esfuerzo militar en la mitad norte de Sudamérica, aunque en lo político apenas se concretó en la Gran Colombia, país que duró lo que duró él.

Otra cosa en la que los actuales «bolivarianos» se cagan en el ideario de Bolivar: el nombre de Colombia es un tributo a Cristóbal Colón. Bolívar obviamente no renegaba de la herencia europea y tenía claro que las tierras Americanas son lo que son por la influencia de la colonización. Actualmente las cabezas huecas del socialismo sigloveintiúnico abominan de Colón, del 12 de octubre, del descubimiento y la conquista. Esto pasa a ambos lados del charco. Gentuza con la perpectiva histórica de una cucaracha.

Tal ideal panamericano ha sido apropiado por el bastardo chavismo para apoyar movimientos afines en Latinoamérica —y más allá— y hacer piña contra el imperialismo gringo y demás proclamas manidas. La otra cosa que encanta a los castrochavistas es que Bolívar se erigiera repetidamente en dictador de los territorios liberados y se solazara en elaborar constituciones una tras otra.

Palabras del Libertador a los actuales tiranos de Venezuela

En la abundante documentación dejada por Bolívar hay infinidad de frases grandilocuentes propias de su tiempo y circunstancia. Estas citas se nos han enseñado desde niños como si de versículos evangélicos se tratase. Va bien recordar algunas frases que retratan perfectamente el despropósito de esa banda de crimen organizado que manda por la fuerza en Venezuela:

«No temáis a los tiranos, porque ellos son débiles, injustos y cobardes.»

«Un pueblo es esclavo cuando el gobierno, por su esencia o por sus vicios, huella y usurpa los derechos del ciudadano.»

«Siempre es grande, siempre es noble conspirar contra la tiranía, contra la usurpación y contra una guerra desoladora e inicua.»

«El hombre de honor no tiene más patria que aquella en que se protegen los derechos de los ciudadanos y se respeta el carácter sagrado de la humanidad.»

«Todos los pueblos del mundo que han lidiado por la libertad han exterminado al fin a sus tiranos.»

«Huid del país donde uno solo ejerce todos los poderes: es un país de esclavos.»

«¡Compadezcámonos mutuamente del pueblo que obedece y del hombre que manda solo!»”

«Infeliz del Magistrado que, autor de las calamidades o de los crímenes de su patria, se ve forzado a defenderse ante un tribunal del pueblo de las acusaciones que sus ciudadanos dirigen en su contra.»

«La corrupción de los pueblos nace la indulgencia de los Tribunales y de la impunidad de los delitos.»

«Los empleos públicos pertenecen al Estado; no son patrimonio de particulares. Ninguno que no tenga probidad, aptitudes y merecimientos es digno de ellos.»

«Maldito el soldado que dispare contra su pueblo.»

Los narcotraficantes de la banda de Maduro, Cabello y El Aissami han arrasado cualquier vestigio de civilización, orden y felicidad en Venezuela. La situación es realmente insostenible y, lamentablemente, mientras los militares degenerados sigan protegiendo al cártel, seguirán muriendo opositores, seguirá el atropello sistemático a la gente y mi país cada vez se hundirá más en la violencia.

Y si mañana acabara esta pesadilla y el cártel chavista desapareciera bajo tierra, aun así no veo modo de que Venezuela salga del hoyo. Tal es el grado de deterioro institucional, de infiltración de adeptos chavistas, de grupos violentos que amedrentan a la gente… y para ser sincero, dudo que ese conglomerado de partidos opositores, unidos únicamente por la aversión al siniestro adversario, logre ponerse de acuerdo en las líneas vitales para sacar a flote lo que quede de la república. Negro, muy negro todo.

En cualquier caso, sería más que recomendable ir dejando de aplicar el epíteto de bolivariano a esta salvajada, que don Simón no tiene la culpa. Ojalá sirva esto también para desmitificar a Simón Bolívar. Es mejor conocer a los personajes de la Historia con todas sus caras, sus miserias y sus miedos, además de sus actos célebres. Quien crea dioses crea fanáticos, y los fanáticos solamente traen desgracias.

«Ceterum censeo Podemus esse delenda»
(más que nunca, ¡por favor!)

 

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«Rebolusión y medecina naturar»

La «revolución chavista» ha convertido a Venezuela en un amasijo fecal insólito, en un estercolero donde todo lo infame, mezquino y mediocre es realidad cotidiana. Ahora somos un país de emigrantes que huyen por su supervivencia.

No se puede tener otro resultado cuando gobiernan los peores, pero los peores de los peores, los más iletrados, malvados y brutales. Nos han desmantelado las estructuras del país para no dejar nada a cambio, han destruido el aparato productor (que nunca fue muy boyante, la verdad) y ahora ni se fabrica ni se cultiva ni se produce nada de lo que se necesita; tampoco se comercia, porque ni hay qué ni posibilidad de que circule el dinero a causa de un miserable control de cambio de divisas que, tras más de una década, ha empobrecido a todos (menos a los propios mercaderes chavistas que comercian con la divisa preferencial) y ha batido el récord cósmico de inflación.

Escasez y estraperlo

Hace unos años la escasez de papel higiénico en Venezuela era una noticia curiosa y hasta de risa cuando se comentaba en las noticias internacionales. Eso era una mínima muestra de lo que vendría. Todos aquellos suministros sensibles de uso diario, tanto de alimentación como de higiene personal, están racionadísimos. Los consumibles y repuestos de vehículos o maquinarias industriales son inaccesibles. Hasta falta el combustible. Como suele ocurrir en circunstancias de carestía generalizada, ha proliferado un mercado negro de artículos, de cambio de moneda, de contrabando y estraperlo.

¿Y los suministros médicos? Bueno, en semejante anticivilización la vida no vale nada, por lo que la seguridad ciudadana y el sistema sanitario le importan un carajo picado al régimen. Desde el principio de la tiranía chavista se ha instrumentalizado la sanidad para hacerla un canal de adoctrinamiento político y de propaganda, al estilo cubano y bajo supervisión cubana. El resultado es una desgracia: hospitales inservibles, falta de equipamiento, personal sanitario hostigado y migrando en masa al extranjero y, claro está, escasez muy grave de medicamentos.

Quienes tenemos familiares en Venezuela nos las vemos duras para hacerles llegar medicamentos de uso crónico como antihipertensivos o hipoglucemiantes, cosas tan pedestres como analgésicos, antihistamínicos o fijador de prótesis dentales. Imagina tú lo que ocurre con enfermos oncológicos o con VIH.

Pero no importa, Chavez vive y la lucha sigue, mientras la gente muere de hambre, enfermedad o violencia, y el régimen lucha para machacar todo lo que su maldad le dicta.

Curanderos y pseudoterapias

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Esto es la «medicina natural». No sé de dónde viene esta foto, pero por el teléfono (que por decencia he borrado) parece ser de República Dominicana. Créanme, este es el nivel intelectual de todos los que que practican pseudociencias, aunque tengan mejor ortografía y parezcan más limpitos.

Semejante carencia de medicamentos ha devuelto la terapéutica a niveles de hace dos siglos. Los venezolanos han tenido de volver a los remedios caseros, a infusiones, cataplasmas y brebajes de abuela de limitado y dudoso efecto. Incluso una conocida cadena de suministros sanitarios recomienda a través de Twitter este tipo de intervenciones bajo la etiqueta #SinRécipe, como respuesta a su incapacidad de vender lo que la gente necesita.

Como las cosas nunca están tan mal que no puedan empeorar, a la brutal crisis de salud se han sumado los rastreros charlatanes profesores de pseudoterapias, aprovechándose de la abrumadora necesidad y desprotección de los enfermos. En Venezuela no tienen que luchar contra la «medicina oficial» sino que se erigen como una auténtica opción de salvación.

Un audio para cagarse

Me llegó un archivo de audio, de esos que circulan por las redes, donde una persona que se supone médico da consejos a otra para salvar la escasez de fármacos mediante una técnica terriblemente farsante. Esta pista de audio es un compendio de las animaladas que propala esta gentuza, topicazos antimédicos, anticientíficos, antifarmacéuticos, ridiculeces pseudocientíficas, falacias de todo jaez y, para rematar, un atufamiento socialistoidedelsigloveintiúnico nauseabundo.

La pista es anónima y no se identifica a nadie, por lo que la pongo a continuación, para que aquellos con estómago para aguantar tal sarta de necedades se den un banquete:

 

Transcribo lo más granado de estos minutos de gloria.

[0:08] La tautopatía es una de las maneras para suplir medicamentos que no estén en el mercado. Eso lo aprendí hace más de 22 años cuando estuve en el «instituto de medicina natural», pero como hay un interés por las industrias farmacéuticas de que esto no se sepa, la colectividad no lo sabe y bota medicamentos que aparecen vencimientos en sus cajas cuando pueden durar hasta 30 años después de esa fecha, siempre y cuando se conserven bien, y los que no están en el mercado.

Comienza pisando fuerte: la tautopatía. Dícese de una engañifa emparentada con la homeopatía, consistente en diluir principios activos para «dinamizarlos». En esta farsa se usan fármacos reales, buscando aumentar su potencia con la máxima dilución. Claro, todos sabemos que un pedo apesta más mientras más se diluye en el volumen de una habitación, por ello es que más gente puede olerlo…

«La conozco desde hace veinte años», dice, de modo que es cosa establecida, «y la aprendí —continúa— en un instituto que se llama instituto», de modo que es algo serio y respaldado. Falacia de autoridad.

Claro, la malnacida y tóxica industria farmacéutica nos quiere destruir y arruinar, así que no deja que se sepan estas grandes verdades evangélicas —teoría conspiratoria— de modo que nos venden grandes cantidades de fármacos cuando en realidad hacen falta migajas; al carajo la farmacocinética y la farmacodinámica. No importa que el medicamento esté caducado desde hace 30 años, como pasa con los yogures.

[0:33] En el «instituto de medicina natural» aprendimos de las propiedades que tiene el agua de copiar todo lo que contiene en composición química cualquier medicamento que esté en el mercado.

¡La leche! Resulta que esta rama herética de la sacra doctrina hahnemanniana también proclama la insostenible idea del «agua fotocopiadora», capaz de crear negativos de las estructuras moleculares de lo que en ella se disuelve y, por tanto, seguir ejerciendo su actividad biológica. Bastan nociones elementales de fisicoquímica del agua para descojonarse de tal patraña, pues habría que olvidar el movimiento browniano, la geometría de los puentes de hidrógeno y lo más básico de la termodinámica para creer que cualquier estructura supramolecular compleja que pueda adquirir un grupo de moléculas de agua en estado líquido sea persistente en el tiempo.

[0:46] Consigue una sola pastilla de ciprofloxacina, si se dificulta mucho tener una caja y la vas a diluir en la botella de agua mineral que puede ser de un litro o medio litro, y al diluir la colocas la pastilla si es de medio litro le colocas una sola pastillita y si es de dos, bueno, colocas dos pastillitas tranquilamente, la dejas diluyendo allí…

Lo más difícil para hacer esta receta en Venezuela, sin duda, es conseguir la «pastilla de ciprofloxacina». La dilución se indica en agua mineral, aunque, siguiendo el principio de «memoria del agua», las pequeñas cantidades de cloruro sódico del agua mineral serían replicadas y la convertirían en un auténtico peligro para la tensión arterial, digo yo.

[1:13] El agua va a copiar la composición de esa pastilla completamente. Ella tiene memoria universal, ella es capaz de grabar, grabar, grabar, grabar, grabar los componentes que ese producto tiene, igual como cuando tú agarras una botella con cloro [lejía], la lavas, la lavas, la lavas y después que echas agua allí parte de la memoria de lo que era el cloro lo graba el envase y tú dices «ay, esta agua sabe como a cloro», así mismo ocurre con cualquier pastilla.

Si el agua tiene memoria universal para qué demonios hacemos los circuitos informáticos con silicio. En vez de un disco duro portátil llevaríamos una cantimplora. El gusto residual a lejía en un envase no se debe a que se replique la forma molecular del hipoclorito de sodio, sino al umbral para la detección de esta sustancia que tiene nuestro olfato. Ya estaría bien eso para que el whisky con mucha agua supiera mucho a whisky.

[1:47] …pero lo graba tan idénticamente, igual que la dosificación, tu coloca la pastillita, la metes en la nevera, esperas dos horas que se disuelva y a las dos horas ya tú le vas dando una cucharada de eso que equivale a una pastilla completa, el tiempo que lo estén indicando, […] eso va a ser los mismos miligramos que están indicados en la caja de composición.

La receta es un preparado tautopático de andar por casa, pues no incluye las diluciones sucesivas decimales o centesimales, ni la dinamización, ni el resto de la liturgia paranormal que siguen estos chalados en sus «laboratorios».

Suponiendo que la «pastillita» es de 500 mg de ciprofloxacino —porque no lo indica— queda en 1 mg/ml, a dosis de una cucharada serían unos 20 o 25 mg por toma, dosis inútil como antibiótico sistémico, pero ideal para invitar a la resistencia bacteriana.

[2:21]…no todo el mundo está preparado mentalmente para hacerlo, pero yo tuve la oportunidad, ahora con estas condiciones en las que se encuentra el país en relación a los medicamentos, de poner en práctica un conocimiento que tenía de muchos años…

Por supuesto que no todos tienen mente para creerse tal mamarrachada, y eso es lo bueno de la farmacología, que un antibiótico mata a una bacteria sensible independientemente de si el paciente tiene la mente abierta o no y sin importar la religión que profese la bacteria.

Recalca de nuevo, la burra sabanera, que esta engañifa es una «oportunidad» para los tiempos de carestía que pasa el país.

[2:35] …y lo viví en mi perro con la erlichiosis, cómo una sola ciprofloxacina (en este caso no fue la doxiciclina que conseguí) se pudo diluir en un solo envase con agua y a las 24 horas ya había bajado la fiebre, a las 48 totalmente controlada, a las 72 ya estaba animado buscando comida y a los 6 días ya se había recuperado, […] la energía que te da solamente colocar ese componente en el agua, impresionante, de hecho me lo hice yo después del perro porque tuve un absceso periodontal, con la amoxicilina con ácido clavulánico y fue efectivo, […] lo llevé a un odontólogo, estuvo impresionado de cómo se logró controlar tan bien o mejor que una pastilla directa; eso lo pasé por Whatsapp para que llegar a todos aquellos que pudiera interesar…

Más allá del amimefuncionismo está el «¡a mi perro le funcionó!» y, remedando a la verdadera ciencia que pasa de los estudios en animales de experimentación a los humanos, esta lumbrera pasa de su perro a sí misma, ¡y le funcionó! Así que a divulgarlo por las redes sociales, que dos casos son evidencia y al demonio los ensayos clínicos y los metaanálisis.

[3:47] …llegó una vecina con una niña con cuadro que amebiasis y que le han mandado metronidazol, y como el metronidazol tiene efectos secundarios […], ellos me preguntaron cómo había hecho con el perro, cómo había hecho conmigo para hacer ellos lo mismo con la niña; de hecho lo hicieron con el metronidazol y la niña ya estaba bastante decaída, y al día siguiente de haberse tomado una sola pastillita de metronidazol que consiguieron en el mercado diludida [sic] en un botellón de agua que no fue de un litro, lo diluimos en una botellita que llevamos para para el gimnasio, la que cargamos en el día a día, igual que la diluí yo para el perro y la diluí para mí también, y entonces a la niña le comenzaron a dar el metronidazol y al otro día ya la niña estaba contenta […], volvieron a hacer los exámenes y no aparecía ningún indicio de amebas multiplicadas en su aparato digestivo.

Nuevo cuento de viejas con otro caso aislado. Su ausencia de pensamiento crítico es impresionante. Se ve, por otro lado, que en la tautopatía se puede diluir cualquier medicamento, independientemente de lo polar o apolar que sea.

La preparación que indica de metronidazol tiene una probable concentración de 1,5 mg/ml o 0,75 mg/ml, según dosis original de la «pastillita». La pauta establecida en niños es de 30-40 mg/kg/día en tres tomas, de modo que una cucharada de esa infusión de Flagyl® sería óptima si la criatura pesara un kilo. Yo diría que las amebas se habrán muerto antes de hambre o de risa.

[4:53] Esto te lo dejo a manera de enseñanza y, ¡aleluya!, pues pruébenlo y al probarlo pues así hagan con todos los medicamentos, de una vez nos vamos desintoxicando un poco de lo que esta sociedad por programación mental, cultural, pues ha tenido arraigado en su cerebro.

Nuevamente, nos intoxican, nos programan la mente, nos dominan los poderes fácticos, el capitalismo y las multinacionales. Hay que caminar hacia la autarquía, el gallinero vertical, el huerto de retrete, la medicina mágica con mentalidad del tercer milenio antes de Cristo. ¡Aleluya, hermanos!

La ciencia no es democrática

No, no lo es, la evidencia científica no depende de la voluntad de la mayoría, sino de los hechos contrastados y acumulados con las investigaciones bien realizadas. Ni la ciencia es democrática ni la política suele casar bien con temas de salud y ciencia. Los sesgos ideológicos aplicados en estas áreas suelen ser fuente de eterno conflicto, especialmente en temas complicados como las energías renovables, la eutanasia o el aborto. Los partidos suelen dar más peso a la opinión de sus votantes o a los grupos de presión que a los comités técnicos.

También ocurren estas lindezas en relación con las pseudomedicinas, pues su regulación gubernamental está influida por los grupos interesados, la demanda de la gente mal informada y la mal entendida equidistancia entre la medicina científica y el chamanismo. Por ello hay una presión constante para que algunas pseudoterapias sean costeadas por el sistema sanitario y por ello ejercen sus prácticas con bastante libertad estos charlatanes, incluyendo joyitas como Corbera o Pàmies, quienes tendrían que estar tras las rejas desde hace mucho.

En un partido político donde todo lo malo tiene cabida no es de extrañar que cuente con secciones dedicadas a engañifas. Por ello Podemos tiene su Circulo Podemos Homeopatía, sea o no oficial. Seguro a estos fantasmas les parecerá divino que se aplique tautopatía, homeopatía y farmacopea medieval en un país donde las políticas nefastas que sus amos comparten con la basura chavista han destruido cualquier logro de la civilización. ¡Aleluya!

“Ceterum censeo Podemus esse delenda”

¡Basta ya de tonterías! Es la anticivilización (parte II)

Continúo con el desahogo de la bilis que me genera el ascenso de los más mediocres, congregados en Podemos y su agrupaciones lameculísticas. En la primera parte comenté cuatro patrones que se repiten cada vez que triunfa la anticivilización: el demagogo antisocial, la masa obediente, el movimiento populista y los grupos y acciones radicales que violentan el equilibrio social. Todos estos patrones tienen reflejo en la situación actual española.

Yo conozco bien este proceso, como todo venezolano de bien, por haber pasado por tan desagradable trago. No en vano han sido venezolanos emigrados los primeros en manifestarse en contra del esperpento populista podemita cuando aún no apuntaban nada en el panorama electoral.

Venezuela como campo de entrenamiento

Da un inmenso dolor ver cómo tu país se pudre en la barbarie más mezquina, más salvaje, más arbitraria y ciega. Una ruina en todo sentido que es responsabilidad del chavismo; antes de ellos el país ya era un desastre, pero era un país, ahora es un estercolero al borde del estallido y sin sin solución en el horizonte, aun desapareciendo el régimen.

Da un dolor iracundo ver que unos malditos que pusieron sus granitos en la “regolusión bolivaeriana” y sacaron pingüe provecho de ello, se erijan en epítomes de la democracia y la justicia social en España. ¡Malditos mil veces! Es una banda destructora, sin respeto por los demás, sin capacidad para proponer soluciones factibles pero con un poder para derruir y provocar caos, ya que su motor no es el bien común (ni siquiera el propio) sino el odio, el rencor y el revanchismo que han bebido de su catecismo.

Todavía no se sabe del todo la profundidad de la implicación de los malditos de CEPS en el desarrollo de la tiranía chavista ni cuánto ha sido el beneficio que han sacado –o sacan– de la destrucción de Venezuela. Tarde o temprano se aclarará.

Se puede inferir que la pandilla infame creadora de Podemos usó mi país como un campo de entrenamiento, como una prueba piloto de sus armas de destrucción social. No fueron allí a aprender, sino a enseñar: cómo restringir la libertad de medios, cómo manejar a los disidentes, cómo adoctrinar a la turba, cómo usar las fuerzas de represión (¡qué buenas son cuando son ellos quienes las comandan!) para inducir miedo, cómo usar a los propios círculos vecinales para controlar a pie de calle a la población.

Del agusanado régimen castrista también aprendió el chavismo todo esto, y además aprendió la administración del hambre: quien ocupa su tiempo en lograr el mínimo avituallamiento para que subsista su familia no puede perder horas en actividad política ni en maniobrar contra el tirano. Así que el racionamiento, además de consecuencia inevitable de un sistema ineficaz, es un medio de control de masas. Pero hasta eso se les ha ido de las manos a los mandriles chavistas, animales irracionales como son, incapaces de hacer nada con tino.

Y a cambio de contribuir con la eutanasia nacional, los malhechores de Podemos recibieron una millonada del régimen. Dinero de la gente que no tiene alimentos ni medicinas ni seguridad ni futuro. Dinero producto de la mayor corrupción de Latinoamérica, de un narco-Estado que nutre guerrillas fuera de sus fronteras y emboliza su ideario a otros lugares. El émbolo séptico que nos tocó aquí se llama Podemos, Iglesias, Errejón, Verstrynge, Monedero…

Vano es el intento de esta gentuza por desvincularse de su papel en Venezuela y de su afecto por la causa nociva del chavismo. Youtube es un auténtico libro de historia y allí se encuentra valiosa documentación del pasado de la pandilla. Náusea infinita ver al enclenque Iglesias lagrimeando por la memoria del psicópata Hugo, oír al niño maligno Íñigo adoctrinando a la turba roja. Soportar a toda esta hez hablando de mí país como si en algo les importara, aguantar que esa bolsa de mierda ignorante a la que llaman “Kichi” niegue miserablemente el sufrimiento diario que mi familia afronta en Venezuela.

Vano, digo, es que estos malhechores simulen moderación, porque sus palabras y gestos están ahí. También el psicópata Chávez fingió moderación en 1998, cuando aspiraba a la presidencia. Ahí están los videos de la época donde el infame gorila se va por la tangente al ser preguntado sobre Cuba y Castro. Toda esa moderación se fue al carajo cuando los destructores chavistas coparon las instituciones. Cuba se hizo el referente y la miseria el credo.

Ya advertí en otro post del triste paralelismo en la historia reciente de España y Venezuela. Quizás de no haber el gallinero electoral de este añito que llevamos no se oiría tanto de Venezuela en los medios españoles. De no tener en casa la amenaza de los hispanochavistas importarían mucho menos las calamidades que allá acontecen. Pero si ello sirve para frenar el ascenso de la anticivilización pues al menos que valga la moraleja.

El problema de la educación y la universidad

Sumamente inquietante es el origen de este proceso basurístico: la Universidad. Atormenta ver el apoyo de estudiantes a una causa falsaria, cómo acuden henchidos de ilusión a escuchar las bobadas de los líderes morados. La juventud es fogosa, idealista, busca utopías y, como toda masa, es proclive a atender aquello que quiere oír. Todos queremos cambiar el mundo, pero hay que hacerlo para bien y con seso.

Que los núcleos educativos sean nido de movimientos de esta calaña es signo de lo que pasa cuando no se hacen las cosas bien durante mucho tiempo. Un sistema donde se relaja la exigencia académica y cualquier intento por elevarla es visto como un ataque a la libertad educativa; donde no se aprende una perspectiva del mundo y de la historia, sino solo contenidos tabulados en un programa, si acaso.

Una universidad tarada de endogamia, de enchufismo y de politiqueo de comadres, donde se puede medrar sin mostrar méritos, donde incluso se llega a “cátedro” con un bagaje de poca monta y se califica cum laude a casi cualquier tesis –¡hasta la de la monja Forcades, sobre medicina alternativa!

Entiendo la universidad como templo del conocimiento, no del activismo radical, pero parece que esto forme parte del pensum de muchos centros (no solo en España, por supuesto). ¿Es bueno que los campus universitarios estén pintarrajeados y empapelados de consignas políticas extremistas? Incluso una facultad médica como la del Hospital Clínic de Barcelona, enclavada dentro del hospital y ajena al campus suele tener su venerable vestíbulo empapelado con proclamas. Las universidades lo permiten en pro de la tolerancia y la libertad de expresión, pero como siempre, ello es aprovechado por quienes no toleran ni respetan la libertad individual. De allí provienen todos estos lumbreras.

Un líder intelectualmente nulo

Con mucha frecuencia se tilda al narciso antisocial de Iglesias de persona inteligente, preparada, con gran dominio de la elocuencia y del uso de los medios. Incluso sus detractores alaban estas características en él. Yo opino lo contrario: ese señor es un absoluto ignorante, un mediocre sin paliativos, un producto de esa universidad superficial que antes denuncié. Este movimiento asume una pseudointelectualidad mal entendida, una incultura bañada de pose.

Bastaría aquel día que vomitó aquello de que Newton descubrió la Relatividad para haberlo devuelto a primaria. Aquello no fue un lapsus, fue una muestra de prístina ignorancia emitida con el mismo aplomo con el que este demagogo dice todas sus bobadas, como si fueran verdad evangélica; allí mostró que no sabe nada sobre nada, que todo lo quiere llevar a su concepción aberrante de la política. “A los liberales les gusta Newton”, ¡vete a hacer puñetas, imbécil!

Cada vez que este nulo cita a algún autor serio o un hecho histórico mete la pata, todo lo tergiversa, todo lo quiere amoldar a su catecismo. Un catecismo limitado y sectario que bebió desde niño, inculcado por familia materna y paterna. Y este bruto es profesor universitario, cuánto más no ha llegado a candidato presidencial, si para ello hace falta mucho menos currículo.

Este tipo es un saltimbanqui, un payaso, un trilero, sólo maneja la concepción del espectáculo, como lo demostró en las Cortes y cada vez que sale por TV (o sea, constantemente). Explota su personalidad histriónico-narcisista para hacer de vedette.

Y sus correligionarios, más de lo mismo, una sarta de ignorantes, de síndromes de Dunning-Kruger, gente que ha vivido sin verdaderas carencias materiales pero sí intelectuales, desde las contorneadas cejitas del viperino Errejón, la pijotera Bescansa o la absolutamente nula Colau, extremo de la inutilidad y el vacío. Y paro de nombrar porque no tengo ondansetrón a mano.

No es de extrañar que un buen cacho del “mundo de la cultura” apoye con fervor y firmas a estos payasos. Hay una borrosa línea entre la cultura y el espectáculo; en lo personal no creo que una caterva de actorzuelos entretenedores, subvencionistas, saltimbanquis como su líder, deban considerarse representantes de la Cultura, como mucho son espectáculo, y con frecuencia poco edificante.

Agradecimientos a todos los responsables

A este extremo no se llega por mala suerte, sino que es producto de mucho tiempo y mucha gente haciendo las cosas mal. Paso a darles mis más efusivos agradecimientos.

En primer lugar a los partidos que han monopolizado la democracia española desde la Transición. Gracias por haber administrado mal, por haber puesto vuestros chiringos por delante del bien común, por haberos hecho insoportables para le gente decente. Mil gracias por haber engañado, estafado, malversado, robado a dos manos. Un millón de gracias por crear un sistema educativo que premia la mediocridad y un sistema fiscal que penaliza el trabajo, un estado que subvenciona en vez de invertir. Si todo el mal fuera para vosotros ya estaría bien que los ultras populistas os defenestraran, pero las consecuencias de esto son para todos nosotros.

Gracias al sistema universitario por servir de vivero a esta ralea, por no tener toda la seriedad que tan egregia institución requiere, por ser patio de comadres y por vivir encapsulada.

Gracias a las Administraciones del Estado, incluyendo la judicial, por ser tan buenecitas con la gentuza que pervierte el orden. Que okupas, cuperos, antisistemas violentos, anarquistas y demás prosélitos del porro y la litrona campen a placer en nuestras ciudades es por simple dejación en aplicar la ley. La administración está para proteger a quienes trabajamos para pagarnos nuestros gastos.

Gracias a los que se niegan a aceptar que la Guerra Civil Española terminó hace 77 años y la dictadura franquista hace 40. No se puede caminar con la cabeza totalmente vuelta atrás sin tropezar repetidamente. Comprendo a la perfección la abominación que suscita el recuerdo franquista en quienes fueron jodidos por aquello, porque es lo mismo que me pasa a mí con el chavismo. El fantasma de una restauración franquista aquí es insignificante, imposible, pero muchos jóvenes que siquiera vivieron el régimen han comprado el erróneo discurso de una Arcadia republicana donde todos eran libres y felices.

Agradecimiento muy especial a los medios de comunicación por mantener en perpetua antena a estos gañanes, por servirles de megáfono pues, sea para apoyarlos o criticarlos, constantemente se habla de ellos. Algunos medios incluso están formalmente entregados a la paranoia podemita. Muevo la sopa y sale a flote alguien de Podemos, estoy harto. Incluso hasta yo he dejado que se infiltren en este pobre blog, que debería centrarse en cosas de Ciencia y de ilustración.

“Que no, tranquilo, aquí no va a pasar nada”

Frase de muchos amigos optimistas y cándidos. Sinceramente me parece que no valoran la magnitud del problema. Cuando algo parece tan desorbitado e irreal cuesta verlo como una factible amenaza. ¿Es creíble que estos civilizados pueblos europeos de tan larga civilización se enfrasquen en una carnicería de odio ciego? Y sin embargo pasó en la Segunda Guerra, y antes en la Gran Guerra y antes cuando Napoleón y así hasta donde llega la vista. Eso tan descabellado pasó aquí.

En Venezuela muchos decían lo mismo, “no, aquí no puede haber comunismo”, y de inmediato hubo invasión institucional cubana, expropiaciones, censura de medios… Superaron todas las expectativas de desastre.

No os confiéis de esta gentuza. “No, aquí no podrán hacer lo que dicen, estarán controlados”, pues os digo que esta gente es como la maleza que si anida en una grieta, crece y va abriendo la grieta cada vez más. Si alcanzan una masa crítica darán muchos problemas. “No, que la gente no es tonta”, pues parece que uno de cada cuatro votantes apenas tiene luces para votarles a estos.

¿A quién puede votar un simpatizante de izquierdas que no desee a esta banda? Pues entre los partidos que se han entregado al hocico del depredador, como la extinta Izquierda Unida, y los que aceptan a Podemos como un interlocutor válido y hasta cogobiernan en múltiples sitios, son pocas las opciones, si es que hay. Los trileros de Podemos no pueden ser interlocutores en nada, no tienen cabida en la civilización, están en otra liga donde el sentido común y el respeto no existen. Quizás sea por deformación profesional, pero yo no me pongo a dialogar con una infección o un tumor: les doy tratamiento.

Votad a quien os dé la gana, a lo que os salga del terciopelo vulvo-escrotal, aunque sobre la mesa estén los de las tramas de corrupción, los de los sobres, los que llevaron a España al borde del rescate, los niños del IBEX y poco más. Lamentablemente cualquier cosa es preferible a la anticivilización hispanochavista.

En fin, seré yo un mierda triste apátrida y me tocará de nuevo buscar otro sitio, huyendo de quienes no dejan a la gente normal vivir en paz. No quiero ver cómo reducen esto a escombros y comercian con la chatarra.

Adenda 27/6/2016
Suerte hubo de que no se cumpliera el catastrófico escenario predicho por las encuestas, pero la basura sigue allí, con sus mismos escaños, esos 71 bichos que la cánida encargada de Podemos Andalucía tuiteó ufanamente como “escaños del pueblo”; debe ser que quienes no les votamos no pertenecemos al género humano, a lo mejor ni somos seres vivos según su cortedad mental. Curiosas matemáticas las que permiten a los malditos conservar sus diputados a pesar de perder más de 1,2 millones de votos (enhorabuena a los votantes arrepentidos), mientras los otros dos partidos, con menor pérdida de votos, sí dejaron escaños por el camino.

¿Será que los demás partidos tomarán el recado y harán las cosas con un poco más de cordura? ¿Trabajarán más por el bien común? Difícil que ese recreo de parvularios madure, pero a ver…

La amenaza hispanochavista sigue allí y seguirá dando por el ojete sin tregua. Insistiré en usar la machacona frase de Catón el Censor pero cambiando Cartago por Podemos, pidiendo su desaparición absoluta. A Catón le funcionó, así que “ceterum censeo Podemus esse delenda”, cojones.

 

¡Basta ya de tonterías! Es la anticivilización (parte I)

“No puedo sufrir el dolor de un diente y que la lengua no vaya a él”
Giraut de Bornelh
Trobador occitano, s.XII

Estoy harto y lleno de ira, estoy hasta lo que vienen siendo los mismísimos cojonazos. Tengo la albugínea inflamada, el dartos hecho virutas y el cremáster deshilachado. Me asombra, me indigna, me marea que en estas Españas de tan larga historia tenga semejante auge un movimiento de mediocres como el de Podemos y demás despojos satélites.

Muy mal se han estado haciendo las cosas en estas décadas y muy desorientado debe estar un buen cacho de la sociedad para que ese proceso de limitados intelectuales apunte tan alto. Y no se trata de hacer propaganda de miedo y de que “viene el lobo”, porque el lobo ya es conocido, ha demostrado su poca lucidez al frente de importantes ayuntamientos, ha hecho las performances más infames y payasas en esos 111 días de esperpento de la pasajera legislatura sin gobierno.

Pero no hacía falta que mostraran su peligro y ausencia de inteligencia, pues quien se presente esgrimiendo las ideas rancias, caducas, malolientes y demostradamente deletéreas que defiende esta sarta de limitados ya da suficiente evidencia de la amenaza que representan para la gente normal, que no milita, que quiere trabajar y vivir en paz.

Advertencia: en lo que aquí digo no vale la falacia de que quien abomina algo es porque apoya la opción opuesta (como si por ser anti-Barça uno automáticamente es un merengón impenitente, o viceversa), pues puede no estarse de acuerdo con ninguna de las opciones disponibles. El mundillo político me parece demasiado cochino.

El reconocimiento de patrones

Una de las características neuropsíquicas más destacables del ser humano es su capacidad para reconocer patrones; es una habilidad que ha ayudado a la supervivencia de la especie al facilitar la toma de decisiones basadas en experiencia previa, a adelantarse a una contingencia y evitar males o a seleccionar aliados dentro del grupo. La Historia está llena de patrones que se repiten, procesos que cambian de protagonistas y atuendos pero que en el fondo siguen los mismos pasos y tienen similares consecuencias. Pero la falta de conocimiento y de perspectiva histórica en la gente le restringe para reconocer un patrón conocido que se repite ante sus narices.

En Medicina decimos que no se puede diagnosticar lo que no se conoce. Igualmente, el desconocimiento de la Historia no deja ver que esa banda de facinerosos que venden nueva política y progreso se respalda en un nefasto corpus ideológico centrado en destruir, violentar, execrar y que ha sido responsable de mucha infelicidad y desgracia. La anticivilización.

Populismo, totalitarismo y tiranía

El primer patrón histórico es el de los movimientos populares conducidos por demagogos que invariablemente acaban en desastre y/o tiranía. Veamos a brochazos muy gordos unos pocos ejemplos.

Una primera aproximación la vemos en el fin de la República romana, cuando tras décadas de enfrentamiento, los optimates (representantes de la élite adinerada) son barridos por los populares (adinerados, pero “defensores” del pueblo), los sucesores de César iniciaron las dinastías imperiales absolutistas donde nadie rechistaba y la gente tenía “pan y circo”.

La madre de todas las revoluciones, la Revolución francesa, auténtico movimiento proletario que puso patas arriba el sistema y demostró lo que ocurre cuando el poder político se rige por rencor y revancha: escabechina y régimen del Terror. La revolución se comió a sí misma y acabó en Napoleón, emperador responsable de 13 años de guerra paneuropea.

La Revolución bolchevique de 1917 es la inspiración de todos los movimientos de izquierda hasta la actualidad. La “dictadura del proletariado” inevitablemente pasó a ser dictadura a secas con purgas permanentes contra cualquiera que osara levantar el cogote. También unos cuantos millones de víctimas. Otros tantos movimientos populares acabaron en régimen totalitario en China, Camboya, Corea, Vietnam o en ese forúnculo enquistado en América que es Cuba.

No todos los populismos son de izquierda, pues el más catastrófico surgió del populismo nacional-socialista alemán. Estos perfeccionaron las herramientas de influencia de masas y control de medios que les permitió hacer sus enormes hijoputadas con aplauso colectivo.

populismo-totalitatrismo-tiranía

Proceso inevitable por el que un movimiento populista capitaneado por un demagogo pasa a un totalitarismo que excluye y persigue a los que no pertenecen al grupo, y finalmente se dedica a gobernar sólo para la cúpula de poder.

Los ejemplos más recientes son los populismos de la más baja estofa que han proliferado en América Latina, iniciados por un psicótico Chávez en Venezuela y replicados en otros países de la zona. Han seguido a la perfección el manual:

  • Dentro de una crisis institucional y económica surge un gran demagogo que administra el descontento, pero sobre todo los intensos resentimientos y deseos de revancha de los sectores populares.
  • El demagogo y sus adláteres tienen un pasado turbio. Han participado en situaciones francamente antidemocráticas, sea intentonas golpistas, manifestaciones violentas, etc., que después se venden como parte de la épica revolucionaria. Han hecho alarde de su desprecio por la democracia y el respeto a los demás.
  • El demagogo aglutina una sarta de partiditos minoritarios y movimientos sociales (“mareas y confluencias” se podría decir) que lo ayudan a alcanzar poder político mediante cauces constitucionales. Esa miscelánea de partidos será después devorada por el gran partido del demagogo.
  • Una vez en posición de mando dinamitan las instituciones desde dentro. Niegan cualquier posibilidad de consenso con los representantes del “antiguo Estado”. La democracia es la que ellos dicen y la que les conviene.
  • Los demagogos institucionalizados se apoyan en mamporreros vecinales, sindicales o estudiantiles constituidos en “círculos” para hacer trabajo sucio: reventar plenos, reventar actos de gente que opina diferente, reventar cabezas si hace falta. Posteriormente esos “círculos” resultarán útiles en labores de delación y mando directo a pie de calle. Actualmente existe la versión de hostigamiento por redes sociales.
  • Cualquier revés del “proceso” se justifica por los enemigos internos y externos que en realidad atacan al Pueblo encarnado en el demagogo. Cualquier acción de dudosa corrección o legalidad de un miembro del “proceso” tiene explicación y amparo.
  • Cuando inevitablemente sobreviene la ruina y la protesta general, el “proceso” evade cualquier mecanismo legal que pueda usarse en su contra y actúa con total prevaricación para aferrarse al poder o morir matando. Ya se sabe que ninguno de estos Reichs ha durado mil años.

Podéis marcar en esta lista las cosas que han ido haciendo los pedos con barbita de Podemos; seguro serán muchos los checks.

La psicopatía del líder

En psiquiatría se ha discutido mucho sobre los perfiles de personalidad de los líderes políticos a lo largo de la Historia. Hay de todo, desde arribistas sibilinos hasta esquizofrénicos de camisa de fuerza. Pero un perfil repetido con demasiada frecuencia es el del trastorno antisocial.

Mira por donde el alfeñique cifótico de Iglesias muestra numerosos rasgos de los trastornos de personalidad del Grupo B según el DSM-5, es decir, personalidad antisocial, histriónica y narcisista. Obviamente esto no es un diagnóstico, pues ni soy psiquiatra ni espero jamás tener una entrevista con semejante espécimen. Veamos algunos rasgos escogidos de estos tipos de personalidades según los manuales psiquiátricos:

Rasgos antisociales:

  • Dificultad de adaptarse a las normas establecidas, el antisocial se crea su propio código de valores y ello lo lleva a “cabalgar contradicciones” frecuentemente, bordeando la línea de la legalidad cuando no saltándola abiertamente.
  • Irrespeto por los derechos de los demás y falta de remordimiento ante el daño que pueda hacer a otros, pues ello encuentra justificación en su código personal de conducta y en los beneficios que obtiene.
  • Deshonestidad, mentir repetidamente, esconderse bajo alias, estafar a otros por beneficio o placer.
  • Irritabilidad, agresividad, irresponsabilidad. En el perfil antisocial es frecuente el abuso de sustancias y se encuentra en un elevado porcentaje de población carcelaria.

Rasgos histriónicos:

  • Necesita ser el centro de atención. La relación con otros está marcada por comportamiento seductor o provocador.
  • Expresión emocional superficial y cambiante.
  • Usa su aspecto físico para llamar la atención y desmarcarse del resto.
  • Forma de hablar subjetiva y carente de matices.
  • Autodramatización y teatralidad exagerada.

Rasgos narcisistas:

  • Grandioso sentido de autoimportancia, fantasías de éxito ilimitado.
  • Cree que es especial, exige admiración, es pretencioso y espera cumplimiento rápido de sus expectativas.
  • Interpersonalmente explotador, usa a los demás para su beneficio.
  • Carece de empatía y de identificación sincera hacia los demás.
  • Con frecuencia es envidioso o se cree víctima de envidias.
  • Actitudes arrogantes o soberbias.

Os será fácil reconocer muchos de estos rasgos en gente a la que le gusta mandar, sean líderes históricos o actuales. Sin ir más lejos, Donald Trump o Putin –¿alguien imagina un mundo encabezado por estos dos?–, el dueño de corea del Norte, Berlusconi o Chávez. Pero no solo corresponde a grandes estrategas de la política, sino que tales rasgos están en jefes de empresa, encargados de una sección, dirigentes vecinales y hasta en el mierdecilla de la coleta.

Este espécimen concreto transmite un claro aplanamiento afectivo y una inquietante ausencia de humor que no invitan a pensar nada bueno. Siempre me ha llamado la atención al ver documentales de la Alemania nazi cómo es casi imposible ver una grabación previa a su acceso a la Cancillería donde se vea a Hitler sonriendo; posteriormente si hay momentos donde mostraba su cretina sonrisa, como cuando acariciaba su pastor alemán. Algo así se aprecia en Pablete, pues desde que en mala hora saltó a los medios nacionales y fundó partido mantuvo el ceño fruncido, el rictus serio, como si cargara el sufrimiento de la Humanidad sobre sus mesiánicas espaldas. Hasta que no pisó la alfombra del Congreso no vimos todo el esplendor de su macabra sonrisa de dentadura yonquioide, y sus “bromas” basadas en lanzar ofensas y perolas de estiércol dialéctico.

La gente escucha lo que quiere oír

Para que se cumpla la ecuación según la cual el personaje con el segundo patrón descrito (el demagogo antisocial y narcisista) establece el evento histórico definido por el primer patrón (el movimiento popular que acaba en tiranía), hace falta un tercer elemento: la masa de población obediente. Este es un patrón persistente, estudiado por la sociología y la psicología de masas.

No hay líder sin un grupo humano que le siga y cumpla sus órdenes. Ningún movimiento histórico, sea nacional, militar, político, religioso, incluso deportivo, puede concebirse sin una masa humana que lo apoye, sin individuos que limiten su pensamiento crítico personal en pro del pensamiento del grupo, el cual está determinado por los cabecillas y, en última instancia, por el líder.

Para que surja el seguimiento popular el demagogo cumple una premisa elemental: decirle a la gente lo que quiere oír. Que en USA hay un buen segmento de la sociedad que no quiere inmigración, no quiere un Estado inmiscuido en asuntos privados y desean tener armas, pues va Trump y les rebuzna lo que quieren. Que en España hay un estrato acostumbrado a un Estado sobreprotector, al subsidio, a mejor todos pobres que no algunos ricos, pues va Iglesias y esgrime sus bobadas a quien pueda interesar. Es la idiosincrasia del país y su historia reciente lo que determina el auge de un populismo derechista (Austria, Francia, Holanda) o de izquierda (España, Italia, Grecia).

Dentro de la masa seguidora hay de todo: los que se acogen por sentir protección, lo que se resignan por miedo a la exclusión, los que apoyan el movimiento más por contrariar al grupo opuesto que no por convicción y, por supuesto, están los ciegos acólitos, fanáticos y activistas, en quienes descansa buena parte del éxito del movimiento. En este último grupo están los ideólogos, los que dan discursos y azuzan a la masa, y también están sus ejecutores, habitualmente impensantes violentos (como claros ejemplos están los sindicaleros Bódalo del SAT o Garganté de la CUP). Habría que destacar las hordas que actúan en las redes sociales, mamporreros digitales de fe ciega en su causa.

Hay aún un cuarto patrón que se repite periódicamente: la escalada de movimientos extremistas de distinto signo que pugnan entre ellos a ver quien la hace más gorda y así hasta que la cosa toma una dimensión colosal y sobreviene un cataclismo que jode a todo el mundo. Pandillas violentas anti-fascistas y neofascistas, movimientos okupas, antisistemas de todo tipo, yihadistas, nacionalistas radicales diversos, hooligans deportivos (¿alguien recuerda una Eurocopa más violenta que ésta de Francia?). La anticivilización vence cuando la sensatez escasea.

En la segunda parte abordaré los dos aspectos que más me revientan del miserable demagogo y su mediocre legión podemita: el uso que hizo y hace de mi finada patria, Venezuela, y el insultante velo de intelectualidad de origen universitario con que se presentan los cabecillas de tal banda de facinerosos.

Vidas paralelas: democracias de España y Venezuela

Plutarco escribió entre los siglos I y II d.C. una famosa serie de biografías donde comparaba por pares a personajes de Grecia y Roma que compartían similitudes en sus historias: Alejandro y Julio César, Demóstenes y Cicerón, Alcibíades y Coriolano… Las Vidas Paralelas de Plutarco son una valiosa fuente histórica y literaria de la Antigüedad.

Los paralelismos en la Historia son frecuentes porque los patrones se repiten, tanto a nivel de personalidad de los líderes como en cuanto a procesos sociológicos y políticos. De allí la repetida frase sobre aprender de la Historia para no repetir errores del pasado.

Como me crié en Venezuela y ahora me sigo criando en España, y conozco las realidades y la historia reciente de ambos países, no puedo dejar de notar algunos paralelismos políticos especialmente a partir de la segunda mitad del s.XX, eventos y períodos que con un desfase de un par de décadas se han dado en ambos Estados: a mediados de siglo había dictadura militar en ambos, seguida del establecimiento de un régimen democrático parlamentario, predominio bipartidista durante un largo período, agotamiento del modelo bipartidista y surgimiento de nuevas opciones y, finalmente, emergencia de un movimiento populista.

Obviamente son muchas más las disimilitudes que las semejanzas entre mis dos patrias, pero no deja de ser llamativo el parecido de estos patrones.

Militares al mando

En los años 50 regía en los dos países una dictadura militar, Franco en España y el general Marcos Pérez Jiménez en Venezuela. Ambas dictaduras pusieron fin a un breve período democrático representado en España por la Segunda República y en Venezuela por los períodos de los presidentes Medina Angarita y el literato Rómulo Gallegos.

Los militares sublevados derrocaron a Gallegos en 1948 e impusieron una junta militar presidida por Pérez Jiménez, quien gobernó con mano dura durante 10 años. El levantamiento del 36 en España condujo a una aún no cicatrizada guerra civil hasta el triunfo de Franco en 1939 y su gobierno hasta 1975.

Como en toda dictadura hubo persecución de opositores, presos políticos, exilios y enfrentamiento con la Universidad. Ambos dictadores lograron llevarse más o menos bien con los gobiernos occidentales y en especial con el gran Yanki, irguiéndose como defensores ante el comunismo. También ambos períodos tuvieron un momento de auge económico y modernización, en Venezuela gracias a la enorme eclosión de la explotación petrolífera en los 50 y en España por la recuperación económica de los 60.

Transición a la democracia

Pérez Jiménez fue derrocado en enero de 1958 mediante un golpe de Estado con la colaboración de los partidos perseguidos y el respaldo de parte del ejército. En España, 17 años después, se apagaba el franquismo tras el fallecimiento del caudillo.

El depuesto general Pérez Jiménez huyó a la República Dominicana del tirano Trujillo y después a Miami. En 1963 USA lo extraditó a Venezuela y allí se le condenó por enriquecimiento ilícito y peculado. Pasó 5 años en la trena y al salir migró a Madrid, donde vivió con su amasada fortuna en La Moraleja hasta su muerte en septiembre de 2001.

La transición venezolana se concretó en el Pacto de Punto Fijo de octubre del 58, firmado por los principales partidos (con la exclusión del Partido Comunista) y que permitió convocar elecciones democráticas y evitar un nuevo mando militar.

La transición española fue más larga y compleja. El gobierno de Adolfo Suárez tuvo que trabajar con guantes de seda para llegar al referéndum sobre la Ley para la reforma política de diciembre de 1976, que permitió desmantelar las estructuras franquistas y convocar elecciones para junio de 1977.

Democracia bipartidista al estilo occidental

Para cuando la UCD de Suárez ganó las primeras elecciones ya hacía dos décadas que en Venezuela se disfrutaba de un régimen de alternancia bipartidista. Como en todas las grandes democracias de Occidente, en ambos países se repartieron el mercado político dos partidos principales, lo que llaman de derechas e izquierdas; en Venezuela fueron el partido socialdemócrata AD y el democristiano COPEI, más o menos equivalentes al PSOE y al PP respectivamente.

Cada 5 años se votaba en Venezuela, cada 4 en España, la gente disfrutaba de las libertades constitucionales y todo parecía normal. Modernidad, progreso, estabilidad política… pero también corrupción cada vez más descarada, desfalcos y chanchullos por parte de cargos de ambos partidos; para rematar se añadió crisis económica.

En Venezuela la gran crisis se inició en 1983 con una macrodevaluación y a partir de ese año la economía siempre fue en picado y la inflación en aumento; en 1994 ocurrió una seria crisis bancaria. En España hubo una crisis en 1993 y la que actualmente arrastramos, a partir de 2008, con su importante componente financiero.

CAP y Felipe Gonzalez

Carlos Andrés Pérez y Felipe González, amigos y colegas políticos. Fotografía de 1989 vía El País.

Tres décadas y crisis del sistema

Justo cumplidos 30 años de vida democrática, el deterioro institucional condujo a un levantamiento popular en febrero de 1989, el «Caracazo», donde las protestas ciudadanas terminaron en violentos saqueos, toque de queda y ejército en la calle aplacando los disturbios. La cosa se agravó con los dos intentos de golpe de Estado de 1992 por el sedicioso comandante Hugo Chávez contra el presidente Carlos Andrés Pérez (AD). Aquí un «Reporte Semanal» de TVE de la época.

En España también tardó tres décadas en fraguarse una seria crisis del sistema, pues a partir de 2008 y coincidiendo con el grave trastorno económico más los inagotables casos de corrupción, el enfado de los ciudadanos fue aumentando. Parte del descontento coaguló en el movimiento de los indignados del 15M y sus prolongadas protestas en Madrid.

Fin del bipartidismo

El presidente Pérez fue encausado por malversación de fondos reservados y destituido en 1993. Ese mismo año hubo una escisión en el partido COPEI, en la que conservador Rafael Caldera (fundador del partido y presidente de la República en el período 1969-74) se separó y fundó un nuevo partido con la extraña compañía de militantes de izquierda marxista. Convergencia, que así se llamó el frankensteiniano partido, ganó las elecciones de 1994; con esta movida se rompió la hegemonía bipartidista venezolana.

Durante el segundo mandato de Caldera se dio amnistía a los sediciosos «bolivarianos» y Chávez comenzó su carrera política con partido propio más el apoyo de multitud de pequeños partidos socialistas y comunistas.

En España la segunda legislatura de Zapatero tampoco llegó a su fin, pues la crisis lo obligó a convocar elecciones anticipadas en 2011. La sucesiva legislatura de Rajoy que ahora llega a su fin no ha tenido el beneplácito popular y durante la misma han emergido nuevas fuerzas políticas, Podemos y Ciudadanos, con suficiente peso para cambiar el mapa bipartidista que hasta ahora regía en el país.

Populismo destructor

Hasta aquí puedo hacer paralelismos entre las historias recientes de mis dos patrias. Sin embargo, sí puedo resumir lo acontecido en Venezuela desde 1998. Estas casi dos décadas de «revolución bolivariana» (por cierto, ajena por completo al ideario del mantuano Bolívar) se iniciaron con la holgada victoria electoral de Chávez y su dedicación a desmantelar todas las estructuras estatales y sociales, independientemente de que fueran buenas o malas, de que funcionaran o no.

Reforma constitucional a la medida del nuevo caudillo, prolongando al máximo la posibilidad de perpetuarse en el poder. Exclusión y hostigamiento de los ciudadanos no seguidores del líder. Cambio de política internacional con acercamiento a Cuba como referente. Muchos nos preguntábamos asombrados cómo podía perseguirse el progreso del país emulando a un régimen dictatorial viejuno y caduco, pobre, fracasado en lo económico e implacable en el atropello de las libertades individuales. Hay incautos, soñadores o directamente cretinos que aún piensan que Chávez trabajó por el bien de los pobres y la justicia social. ¡Una mierda como una catedral!

En el aspecto político el chavismo ha cumplido con lo típico de cualquier sistema totalitario: unificación ideológica (pensamiento único) con exclusión y persecución de los disidentes; reescritura de la Historia nacional para hacer a las viejas glorias patrias compatibles con la ideología estatal; monopolio absoluto de la educación y de los medios de comunicación; identificación del líder con el Pueblo –el líder es el Pueblo–; definición de enemigos externos, como el imperialismo gringo y el capitalismo; definición de enemigos internos, como la clase alta, los empresarios, las personas con estudios superiores y según qué inmigrantes; la culpa de los males nacionales es de los enemigos de la patria y ello justifica todas las decisiones del líder.

En el aspecto económico los resultados han sido: desmantelamiento de la ya de por sí limitada industria y del sector agropecuario a costa de expropiaciones y estatizaciones; suplantación por estructuras alternativas inoperantes donde domina la ideología sobre la eficacia; dependencia absoluta del sector petrolero; financiación de países vecinos gobernados por «amigos» del líder; férreo control cambiario para evitar la lógica huida de capitales, con viacrucis para tener los dólares necesarios para que empresas e industrias compren materiales y comercien con el exterior; como consecuencia del control de divisas existe un cambio oficial ajeno a la realidad y un cambio «paralelo» por las nubes; corrupción a escala sideral, con aparición de los «boliburgueses», nueva casta de ricos gracias al régimen; inflación récord Guinness; control de precios para intentar maquillar la inflación; todo lo anterior no podía sino desembocar el desabastecimiento generalizado, pobreza, hambre, miseria.

La última bendición del Comandante (que satán tenga en su gloria) fue dejar como sucesor al peor de todos los inútiles que en el mundo han cagado. Venezuela está gobernada por animales, por bestias bárbaras y destructivas. No existe calidad de vida porque ni siquiera la vida tiene valor allí. La desesperación de la gente se ha plasmado en las recientes elecciones legislativas con amplia victoria de la oposición; aunque el nuevo parlamento sea buena noticia dudo que tengan suficiente margen y capacidad para revertir tantos años de demolición. El enfermo está séptico.

cronologia españa venezuela

Línea de tiempo histórica 1950-2015 para España y Venezuela. Muchos eventos se han ido repitiendo en España en un lapso de 15 a 20 años tras ocurrir en Venezuela. Clic para ver a tamaño completo.

Moraleja

Se supone que la Historia permite verse en un espejo del pasado y prevenir males futuros. La Cuarta República de Venezuela bajo el control alternante de dos partidos fue acumulando podredumbre y descontento. Corrupción generalizada, inmoral saqueo del erario, amiguismo clientelar, falta de diversificación industrial, demagógico paternalismo hacia la población aunque sin revertir en ella los beneficios en forma de sanidad digna, educación decente e infraestructuras. Fueron 40 años de progresiva acumulación de basura.

Por ello la gente eligió una opción mesiánica para cambiar las cosas. El problema es que los nuevos que llegaron no eran los que venían a limpiar la basura, sino las ratas y cucarachas que acuden al basurero.

Vale ya de hablar de estos temas. Debo volver a mis asuntos científicos, que para eso estudié una profesión seria y útil para mis prójimos en vez de una paja fatua como ciencias políticas.

Nota a 21-12-2015: veo aterrorizado los resultados de las elecciones de ayer 20D. La parte inferior de la figura del post se va completando para seguir encajando en el paralelismo venezolano. Recordad que el siguiente paso del paralelismo aboca a un precipicio. Ahora hay 69 diputados que no son gallardos reformadores, sino agentes del lumpenato chavista. Estos 69 misófagos que han acudido al vertedero parlamentario, como lo sugerí en la ‘moraleja’ final.

 

Colegas y colegos

Ya está en marcha la campaña electoral de 2015 para las Cortes. Nos vamos a hartar de oír oratoria vacua y tontismos de todo calibre, en especial la recurrente moda de duplicar sustantivos, adjetivos y pronombres en masculino y femenino («trabajadores y trabajadoras», «ciudadanos y ciudadanas»…), para ser políticamente correctísimo y gramaticalmente papanatas. Así es, lectores y lectoras míos y mías, escasos son los políticos y activistas que no se han apuntado a tan malsonante vicio oratorio repetidamente denunciado por lingüistas y profesionales de la escritura, de la RAE para abajo. Exhorto a mis colegas de ciencias y medicina a repudiar semejante pendejada.

Muy recomendable la lectura del amenísimo libro «Las 101 cagadas del español», editado por María Irazusta Lara, donde hay un par de entradas sobre este tema. También se han publicado numerosos artículos en la prensa, como éste de Ricardo de Querol o éste otro de Ignacio Bosque, ambos en El País, o el inmejorable de Javier Marías en Letras Libres. La Real Academia lo ha dejado muy claro en su web y en el Diccionario panhispánico de dudas. Lo mismo Fundéu y el Instituto Cervantes.

Género no es sexo

Mal se comienza en la lucha por la igualdad entre machos y hembras cuando metemos por medio la palabra género, ya que género es un término ampliamente polisémico, con al menos 15 acepciones en el diccionario de la RAE, y en lo tocante a masculino y femenino género es una categoría lingüística y no sexual.

Es decir, las palabras no tienen sexo per se, un camión no tiene testículos aunque es de género masculino ni una ventana tiene clítoris aun siendo de género femenino. El problema viene al hablar de seres animados que sí tienen sexo, y en especial al hablar de personas en plural, pues el plural genérico o neutro coincide en nuestro idioma con el plural masculino.

Al decir «los enfermos» se incluyen a todas las personas enfermas, tanto mujeres como hombres. Es el único modo correcto de decirlo, todas las demás fórmulas no son sino bobadas y subterfugios sin fundamento, ni hablar de «enfermos y enfermas», ni «enfermos/as», ni «enferm@s», ni «enfermxs», ni «los y las pacientes» o descalabros similares.

El plural genérico coincidente con el masculino es algo común en las lenguas romances y no representa en modo alguno un menosprecio hacia la hembra de la especie; si en origen fue un uso machista hace ya muchos siglos que eso ha quedado atrás para permanecer como una forma de economía del idioma y que todos entendemos. En inglés no pasa esto pues sus artículos y adjetivos carecen de género y hasta que no aparece un pronombre por la frase uno puede no saber si se refiere a él, a ella o a algo inanimado. Repito, género no es sexo, para que se entienda:

Género:
  • Género masculino: el, los (y sus concordancias con el sustantivo, pronombre o adjetivo que les sigue).
  • Género femenino: la, las (y sus concordancias con el sustantivo, pronombre o adjetivo que les sigue).
  • Género neutro: lo
Sexo:
  • Sexo masculino: picha
  • Sexo femenino: chichi
  • Otras variantes sexuales: hermafrodita, asexuado

La coincidencia del género neutro con el masculino también ocurre en singular: «lo bueno y lo malo», «el bueno y el malo», «la buena y la mala». Aquí «bueno» y «malo» indican tanto el masculino como el indeterminado, pero estos casos no son los que escaman a los crispados y a las crispadas de la igualdad.

Si se reclama igualdad de géneros, un vendedor de telas podría responder «pero si todos mis géneros son igualmente buenos». La infame violencia entre hombres y mujeres no debería llamarse violencia de género (discusión ésta que se tuvo en su momento), pues no es la violencia de una categoría gramatical contra otra, sino entre personas. Hasta se habla de «transgénero» en vez de transexual, no sea que alguien se imagine a una loca travestida.

Recordemos, por otra parte, que género es una de las principales categorías taxonómicas. ¿Debe considerarse machista que el género de nuestra especie sea Homo –literalmente «hombre»–? Tal vez lo políticamente correcto sea hablar de Homo/Mulier sapiens para no pecar de discriminación contra la mujer. ¡Absurdo!

Palabras tan suculentas para los «buenrollistas» como Humanidad, humano, humanitario, humanizar, etc., provienen todas de ‘hombre’ en última instancia. ¿Habrá que buscar cómo feminizar todos estos términos?

Arroba es la cuarta parte de un quintal

Esta fue en su origen la unidad de medida representada con el símbolo «@». Tanto la arroba como el quintal están en desuso como pesos y el símbolo de la primera se rescató en programación informática.

A algún iluminado, a saber quién, se le ocurrió que «@» tenía un ambiguo perfil entre la a y la o y que, por tanto, sería buena solución para evitar el intolerante plural genérico masculino. Pero escribir cosas como «l@s cirujan@s» es un disparate porque ¿cómo se lee eso? La @ es un glifo sin fonema asociado y por tanto no cabe como letra dentro de una palabra. El lenguaje escrito está supeditado al lenguaje oral: no se debe escribir lo que no se puede pronunciar.

generos

Idiotas e idiotos al poder

El mantra de duplicar los géneros ha arraigado entre políticos, administración pública, oenegés y agentes sociales como las hifas en las uñas de los pies. Diría que la cosa comenzó desde sectores considerados progresistas, sensibilizados con la igualdad y la justicia social, cosa que está muy bien aunque no da salvoconducto para distorsionar el idioma.

Como el peor ejemplo de hasta dónde ha llegado la tontería tenemos a esa bestia inverecunda y maloliente llamada Nicolás Maduro. Este animal ha asumido tanto el protocolo de duplicación de géneros que con frecuencia suelta rebuznos como «millones y millonas», «liceos y liceas», «alertas y alertos», «libros y libras» (y hasta se lo toma a broma, el cretino). Pero qué se puede pedir, partiendo de que la Constitución Nacional chavista está plagada de florilegios como estos:

Artículo 33. Son venezolanos y venezolanas por naturalización:
1. Los extranjeros o extranjeras que obtengan carta de naturaleza…
2. Los extranjeros o extranjeras que contraigan matrimonio con venezolanas o venezolanos desde que declaren su voluntad de serlo…

Artículo 35. Los venezolanos y venezolanas por nacimiento no podrán ser privados o privadas de su nacionalidad…

Artículo 39. Los venezolanos y venezolanas que no estén sujetos o sujetas a inhabilitación política ni a interdicción civil…

Artículo 41. Sólo los venezolanos y venezolanas por nacimiento y sin otra nacionalidad, podrán ejercer los cargos de Presidente o Presidenta de la República, Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva, Presidente o Presidenta y Vicepresidentes o Vicepresidentas de la Asamblea Nacional, magistrados o magistradas del Tribunal Supremo de Justicia, Presidente o Presidenta del Consejo Nacional Electoral, Procurador o Procuradora General de la República, Contralor o Contralora General de la República, Fiscal General de la República, Defensor o Defensora del Pueblo, Ministros o Ministras de los despachos relacionados con la seguridad de la Nación, finanzas, energía y minas, educación; Gobernadores o Gobernadoras y Alcaldes o Alcaldesas de los Estados y Municipios fronterizos y aquellos contemplados en la ley orgánica de la Fuerza Armada Nacional.
Para ejercer los cargos de diputados o diputadas a la Asamblea Nacional, Ministros o Ministras, Gobernadores o Gobernadoras y Alcaldes o Alcaldesas de Estados y Municipios no fronterizos, los venezolanos y venezolanas por naturalización deben tener domicilio con residencia…

Habrá a quien esto le parezca lo correcto, pero no lo es en cuanto a gramática ni retórica, y además es signo de inoperancia de pensamiento. Es llenar con palabras y más palabras vacías que no aportan nada al mensaje.

El desdoblamiento de géneros es una de las herramienta para que los discursos políticos puedan contener más palabras sin decir nada adicional, para parecer que se dice más cuando no se dice nada. Recuerda al estilo de los charlatanes que se dirigían rimbombantemente a la gente: «Señoras y señores, damas y caballeros, amigos y amigas…»

Se me tapa una arteriola de la sustancia blanca cada vez que escucho una declaración política aderezada con mamarrachadas de esta guisa.

Da la impresión de que en los círculos gerenciales públicos hay que usar más palabras de las necesarias y complicar los nombres de las cosas para que parezcan más de lo que son, para hacer como que se hace más de lo que se hace. Por ejemplo, en el sector hospitalario catalán donde trabajo ya casi no hay hospitales, hospitales a secas, ahora abundan especies como: Ciudad Sanitaria, Consorcio Hospitalario, Corporación Sanitaria, Consorcio Sanitario Integral, Centro de Atención, Parque de Salud… a los que hay que añadir el topónimo, el epónimo y la categoría universitaria, si procede. El resultado es un larguísimo nombre institucional que sólo aparece en impresos y bocas de gerentes, porque el personal y los usuarios siguen llamándolo «el hospital de tal sitio» y ya. Mientras, las listas de espera no bajan a pesar del espectacular artilugio nominativo.

Lenguaje machista

Por supuesto que existe lenguaje sexista, lo mismo que lenguaje racista y expresiones ofensivas de toda índole. Es sin duda necesario cuidarse de proferir frases que sean o puedan interpretarse de modo peyorativo, aunque lo de que «puedan interpretarse» reside en buena medida en quien recibe el mensaje y el problema puede estar allí más que en las palabras. Tal es el caso de plural genérico en nuestra lengua, pues si a alguien le parece excluyente y ofensivo el problema es suyo, no del idioma.

Resulta desazonador ver cómo han aparecido muchas guías para lenguaje no sexista en organismos públicos, sindicatos, institutos y universidades, donde se mezclan recomendaciones razonables con otras sin sentido y opuestas a la economía y elegancia de nuestra lengua.

Lamentablemente usar el desdoblamiento de géneros no sirve para que haya menos maridos zurradores ni para que los sueldos y oportunidades laborales sean equivalentes para mujeres y hombres. Si fuera así de fácil…

Como decía Javier Marías en su artículo antes citado, no hay que fiarse de quienes empleen estas cantinelas en su discurso, porque «son unos cantamañanas y unos farsantes, unos cobistas, unos embaucadores y unos falsos (o, en el mejor de los casos, unos melindrosos y unos acomplejados)», demagogos disfrazados de corrección política.

A quienes os guste la irreverencia de la serie South Park, en esta temporada 19 están explotando al máximo el sinsentido de lo políticamente correcto, reduciendo a situaciones extremas y absurdas la hipersensibilidad, hipertolerancia e hipercorrección que abunda en el mundo occidental.


Colegas y colegos –
CC by-nc-nd 4.0 –
Manuel Romera

De cuando hubo una epidemia de ceguera y la ideología importó más que la salud (Parte 2)

En el post anterior se mostró el desarrollo del brote de Neuropatía Epidémica Cubana (NEC) durante el período 1991-1993. Recordemos que se trató de casi 51.000 casos de neuropatía óptica y/o neuropatía periférica de origen carencial sumado a tabaco y, en menor medida, a alcohol y cianoglucósidos de la yuca.[1] La causa última fue la grave restricción económica en Cuba por la caída de la URSS y por el asfixiante embargo económico norteamericano.

Aquí hablaremos de otras pocas epidemias de similares características que han sido registradas bajo el epónimo de síndrome de Strachan. También seguiré el hilo de las estadísticas nutricionales cubanas pero aplicando una óptica escéptica-científica, sin empantanarme en esas cuestiones de fe tan del gusto de activistas políticos.

¿En qué se diferencia la NEC del síndrome de Strachan?

Vayamos a Jamaica, en 1888, allí el británico William Henry Strachan (1857-1921) describió más de 500 casos de trabajadores negros explotados en los campos de caña de azúcar, que presentaban polineuropatía periférica acompañada de déficit visual, sordera neurosensorial, otros trastornos neurológicos y, en ocasiones, estomatitis y dermatitis. Strachan atribuyó el cuadro al paludismo; los enfermos recibieron quinina, además de descanso y buena comida, con lo que mejoraron ostensiblemente.[2] Décadas después se concluyó que el principal factor era el déficit nutricional, en especial de vitaminas del grupo B.

plantación de caña de azúcar

Trabajadores de la caña de azúcar en Jamaica a principios del s.XX. En esta población Strachan hizo la primera descripción del síndrome neuropático que lleva su nombre. (Imagen vía jamaicathecoloniallegacy.weebly.com)

El síndrome de Strachan se ha dado en forma de brotes en otros momentos históricos:

retrato de Domingo Madan

Dr. Domingo Madan (1865-1905?)

  • En la misma Cuba en 1898 durante el bloqueo naval de USA en el curso de la guerra hispano-norteamericana, como lo describió el médico cubano Domingo Madan en 80 casos.[3] También fueron determinantes la carestía nutricional y el tabaco.
  • En Madrid, 1936-37, durante el largo asedio en la Guerra Civil se registraron numerosos casos de neuropatías periféricas, neuropatías ópticas y otros cuadros carenciales.[4]
  • A finales de la Segunda Guerra Mundial se dieron casos entre los prisioneros aliados en los campos de concentración japoneses. Fue Miller Fisher quien adjudicó el epónimo de Strachan al síndrome refiriéndose a estos casos.[5]
  • En el continente africano se van dando noticias de casos periódicamente, por ejemplo en Nigeria o en Tanzania; en este último lugar, lamentablemente, ya se ha pasado a llamar neuropatía endémica.[6, 7]
Retrato de Miller Fisher

C. Miller Fisher (1913-2012), neurólogo canadiense.

El Dr. Pedro Coutin Churchman [8] relata la discusión entre la comisión internacional y los encargados locales sobre si la NEC no era otra cosa que una forma del Strachan; al final uno de los directivos cubanos reconoció que hacía meses ya sabían que se trataba del síndrome de Strachan, pero que no podían reconocerlo públicamente.

Desde el principio la directriz del mismo Castro fue presentar la epidemia como una nueva enfermedad, algo nunca antes visto; de allí que se acuñara el término de neuropatía epidémica cubana con el que aún se denomina.

Un magnífico discurso del Comandante

Se puede reconocer el empeño en separar la NEC de las ya conocidas neuropatías carenciales en el discurso pronunciado por Fidel el 15-07-1994 en la clausura del Taller Internacional sobre Neuropatía Epidémica.[9]

Sabéis que en este blog hablo con frecuencia sobre la estructura de las presentaciones y la disposición coherente de los contenidos del discurso para la transmisión efectiva del mensaje. Pues todo lo contrario puede apreciarse en la alocución del Comandante. Quien tenga resistencia (y tiempo) para leerlo en este link, se dará cuenta de la ausencia de una estructura lógica y de cómo se construye el discurso a partir de un flujo diarreico que salta aleatoriamente por los cauces cerebrales del orador.

Insiste Castro en referirse a la enfermedad como la neuritis, a pesar de no ser para nada un tema inflamatorio, y en hablar de la vitamina como si fuera una sola y no un complejo polivitamínico. El comandante se presenta a sí mismo como un adalid que se puso a leer libros de Medicina para esclarecer el origen de la epidemia nunca antes vista (en tal magnitud, desde luego), y del aporte hecho a la Humanidad por Cuba al dar a conocer esta enfermedad.

En su estilo gongorino-cantinflesco, salta a temas tan diversos como la educación médica, la climatología, el censo mundial, la espirulina (vale la pena que leer el párrafo de la espirulina, porque es tronchante) y, por supuesto, la Revolución: “Todo lo que hemos alcanzado lo hemos alcanzado con la Revolución. Perdónenme que en medio de un taller científico hable de revolución; pero, en definitiva, este taller científico también es una revolución.”

¿Hay o no desnutrición en Cuba?

Según las declaraciones del nefasto demagogo complutense que me inspiraron estos post sobre la NEC, la desnutrición en Cuba (al menos la infantil) es cero. Y tiene argumentos que lo respaldan, pues los informes de la FAO reflejan una virtual ausencia de malnutrición y por ello este año el gobierno cubano recibió el reconocimiento de la FAO por la erradicación del hambre.

Sería bueno matizar esto del hambre cero, mirando con detalle los informes y estudios publicados, pues los politiquillos y activistas de dato fácil venden este tipo de estadísticas alegremente y la gente las compra. No voy a desmentir lo que dice la FAO, y si es realidad que en Cuba se ha logrado tal control del hambre o de la mortalidad infantil pues es cosa deseable y digna de aplauso.

Veamos, sin embargo, algunos puntos para la reflexión, a partir del Perfil Nutricional de Cuba de 2003, y del Panorama de Seguridad Alimentaria de América Latina de 2013, disponible en versión completa y su extracto en SlideShare (con diapos bastante chungas, por cierto):

  • Menos de 5% no es 0. La FAO utiliza un rango de desnutrición < 5% de la población como punto de corte para hablar de ausencia de problema de salud pública. Según estos informes en la isla habría un 4,3% de déficit ponderal infantil (hasta 7% según la región) y un 5,7% de retardo de crecimiento. Son muy buenas cifras, a nivel de países desarrollados, pero no es cero, ni casi cero.
  • En los adultos la malnutrición crónica llega al 9% en mujeres y 5,6% en varones.
  • En cuanto a sobrepeso, Cuba está en el rango inferior entre los países latinos. De modo que hay la menor desnutrición y la menor obesidad. ¿Cómo se logra este preciso ajuste a la campana de Gauss de la distribución ponderal de su población?
  • La prevalencia de anemia y de déficit férrico era de 46% en menores de 2 años en el año 2000 y de 36% en 2005.[10] Otro estudio en menores de 5 años indica 26% de prevalencia.[11] No son cifras sugestivas de nutrición adecuada.
  • Un estudio con 1905 niños ingresados en hospitales, por cualquier causa, mostró una tasa de desnutrición de 41%, una barbaridad, pero claro que aquí hay un sesgo por los niños con enfermedades graves.[12]
  • mural de la farsante revolución cubanaAlrededor del 75% del aporte calórico corresponde a alimentos que Cuba debe importar del exterior (aunque dedican una buena tajada de tierra al cultivo del tabaco y de la caña para el ron). Bien se sabe que la economía de la isla es muy endeble y está muy lejos de la autosuficiencia. Sin embargo, resulta que Cuba está en primer lugar entre los países latinos en el índice de oferta de energía alimentaria per cápita, sacando un cuerpo de ventaja a Brasil, México o Chile, por ejemplo. ¿No chirría un poco esto?
  • En este mismo Panorama de la FAO aparece Venezuela con una tasa de desnutrición < 5%. Ahora mismo habrá compañeros de carrera míos tirados por el suelo tras leer esto. En Cuba no he trabajado, pero que tal estadística sea real para Venezuela no me lo creo ni harto de propofol y ketamina.
  • Origen de los datos: considero que este es el meollo de todo el tema, pues los datos utilizados por los organismos internacionales son los que facilita el gobierno cubano, bien mediante estadísticas oficiales o por encuestas proporcionadas por estos organismos pero aplicadas por el gobierno. Aquí en España desconfiamos de los números oficiales, sean las balanzas fiscales, las encuestas de población activa, la contabilidad de los partidos… Tenemos claro que hasta en las mejores democracias occidentales se puede maquillar datos y ocultar información para manipular a la opinión pública. ¿Cuánto más no será esto posible en un régimen totalitario sin transparencia y con férreo control de la información y la propaganda?

Siempre ha habido quien pone en duda las estadísticas aportadas por el castrismo, incluso desde propios de la isla [13, 14, 15], en fin, serán opositores con intereses mezquinos… Estas estadísticas las miro con sano escepticismo. Y aún si fueran rigurosamente ciertas, sería objetable el sistema que ha llevado a tales logros sanitarios. Un Estado intervencionista al extremo en todos los aspectos de la vida, que decide qué comes, si puedes salir o entrar, si recibirás atención médica de acuerdo a si tu enfermedad es de interés estatal… Lo siento, pero eso es un mojón colosal que no merece ninguna nación del mundo.

Un recuerdo para mis colegas y condiscípulos de Venezuela, quienes llevan 15 años hostigados por el intrusismo de pelotones de médicos comunitarios y jerarcas sanitarios cubanos, traídos eminentemente para ejercer proselitismo ideológico.