Nuevo libro: Presentaciones impecables

Acabo de publicar mi segundo libro dedicado a la elaboración de presentaciones científicas. El nuevo volumen se titula Presentaciones impecables para el mundo médico y en esta ocasión está en formato impreso, atendiendo a las solicitudes de libro en papel que tuvimos con mi anterior manual en formato electrónico (Cómo preparar presentaciones en Ciencia y Medicina), aunque en la Editorial Kekulé se apuesta fuertemente por los ebooks.

presentaciones impecables

Portada de «Presentaciones impecables para el mundo médico»

Este nuevo libro no se trata de una versión impresa del anterior libro electrónico, sino que es una obra escrita de novocon una orientación diferente y nuevo material visual. Si bien ambos textos tratan el mismo tema, hay dos diferencias mayores con respecto a mi anterior manual: primero, me he centrado en los profesionales de la Medicina, en las peculiaridades de nuestras presentacionesy del mundillo de los congresos médicos, con ejemplos y anécdotas propios de la profesión; segundo, el discurso es mucho más pragmático y conciso, sin llegar a recetario, y lleva al lector punto por punto en las fases de creación y diseño de una conferencia.

Consta de quince capítulos abundantemente ilustrados. Los ocho primeros están dedicados a lo más difícil e importante: la estructura de la presentación, cómo seleccionar y organizar la información, cómo sacar a flote las ideas brillantes, cómo dominar el ruido comunicacional y evitar las desgraciadas listas de ítems atestadas de palabrerío; también aborda los patrones de discurso y la manera de hacer borradores útiles que faciliten el trabajo. Los siguientes cinco capítulos se centran en el diseño de diapositivas, principios de composición gráfica, uso de color y tipografía, manejo de texto, imagen y video. Los últimos dos capítulos tratan la puesta en escena, el ensayo, el uso de voz y de comunicación no verbal y, por último, las recomendaciones para el día de la actuación.

Con este nuevo libro continúo mi declarada lucha contra las diapomierdersy las malas conferencias que atiborran los eventos científicos y son importante causa de desperdicio de horas potencialmente útiles en los asistentes y los conferenciantes. Todos los médicos tenemos que hacer conferencias con menor o mayor frecuencia, es un trabajo inevitable que se añade a la saturada carga laboral de los facultativos y, por ello, tener formación al respecto ayuda a cumplir con más eficiencia, más rápido y con mejor resultado. Ya que hay que presentar más vale hacerlo bien.

Si odias a tus colegas sigue haciendo presentaciones insoportables para fastidiarlos; si, por el contrario, quieres hacer algo para el bien común, tómate en serio las comunicaciones científicas y presenta como un experto.

En estos dos libros intento echar una mano a los interesados.

Más información en el blog de la Editorial Kekulé.

 

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Presentaciones de Google y sus complementos

La suite ofimática de Google cumple sobradamente con las necesidades de un usuario medio, sea para hacer documentos de texto, hojas de cálculo o presentaciones con diapositivas. Tiene, además, la ventaja de trabajar en la nube de Google Drive y el ventajón de ser servicios gratuitos —por algún lado lo cobrarán, que nadie regala nada en este mundo—. Por ello, estas aplicaciones googleras son una opción de primera para quien no quiera gastar en una suscripción a Office 365 ni comprar software alguno.

Hay otros programas gratuitos como los de Apache OpenOffice y de LibreOffice, pero la ubicuidad de Google y su acceso en cualquier terminal con la cuenta de usuario permite trabajar en cualquier lugar, comenzar en el ordenador de casa, seguir en un dispositivo móvil, retomarlo en algún PC del curro, etc. Su contraparte negativa es una relativa dependencia de conexión a internet.

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Interfaz de usuario de Presentaciones de Google en el navegador Chrome. La disposición de los menús y herramientas son similares a otros programas de presentaciones y también incluye plantillas y temas.

La app de Presentaciones de Google

El modo tradicional de trabajar en Google Slides es dentro de un navegador, sea Chrome o cualquier otro. La interfaz del programa recuerda suficientemente a la de PowerPoint como para que un usuario acostumbrado a éste no se sienta perdido. Basta curiosear un poco por las pestañas y barras de herramienta para localizar los comandos habituales, incluyendo autoformas, manejo de estilos, animaciones y edición de diapositiva maestra.

Las tipografías disponibles son las de Google Fonts, es decir, son fuentes para web. El listado es diferente al de las fuentes del sistema en Windows o MacOS, aunque incluye algunas las más manidas como Calibri, Arial, Times New Roman o Verdana. Esta diferencia de tipografías debe considerarse en caso de exportar la presentación a PowerPoint, para no llevarse malas sorpresas.

Se accede a la aplicación desde Drive o bien se puede añadir a las extensiones del Chrome. También la suite Office tiene una extensión gratuita para el navegador que permite editar documentos y diapositivas dentro del entorno web (eso sí, mediante la cuenta de usuario del Office).

Pero Presentaciones de Google también tiene apps para dispositivos móviles. Aquí la arquitectura de la interfaz cambia para adaptarse a pantallas reducidas y no están visibles todas las pestañas y herramientas, sino que éstas se activan según cuál sea el elemento seleccionado en la diapositiva. Ello requiere un poco de entrenamiento para acostumbrarse. No todos los comandos están disponibles en la versión para móviles.

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Trabajo sin conexión

Un problema bastante irritante de estas aplicaciones en entorno web es la necesidad de estar conectado a internet para explotar todas las posibilidades. Esto es una desventaja relativa si se considera que actualmente un recinto sin wifi nos parece una cochiquera de bichos de pezuña.

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Pantalla de opciones de archivo en la versión de móvil de Google Slides, donde se puede activar la disponibilidad sin conexión para un determinado archivo.

¿Qué hacer si hay que modificar una presentación durante un viaje en avión o tren sin acceso a wifi? Siempre está el recurso de merendarse la tarifa de datos del teléfono móvil, pero maldita la gracia que hace. La extensión de Chrome tiene la opción de trabajar sin conexión que se activa en Configuración (el icono de rueda dentada de siempre). En este link hay más información sobre tan importante asunto. La app para móviles permite seguir trabajando offline si se trata de archivos recientes o si se ha activado la opción sin conexión en un determinado fichero dentro del Drive.

Controlar bien este punto es de sumo interés cuando se va a presentar en un auditorio donde no haya wifi o éste está colapsado por culpa del público whatsapero.

Las ventajas de la integración web son la facilidad de acceso desde cualquier terminal, el trabajo colaborativo al compartir un archivo y autorizar a que varias personas lo modifiquen, y la posibilidad de hacer conferencias online a través de Hangouts desde la misma aplicación, con posibilidad de interacción con los oyentes.

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Tienda de complementos de Presentaciones de Google.

Los complementos de Google Slides

menú complementos google

Pestaña de la barra de menús para desplegar los complementos instalados, obtener nuevos y administrar los existentes.

En un post anterior comentamos los complementos de PowerPoint (y demás programas del Office) que permiten ampliar sus prestaciones. La app de presentaciones de Google también tiene su tienda de complementos, menos surtida que la de Microsoft pero con cositas interesantes.

Para integrar los complementos hay que ir a la pestaña Complementos y allí al comando Obtener complemento, el cual abre un muestrario de las aplicaciones disponibles, en general gratuitas. En el mismo menú de la pestaña Complementos aparece el listado de complementos instalados y la opción para administrarlos. Veamos unos pocos ejemplos de interés.

Lucidchart es una completa app para crear diagramas, cosa utilísima en las diapositivas, pues siempre será mejor tirar de diagramas y figuras en vez de pedorras listas con viñetas y parrafadas. La interfaz de Lucidchart da un poco de miedo cuando se abre debido a la cantidad de comandos y botones; requiere entrenarse un poco para hacer buenos esquemas, pero tiene amplísimas posibilidades. En realidad es una plataforma con opción de pago y buena parte de sus características están bloqueadas en su uso gratuito.

lucidchart google slide

Menú de Lucidchart con los diferentes tipos de diagrama que se pueden seleccionar.

Hay varios complementos para añadir iconos, como Icons by Noun Project, con buena cantidad de imágenes personalizables en cuanto a tamaño y color. Recordemos que no deben confundirse los iconos con los clip-art o imágenes prediseñadas, pues estos últimos son dibujillos cutres e infantiloides con efecto deletéreo en la presentación, mientras los iconos tienen un diseño más lineal y cuidado y, sobre todo, tienen una función señaléctica para ubicar momentos o contenidos dentro de una conferencia.

Paletti es un complemento para seleccionar esquemas cromáticos o crearlos a gusto propio. Combina colores para el fondo, los textos y los elementos gráficos de las diapositivas.

Hay varias herramientas de banco de imágenes para insertar fotos de alta resolución en la presentación, como Unsplash Photos, Shutterstock Editor y Adobe Stock. Como casi todas las aplicaciones de banco de imágenes, tiene un pequeño fondo gratuito y un gran fondo de pago o suscripción.

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Barras de herramientas para algunos complementos de Google Slides, tal como aparecen en la franja derecha de la interfaz de la aplicación.

Hay muchos otros complementos con aplicaciones docentes, matemáticas, de música y audio, etc.

Con todo lo dicho anteriormente parece que estoy vendiendo las maravillas de Google como si fuera un lacayo de la multinacional. La verdad es que no soy usuario frecuente de Google Slides, sino cliente fijo de PowerPoint y, en medida creciente, del Keynote.

«Ceterum censeo Podemus esse delenda»

La analidad de los «gráficos de tarta»

Si hay un misterio mayor que la construcción de las pirámides, la existencia de la Atlántida, el primer segundo del Big Bang o la naturaleza de la materia oscura, ese misterio es por qué a la gente le gusta tanto usar gráficos de tarta. Bien podrían investigar sobre ello Iker Jiménez, Giorgio Tsoukalos, el gordo mierda de Mundo desconocido y demás troleros conspiranoicos.

Quizás es porque nos gustan las cosas redondas, o porque nos recuerdan los pasteles de cumpleaños de nuestra infancia, o se trate de una fijación a la freudiana fase anal, pero jamás comprenderé el atávico abuso del gráfico de sectores, cuando es el tipo de gráfico más inútil e inadecuado para interpretar datos. Primera regla: casi siempre puede sustituirse un gráfico de sectores por otro tipo de gráfico que presente mejor la información.

Se atribuye la introducción de este tipo de gráfico a William Playfair, estadístico escocés pionero de la interpretación gráfica de datos, a principios del s.XIX. La idea de este tipo de representación es comparar la proporción de los componentes de un todo; así, se podría graficar el porcentaje de agua, grasa, proteína y hueso en un determinado mamífero, pero no se podrían comparar, por ejemplo, el porcentaje de grasa en la carne de diferentes especies.

El gran inconveniente: la comparación de áreas

Para construir un gráfico de tarta se distribuyen los 360º de una circunferencia en proporción con la frecuencia relativa de cada serie. Por ejemplo, si la serie A representa un 30 % (fi = 0,3) su quesito será 360º × 0,3 = 108º. Luego se toma el transportador y se traza el sector correspondiente… bueno, ya todo lo hace el Excel.

gráficos de tarta 1

Como nuestra apreciación de áreas es equívoca, en este gráfico de sectores solo podemos asegurar que el área del linezolid es más pequeña y la del imipenem más grande, pero los demás sectores son dudosos. En cambio, los mismos datos en un gráfico de barras no dejan lugar a engaños.

La cosa es que nuestra percepción para comparar áreas no es ni de lejos tan buena como cuando se compran longitudes. Ello queda demostrado por el hábito periodístico de expresar la extensión de una superficie en «campos de fútbol», o los pifostios que puede generar una inexacta división en porciones de una pizza o bizcocho.

Allí está el problema: calculamos mal las áreas y nuestra percepción para comparar dos o más áreas puede ser engañosa. Eso no pasa con un buen gráfico de barras, donde nadie dudará en detectar cuál columna es más alta. Incluso una tabla puede ser más explícita que un gráfico sectorial en ciertos casos.

comparacion tartas

Comparar varios gráficos de tarta es bastante incómodo. En este caso es mucho más demostrativo un gráfico de columnas apiladas.

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Ni pocas ni muchas series

Otra limitación de los gráficos de tarta es que son inútiles para pocas series e imprácticos para muchas. El típico gráfico mónguer para comparar la distribución por sexos de una muestra es absolutamente prescindible. Para decir que había un 35 % de varones no hace falta un gráfico, basta ponerlo en texto y ya. Así que si hay solamente dos o tres series no tiene mucho sentido usar gráficos circulares —y quizás de ningún otro tipo—.

gráficos de tarta 2

El gráfico de la izquierda es prescindible pues, cuando hay dos categorías únicas excluyentes, el % que no sea de una serie automáticamente corresponde a la otra, y ello basta expresarlo en una línea de texto. La tarta de la derecha es inútil, pues si se ha distribuido una muestra equitativamente según una característica basta con indicarlo en el texto: «la población fue distribuida al 25 % para los siguientes grupos étnicos…»

En el otro extremo, cuantas más series se quieran meter en un gráfico de tarta más pequeños serán los quesitos y más arduo será compararlos. La profusión de series da al gráfico un aspecto perfectamente anal, un círculo plagado de rayos que simula un ojete.

gráfico de tarta 3

Un gráfico de sectores con muchas series es confuso e inútil. Aquí se muestra un gráfico tipo «ano», plagado de radios que delimitan pequeños sectores difíciles de comparar; apenas se ve que alanina y glicina son los residuos más frecuentes y poco más. En cambio, el gráfico de la derecha sí muestra claramente la información.

Efectos 3D para empeorar lo que ya es malo

En un post pasado comenté que prácticamente ningún gráfico gana nada por adornarlo con efectos tridimensionales, los cuales añaden ruido visual y llegan a estorbar en la interpretación de los datos. Esto es especialmente terrible en los gráficos de sectores, pues la perspectiva inducida reduce el tamaño aparente de los sectores más alejados respecto a los de adelante, añadiendo un factor de confusión adicional. Mientras más sesgado esté el pastel mayor será la deformación.

graficos tarta 4

Si los «pie chart» ya son chungos, sesgarlos mediante 3D los convierte en infames. En el de la izquierda ¿qué sector es mayor, el azul o el amarillo? Parecen iguales y también similares al verde, pero en realidad hay una diferencia considerable entre el amarillo y el azul si el gráfico se ve de frente. La leyenda colocada al pie obliga al observador a emparejar por colores mirando arriba y abajo, mientras que los rótulos incluidos dentro del sector facilitan la interpretación.

Rótulos y leyendas

Cuando se usa un gráfico de sectores lo ideal es que el título de cada serie esté señalado dentro de cada quesito o adyacente al mismo, en vez de colocar una leyenda aparte con el código de colores, pues ello también entorpece la lectura del gráfico, especialmente si hay muchas series y los colores se prestan a confusión.

Conviene que dentro del rótulo de cada sector se incluya la frecuencia absoluta o porcentual de su respectiva serie.

Entonces, ¿nunca jamás se deben usar?

Casi, casi, casi. Repito: prácticamente siempre habrá mejores opciones gráficas para presentar unos datos. Puntualmente podría ser pasable recurrir a una tarta, por ejemplo dentro de una infografía compleja donde se quiera reducir texto.

Hay variantes del gráfico de sectores, como las tartas divididas, tartas dentro de tartas, sectores multinivel o con segmentos de sector anidados. La mayoría de estas variantes no se usan en ciencias y en realidad son versiones más complicadas de entender.

pie chart

¿Hasta qué punto puede complicarse un gráfico de sectores para hacerlo más repelente? En este ejemplo, extraído de la web de IBM, se ha fabricado un intrincado gráfico de anillos concéntricos y divididos por sectores, con sesgo 3D, leyenda absurdamente repetitiva y rótulos con porcentajes que se montan en el sector adyacente, para rematar la confusión. Madre mía.

Quizás la única variante de la que se puede sacar provecho sea el gráfico anular o de rosquilla, donde se elimina el área central de un gráfico de tarta y ello convierte la comparación de áreas de círculo en comparación de longitud de segmentos de una corona circular. Siempre nos será más fácil comparar longitudes, aunque éstas sean curvadas.

grafico de anillo

Los gráficos de anillo o rosquilla son una alternativa a la clásica tarta que facilita la interpretación al convertir áreas en longitudes de segmentos de una corona de círculo. Aquí aparecen dos ejemplos de gráficos mostrados más arriba.

Estos gráficos de rosquilla son una opción aceptable mientras no se abuse de series y no se adulteren con cutres efectos tridimensionales.

graficoanal

«Ceterum censeo Podemus esse delenda»

Trucos para PowerPoint: marcadores de vídeo

He aquí uno de esos botones que suelen pasar desapercibidos dentro de los menús de comandos de PowerPoint: “Agregar marcador”, en la pestaña de Reproducción de video. Los marcadores son señales que se colocan en la línea de tiempo de un video para localizar momentos específicos con rapidez y facilidad.

Supongamos que en una presentación incluimos un video largo pero que no se va a mostrar completo, sino solo fragmentos del mismo. Una opción perfecta es editar el video en un programa adecuado (desde el pedestre Windows Movie Maker hasta los profesionales Adobe Premiere Pro, Pinnacle Studio o Final Cut, pasando por iMovie o Filmora, por poner unos ejemplos). Así, cada segmento de interés se podrá colocar en su diapositiva con la seguridad de controlar su contenido y duración. Pero ello requiere trabajo y no todos tienen el software, los conocimientos técnicos o el tiempo para editar videos.

El propio PowerPoint ofrece la posibilidad de recortar parte del video, al principio o al final; el problema es cuando se quieren sacar fragmentos del medio.

Lo que suele suceder en estos casos, cuando el conferenciante es persona descuidada, es que el video acaba proyectado entero y aburriendo al personal. O que el presentador comienza a adelantar y a retrasar manualmente el video a la caza de los segmentos de interés, que con suerte serán encontrados. Aquí es cuando interesa utilizar los marcadores de video.

marcadores de video en powerpoint

Los comandos para insertar marcadores de video están en la pestaña “Reproducir” (1). En la línea de tiempo se determina el punto donde quiere señalarse mediante un marcador (2) y se pulsa el botón “Agregar marcador” (3). Los marcadores aparecen como círculos en la linea de tiempo.

Cómo introducir marcadores de video

Lo primero, obviamente, es tener el archivo de video insertado en la diapositiva y comprobar que funciona correctamente. Lo siguiente es reproducir el video dentro de la diapo y detenerlo en el momento que interesa. En la pestaña “Reproducir” de los menús de video está el botón “Agregar marcador”; al pulsarlo veremos que aparece un circulito en la línea de tiempo justo en el fotograma seleccionado: ese es el marcador. Se pueden introducir tantos marcadores como sea necesario. Para eliminar un marcador basta con seleccionarlo y pulsar el botón “Quitar marcador” de la barra de herramientas.

Los marcadores en acción

Se podrán usar los marcadores dentro de la línea de tiempo cuando la diapositiva esté proyectada a pantalla completa y se reproduzca el video. Para que la línea de tiempo aparezca hay que pasar el cursor sobre el área del vídeo. Serán visibles los círculos de los marcadores y bastará con pulsar sobre un marcador para saltar al segmento del video que interesa mostrar. Así de fácil y limpio.

Marcadores de audio

Todo lo explicado antes se aplica exactamente igual con los archivos de audio insertados en una diapositiva. Se pueden añadir marcadores en la línea de tiempo y después buscarse durante la presentación. No es muy frecuente meter pistas de audio en conferencias científicas, pero está bien conocer este truco.

Imagino que en una conferencia musicológica donde se analice una composición puede ser sumamente útil marcar puntos en la pista de sonido.

Precauciones con el uso de marcadores

Demos por sentadas las precauciones comunes para los archivos multimedia dentro de PowerPoint: que el ordenador desde donde se presente cuente con los códecs para reproducir el video, que el archivo de audio/video esté incrustado dentro del fichero de PowerPoint —o si no está incrustado, que esté correctamente enlazado con una ruta de acceso concisa—, que el tamaño y las proporciones sean correctas y, muy especialmente, probar con antelación el buen funcionamiento de la proyección in situ.

La única precaución que concierne a los marcadores es que el orador debe poder maniobrar en la pantalla mediante ratón, trackpad, mando con cursor incluido o pantalla táctil. Si se encuentra con esos atriles que únicamente tienen un cacharro con dos botones para adelante y atrás resultará muy incómodo para el ponente pedir verbalmente a los chicuelos de audiovisuales que le pinchen en tal o cual marcador.

Los marcadores de video están disponibles en PowerPoint tanto de PC (al menos desde la versión 2007) como de Mac. En Keynote no he encontrado una herramienta similar.

En resumen, los marcadores son una herramienta muy práctica para señalar puntos concretos dentro de un video o pista de audio sin necesidad de editar el archivo multimedia.

Por cierto, ¿aún no has leído el ebook Cómo preparar presentaciones en Ciencia y Medicina? ¡Anda, y así esperas que te salgan bien las charlas! Si es que…

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“Ceterum censeo Podemus esse delenda”

 

Keynote Remote, el mando a distancia del iPhone

Keynote es un excelente programa de presentaciones, pero en nuestro medio es de uso minoritario en comparación con el omnipresente PowerPoint. Incluso los poseedores de Mac utilizan PowerPoint para evitarse líos cuando toca compartir presentaciones en otros ordenadores, aunque actualmente hay una compatibilidad bastante buena para exportar los ficheros .key como .pptx.

Una de las grandes ventajas de Keynote es la sincronización y el trabajo conjunto entre dispositivos Mac, iPad y iPhone. En este sentido vamos a comentar la herramienta Keynote Remote, incluida en la aplicación Keynote y que sirve para manejar una presentación en un dispositivo a través de otro dispositivo, a modo de mando a distancia.

La función Keynote Remote comenzó como una aplicación independiente y de pago, posteriormente fue gratuita y a partir de 2014 dejó de estar en los estantes de la App Store para estar incluida de serie dentro de Keynote.

En realidad Keynote Remote es mucho más que un simple control remoto para pasar diapositivas para adelante y para atrás, pues combina las utilidades propias de la pantalla del presentador con la posibilidad de interactuar con la proyección mediante puntero y lápices de colores. En este video se muestra el uso de la función remote:

Conexión entre cacharros

La presentación corrida en un Mac se puede controlar desde un iPad o desde un iPhone; una presentación corrida desde un iPad se puede controlar desde un iPhone y viceversa.

¡Importantísimo! El ordenador Mac y el dispositivo iOS tienen que estar conectados a la misma red WiFi, pues en caso contrario no es posible enlazarlos. Ello es una limitación para el libre uso de esta función. En cambio, si se usan dos dispositivos con iOS no es obligatorio contar con una red WiFi, sino que pueden enlazarse a través de Bluetooth. El procedimiento para enlazar dos cacharros de Apple es el común para cualquier operación. En este link oficial de Apple se explica para el caso de Keynote.

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Capturas de pantalla de Keynote Remote en un iPhone. Izquierda: pantalla de inicio de Keynote con el icono para iniciar la función Remote (flecha). Centro: una vez enlazados los dispositivos aparece el botón de ‘play’ para iniciar la proyección. Derecho: en la pantalla del mando aparece la miniatura de la diapositiva proyectada, reloj y los iconos de herramientas.

Arrancar el Keynote Remote

Ya enlazados los dispositivos la primera vez las conexiones futuras son muy rápidas. Para ejecutar la función se abre la presentación en el dispositivo desde donde se proyectará y, en el iPhone o iPad, se abre la aplicación Keynote. En la pantalla de inicio del móvil se verá un iconito centrado en la parte superior con forma de telefonillo. Ese es el botón. Cuando se pulsa, arranca el enlazamiento entre los dispositivos.

A continuación aparece la notificación del correcto enlace y un gran botón verde de play en la pantalla del dispositivo móvil. Basta pinchar ese botón para que automáticamente se inicie la presentación a pantalla completa y pueda controlarse desde el móvil.

Las opciones de pantalla

La pantalla básica que tenemos en mano muestra la diapositiva en proyección y el reloj. Pero la interfaz es modificable a través de un botón de la esquina superior derecha que abre las opciones de disposición. Allí se escoge si en la pantalla móvil aparecerá la diapo actual, la diapo siguiente, la actual y la siguiente, la actual y las notas o la siguiente y las notas, a gusto del orador.

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Más capturas de Keynote Remote. Izquierda: opciones de interfaz del mando, para seleccionar diapositiva actual, siguiente y notas del orador. Centro: tocando en el borde izquierdo aparece la tira de miniaturas de las diapositivas y su numeración. Derecha: pantalla para seleccionar el puntero luminoso o los lápices de colores para trazar sobre la proyección.

Las opciones de interacción: puntero y dibujo

El primer icono de la esquina superior derecha, con forma de un lápiz y un trazo, sirve para entrar en la pantalla de interactividad. En ella solamente se muestra la diapositiva proyectada y, en la parte inferior, dos herramientas: el “puntero láser” simulado y el grupo de lápices de colores.

Si se tiene el puntero seleccionado basta con mantener el dedo sobre la pantalla para que aparezca el puntito rojo luminoso, que acompañará al dedo en su desplazamiento por la pantalla.

La selección de un lápiz de color sirve para hacer trazos en la proyección en tiempo real, cosa útil para señalar, subrayar o hacer pequeños dibujos o escritos. Si se desea hacer cosas más elaboradas, como esquemas o desarrollo de ecuaciones y fórmulas, es preferible usar el iPad como dispositivo de control y tirar de un lápiz táctil en vez del dedote.

Es sencillo salir y volver a entrar en la proyección, a través, respectivamente, del icono de “X” en la esquina superior derecha y del botón verde de play.

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Keynote permite abrir archivos .pptx sin mayor dificultad, conservando casi todas las características del fichero original, de modo que podemos utilizar el Keynote Remote para proyectar un PowerPoint a través de Keynote.

Existen aplicaciones de control remoto para PowerPoint y Android, pero son aplicaciones de terceros que hay que configurar, con diferentes prestaciones y algunas son de pago. El Keynote Remote es una función muy útil para el orador maquero, sin duda.

 

“Ceterum censeo Podemus esse delenda”

 

Stop diapomierder: ¡el libro definitivo!

Amigos, ya está disponible mi ebook “Cómo preparar presentaciones en Ciencia y Medicina, ¡por fin!

En este manual quiero compartir principios y trucos para salir airoso de las conferencias y dejar buen recuerdo en los oyentes. Trucos obtenidos en casi dos décadas de constante paso por aulas y auditorios, de simposios y congresos, muchas veces como ponente y, más importante aún, como espectador. Principios aprendidos de los tratados de oratoria, de comunicación en público, de los grandes divulgadores científicos, de psicología del aprendizaje y diseño gráfico.

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No sé en qué momento de la formación educativa se supone que debemos aprender a hablar en público y estructurar discursos. Normalmente no es algo que se enseñe, desde luego no en la carrera de Medicina del común de universidades. Aprendemos repitiendo lo que hacen los demás, con los mismos vicios, carencias y estilo. Ya nos parece normal el festival de tostones que nos llueven en los congresos.

Para rematar las carencias de formación retórica vino PowerPoint a joder cualquier atisbo de retórica visual que pudiera salvar el asunto. La rígida diagramación de las diapositivas con plantillas pedorras y abuso extraordinario de las listas de ítems favoreció la proyección inclemente de largos textos, apretadas parrafadas y diseños visuales no menos que feos. Nunca está nada tan malo que no pueda empeorar, así que apareció Prezi…

Pero siempre hay buenos oradores de los que aprender; profesores o compañeros que te aconsejan y te impulsan a mejorar el modo de hacer las charlas. Me gustaría ser, con este libro, quien dé pie a muchos colegas a cambiar el modo de afrontar las presentaciones, a repensarse los vicios consuetudinarios que lastran las diapositivas y el provecho didáctico.

público diapomierder

Así sufre el público cuando tiene que soportar diapomierders una tras otra a lo largo de un simposio. La gente no merece pasarlo mal sino aprender.

El manual contiene gran cantidad de ejemplos de diapositivas buenas y malas, muchísimas ilustraciones y vínculos para recursos web de gran utilidad. Dividí el libro en cuatro partes: I. Cómo estructurar una presentación; II. Elementos de diseño gráfico para presentaciones; III. La puesta en escena; IV. Contenidos adicionales.

Intenté escribirlo es un estilo próximo y desenfadado, e incluir ejemplos que reflejen cosas que a todos nos han pasado en el oficio, incluyendo desbarajustes técnicos con los equipos, el miedo escénico y la omnipresente ley de Murphy que siempre ronda estos eventos. Obviamente no es una biblia del conferenciante, sino un manual para arrancar con buen pie.

Está hecho pensando en el mundillo científico-médico en el que trabajo, asumiendo muchas particularidades que lo distinguen del mundo empresarial, para el que están escritos la mayoría de los textos sobre presentaciones efectivas. Sin embargo, también será útil este manual para profesionales de áreas académicas no científicas.

Cómo preparar presentaciones en Ciencia y Medicina está publicado por la editorial científica Kekulé, de la que formo parte y cuyo nacimiento comenté hace unos meses en este blog. De momento se vende para Apple, pues el formato epub3 interactivo funciona a las mil maravillas en su lector iBooks. En otras plataformas hemos tenido problemas técnicos, pero esperamos próximamente tener el libro disponible para Android y Windows.

Para un poco más de información, consultar este artículo en el blog de Kekulé Editorial.

Siguiendo con la cruzada contra las diapomierders, en un futuro cercano comenzaré a impartir cursos teórico-prácticos sobre presentaciones, abiertos a particulares, centros médicos, instituciones científicas o empresas del sector que estén interesados. Iré notificando al respecto.

Venga, amiguitos, a hacerse con el libro y a sacarle provecho.

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Jacques Tenon y su famosa cápsula

Tuve el gusto de dar una conferencia en el Curso “Estrabismo del adulto y el niño con baja visión” (21-22 de octubre de 2016), invitado por Ana Wert y Josep Visa, estrabólogos del IMO de Barcelona. Como siempre, me ceden los temas oscuros de los que los ponentes normales huyen; en esta ocasión mi presentación trató sobre el complejo cápsula de Tenon-poleas musculares, componente del sistema de suspensión del globo ocular dentro de la órbita y de gran importancia para la mecánica del movimiento de los ojos.

En términos simples, la cápsula de Tenon es un saco o funda donde va metido el ojo. A su vez este saco tiene fijaciones con los músculos oculares y las paredes orbitarias para mantener el ojo en su sitio y estabilizar las rotaciones del globo.

Tenon se debería pronunciar Tenón

La descripción de esta importante estructura fue hecha en la transición entre los siglos XVIII y XIX por el cirujano y anatomista francés Jacques René Tenon, del que este año se cumplió el bicentenario de su fallecimiento. Nació en Sépeaux (cerca de Auxerre) en 1724 y falleció en París en 1816, a la nada desdeñable edad de 92 años.

Jacques Tenon

Curioso, pero el único retrato disponible de Jacques Tenon parece ser este pequeño esbozo realizado por Jean-Noël Halle cuando el cirujano era un vejete de 90 años, renuente a abandonar su peluca dieciochesca.

Considerando su origen gabacho, lo correcto sería pronunciar su apellido con la tónica en la última sílaba –tenón–, aunque tanto en español como en inglés acostumbramos a cargar el acento en la primera. Ya hemos comentado esta pronunciación peculiar en otros epónimos franceses, como Descemet o Fresnel.

J.R. Tenon provenía de familia con tradición médica y estudió en París a la sombra del franco-danés Jacques Winslow (sí, el del hiato), quien fue el director de su tesis doctoral: De cataracta, theses ex anatomia et chirurgia (1757). A partir de ese año ocupó la cátedra de Patología del Colegio de Cirujanos y también fue miembro de la Académie des Sciences.

En 1803 comunicó sus estudios sobre la fascia bulbar que ahora lleva su nombre y el año de su muerte publicó Mémoires et observations sur l’anatomie, la pathologie et la chirurgie, dedicado en gran parte a las enfermedades oculares.

Otro campo de interés de Tenon fue la estructura y desarrollo de los dientes, aunque su investigación fue principalmente en equinos.

Libro de Tenon

Ilustraciones originales de la obra de Tenon “Mémoires et observations sur l’anatomie, la pathologie et la chirurgie”. Vía kuenzigbooks y gallica.bnf.fr.

El tercer campo donde destacó Tenon fue en salud pública y gestión hospitalaria. Organizó sistemas de vacunación antivariólica, trabajó en la inspección, reconstrucción y reforma del aparato hospitalario (Mémoires sur les hôpitaux de Paris) y fue presidente del Comité de Seguridad Pública en los inicios de la Revolución.

Fue diputado de la Asamblea en 1791, pero al año siguiente prefirió retirarse a las afueras de la capital, lejos de donde afilaban la guillotina. No volvió a París hasta el año antes de su muerte, debido a la invasión del ejército ruso al final de las guerras napoleónicas.

En París está el Hospital Tenon, abierto desde 1878 y bautizado en honor de don Jacques. Allí nació Édith Piaf.

¿Cómo es la cápsula de Tenon?

Como dijimos, la cápsula de Tenon es el forro del globo ocular. Lo cubre por completo excepto en la córnea y en la entrada del nervio óptico. Los seis músculos oculares perforan la cápsula para insertarse en el globo y dentro de este saco el ojo realiza sus movimientos rotatorios. Recuerda a una membrana serosa como la pleura o el pericardio, pero no lo es, pues sólo tiene una capa y no está recubierta de mesotelio. Por delante la cápsula está cubierta por la conjuntiva y por detrás del saco tenoniano está la grasa orbitaria.

capsula de Tenon

Se muestra la cápsula de Tenon en azul, abrigando al globo ocular, y sus expansiones en forma de vainas musculares, poleas y ligamentos orbitarios. Imagen original de Ilustración Médica.

La Tenon (por favor, escribirla con mayúscula inicial) también se llama fascia bulbi o aponeurosis órbito-ocular. Esta última denominación indica las conexiones de la cápsula con otras estructuras oculares, tal como describió su descubridor:

cirugía estrabismo

Vista quirúrgica del espacio tenoniano durante una cirugía de estrabismo. El gancho sujeta la inserción del músculo en la esclera. Se observa la Tenon justo debajo de la conjuntiva y las expansiones que emergan de la vaina muscular.

  • Las vainas de los músculos oculares se fijan en la Tenon y emiten expansiones en el espacio intratenoniano: los pliegues falciformes de Guérin y las membranas intermusculares.
  • También hay expansiones intermusculares entre las vainas por detrás del globo y que forman los septos del cono muscular, aunque no constituyen un compartimiento cerrado.
  • Del complejo Tenon-vainas salen ligamentos que se insertan en las paredes orbitarias. Los retináculos medial y lateral se insertan en el reborde orbitario junto con los tendones cantales y estabilizan horizontalmente el globo. Los ligamentos veticales son más complejos: el superior incluye el complejo oblicuo superior-recto superior-elevador del párpado-ligamento de Whitnall; el inferior involucra a la fascia capsulopalpebral (recto inferior-oblicuo inferior-retractores del párpado) y al ligamento de Lockwood. De la función de estos ligamentos hablaremos en el siguiente apartado.

La cápsula y el espacio de Tenon son sitios de abundante tráfico quirúrgico en Oftalmología. Son numerosos los procedimientos en los que se abre este espacio: en cirugías de glaucoma –“trabe” o implantes valvulares–, en extirpación de pterigion, conjuntivoplastias, reconstrucciones de superficie ocular, cerclajes para desprendimiento de retina, colocación de placas de braquiterapia, fenestración de vaina del nervio óptico, enucleaciones, evisceraciones y, por supuesto, en casi todas las operaciones de estrabismo. Por ello casi todas las subespecialidades oftalmólogicas se cruzan con Tenon en algún momento.

Maltratar la Tenon durante estas intervenciones puede acarrear serios problemas cicatrizales que limiten la motilidad ocular. Por ello el cirujano oftálmico debe conocer su anatomía y tratarla con sumo cariño, sin rasgarla y sin que se hernie grasa orbitaria.

Joseph Demer, el señor de las poleas

oftalmotropo

Oftalmotropo de Knapp expuesto en el interesantísimo Museo de Historia de la Medicina de Berlín.

La cinemática básica de los ojos ya se entendía muy bien a mediados del s.XIX y se diseñaron simuladores mecánicos basados en pesas y poleas, llamados oftalmotropos. Estos modelos explicaban lo grueso de la motilidad ocular, pero no tomaban en cuenta varios elementos: primero, la complejidad inervacional del aparato motor ocular; segundo, el componente viscoelástico de la grasa orbitaria donde los músculos se mueven y baila el globo; tercero, la presencia de poleas musculares que determinan los vectores de tracción muscular.

La importancia funcional de las poleas musculares ha sido establecida por las investigaciones del oftalmólogo Joseph Demer, del Jules Stein Institute de California. Desde mediados de los años 90 Demer ha publicado kilos de papers demostrando mediante radiología, histología y modelos de bioingeniería la presencia y función de las poleas musculares.

Aunque tendemos a creer que Demer descubrió las poleas, en realidad el sustrato anatómico ya era conocido a partir de Tenon, Schwalbe, Budge, Sappey o Müller y esto puede comprobarse consultando textos del ottocento, como el Traité élémentaire d’anatomie de l’homme de Charles Debierre (1890), donde se describe todo el aparato ligamentoso del ojo de modo muy cercano a como se entiende hoy, aunque sin usar el término ‘polea’.

Debierre

Ilustraciones del Tratado elemental de Anatomía de Debierre (1890) donde se representa la aponeurosis órbito-ocular: Tenon + vainas + ligamentos orbitarios. Esta es la base anatómica de las poleas.

Las poleas no son otra cosa que parte de esos ligamentos de la aponeurosis órbito-ocular que van de las vainas musculares a las paredes óseas orbitarias. El mérito de Demer ha sido conceptualizar estos ligamentos como piezas funcionales y darle relevancia en patología y cirugía del estrabismo.

¿Qué son las poleas musculares del ojo?

El mejor modo de entenderlo es recordar la tróclea del oblicuo superior, ese punto donde el músculo cambia de dirección para dirigirse al ojo y que determina el vector desde el que el músculo actúa sobre el mismo. Eso es una polea muscular. En el cuerpo hay otros ejemplos, como la inflexión del músculo digástrico sobre el hioides o las vainas tendinosas de los dedos que permiten su flexión y extensión.

Los cuatro músculos rectos del ojo tienen unas poleas menos evidentes. Son anillos fibrosos anclados a las vainas musculares a la altura del tercio posterior del globo, a cosa de 5mm por detrás de la entrada muscular en la Tenon. Estos anillos fijan un punto de inflexión en la trayectoria de los músculos y actúan como su inserción funcional (la inserción anatómica está en el vértice de la órbita).

Estos anillos están estabilizados por tractos de tejido colágeno, elástico y fibras musculares lisas que se expanden hacia la periferia y adelante hasta alcanzar las paredes orbitarias. Las poleas de los rectos horizontales forman parte de los retináculos medial y lateral, mientras las de los rectos verticales se integran, respectivamente, en el complejo recto superior-elevador-Whitnall y fascia capsulopalpebral-Lockwood.

Por delante de la polea el vientre muscular tiene mayor movilidad y acompaña al globo en sus rotaciones, mientras que por detrás de las poleas los vientres de los rectos están relativamente fijos dentro de la órbita.

Una puntualización repipi de las que me caracterizan: en realidad estas poleas no son poleas sino correderas. Una polea es una rueda que gira en un eje y permite el deslizamiento de una cuerda o correa, mientras que una corredera es un anillo o canal por donde se desliza otra pieza, pero que no tiene movimiento giratorio. Traducimos del inglés pulley, pero quizás deberíamos hablar de correderas musculares del ojo. Ya se usa el término en anatomía, por ejemplo, en la corredera bicipital del húmero, por donde se desliza el tendón de la porción larga del bíceps.

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Relevancia de las poleas/correderas oculares

Una localización anómala de las poleas distorsiona los vectores de tracción muscular, como ocurre en los síndromes alfabéticos (estrabismos en ‘A’ y en ‘V’, donde los ojos se acercan o separan según miran arriba o abajo) o en las craneosinostosis.

Se ha relacionado la laxitud de la polea del recto lateral en algunos casos de miopía magna con el deslizamiento de este músculo por debajo del globo, lo que da al recto lateral actividad depresora sobre el ojo.

En la cirugía del hilo o Fadenoperation se fija un músculo recto por detrás del ecuador del globo, más o menos a la altura de su polea, y ello limita la acción del músculo fijado. Clásicamente se atribuía su efecto a la alteración del arco de contacto del músculo, pero actualmente se considera que consiste más en dificultar el paso del tendón por la polea o distorsionar el vector de tracción a partir de la misma.

En casos de traumatismo orbitario o cirugías oculares, la rotura del aparato Tenon-poleas es frecuente causa de síndromes adherenciales que alteran la posición y movimiento del globo, y que son de los peores dolores de cabeza a la hora de intentar corregirlos.

“Ceterum censeo Podemus esse delenda”

BIBLIO RECOMENDADA

  • Roth, H.Mühlendyck, Ph.De Gottrau. La fonction de la capsule de Tenon revisitée. J Fr Ophtalmol. 2002;25:968. DOI: JFO-11-2002-25-9-0181-5512-101019-ART17.

  • Demer JL1. Mechanics of the orbita. Dev Ophthalmol. 2007;40:132. PMCID: PMC2268111.

  • Demer JL1. Evidence supporting extraocular muscle pulleys: refuting the platygean view of extraocular muscle mechanics. J Pediatr Ophthalmol Strabismus. 2006;43:296. PMCID: PMC1858665.